Medidas que podrían potenciar el agro cubano

aún bajo el sistema actual de gobierno del PCC

Por Osmel Ramírez Alvarez

HAVANA TIMES – La agricultura cubana está en crisis desde hace décadas, pero en la actualidad es más perceptible porque las consecuencias son más drásticas debido a que la crisis generalizada del sistema político, económico y social del Partido Comunista de Cuba (PCC) ha llegado a un punto de máxima tensión.

Ya no pueden paliar sus falencias con importaciones, lo cual se ha convertido en un asunto de seguridad nacional para el PCC y de supervivencia para nuestro pueblo, incluso para el propio sistema. Por esa razón hemos presenciado en los últimos años, y principalmente en los últimos meses, que el Gobierno ha promovido numerosos paquetes de medidas y reformas en el sector.

Cada uno intentando superar el alcance limitado del que le precede, pero ninguno logra potenciar el tan anhelado despegue de las fuerzas productivas en el agro. ¿Por qué no lo consiguen? ¿Acaso no tenemos en el país condiciones naturales apropiadas, como tierras suficientes y fértiles o agua disponible, para el desarrollo agrícola? ¿Será acaso que hay carencia de fuerza de trabajo o mano de obra calificada? –Todos sabemos la respuesta: “tenemos todo lo necesario y de sobra”.

¿Qué nos falla entonces? –Libertad, sin duda alguna. Necesitamos un sistema productivo, al menos en la agricultura, que nos permita ‘hacer’ y ‘hacerlo bien’. Y evidentemente eso es a lo que no llegan los sucesivos ‘paquetes de medidas’ impulsadas por el Gobierno.

Las 15 medidas enumeradas a continuación están basadas no en lo ideal que necesitamos, ni en las máximas aspiraciones de libertad económica a que aspiramos los que deseamos un país más democrático, sino en la realidad política y económica actual. Y de aplicarse podrían marcar la diferencia e impulsar el tan necesario y perfectamente posible desarrollo agrícola cubano.

1- Permitir que los campesinos cultiven y comercialicen libremente lo que crean mejor, según sus intereses personales. Oportunidades que brinden el Estado con incentivos apropiados o comercializadores con atractivas opciones, o simplemente las demandas del mercado nacional o el interés exportador, a quien mejor valore sus productos o con quien hayan pactado por contrato previo y libre.

2- Que las cooperativas dejen de ser unidades empresariales subordinadas al Estado con elementos del cooperativismo. Es decir, una camisa de fuerza para los asociados, y puedan ser realmente espontáneas, libres, con reglamento propio, democráticas y siempre en el mayor interés de sus asociados.

3- Permitir y fomentar el surgimiento de nuevas cooperativas agropecuarias y no agropecuarias dedicadas a cualquier actividad de servicios, apoyo, comercialización, suministro de insumos e incluso exportación-importación.

4- Permitir y fomentar también las PyMEs, microempresas y Trabajadores por Cuenta Propia que se dediquen a cualquier actividad de servicios, apoyo, comercialización, suministro de insumos y maquinaria e incluso a la exportación-importación.

5- Las empresas estatales ineficientes que una vez perdidos los privilegios comerciales entren en crisis de supervivencia o sean una carga mayor para el Estado sostenerlas, en vez de eliminarse podrían ser parte de un experimento de ‘autogestión’.

6- Permitir y fomentar la importación de insumos y maquinaria agrícolas no solo por las empresas estatales al respecto facultadas hasta ahora, sino también otras que deseen entrar en el negocio agrícola y también por el sector privado, cooperativas y demás actores económicos emergentes, con las reglas mínimas necesarias.

7- Las entidades no estatales que se dediquen a la exportación-importación, de ser necesario en una etapa inicial de descapitalización y balanza comercial negativa, podrían tener la limitación de solo poder importar hasta la misma cuantía en que sean capaces de exportar, hasta que se revierta la situación de crisis aguda o sea factible liberarlo.

8- La Empresa Estatal de Acopio, en función del modelo actualmente imperante y sus demandas, podría preservar prerrogativas o privilegios sobre la comercialización, pero limitado al 20% de las producciones, con los precios pactados o fijados, con destino a lo que llaman ‘consumo social’. Pero para acceder al restante 80% debería competir y disputar ese nicho de mercado con el resto de los actores económicos involucrados (cuentapropistas, cooperativas, otras empresas estatales o empresas potencialmente autogestionadas, así como las posibles PyMEs y microempresas privadas que surjan).

9- Fomentar la comercialización por las empresas estatales en el mercado interno de maquinaria e insumos sin subsidios, con un margen de utilidades mínimo, sean importados o de producción nacional, dando prioridad a este sector nuevamente en el plano financiero.

10- Sin volver al latifundio, eliminar los límites de tenencia que afectan el crecimiento y la eficacia. Para ello sería factible elevar la cantidad de tierras que legalmente se pueda poseer hasta 10 caballerías (134.2 Ha), para personas naturales o jurídicas, siendo posible exceder ese límite mostrando eficacia, eficiencia y utilidad pública. Hasta el doble, 20 caballerías (264.4 Ha), con aprobación de la Asamblea Municipal, evaluando caso a caso. Y para exceder esa cantidad, hasta 30 caballerías (402.6 Ha), con aprobación de la Asamblea Municipal y ratificación de la Provincial. Para superar las 30 caballerías (402.6 Ha, solo personas jurídicas y con aprobación adicional del Consejo de Ministros. Y que la cantidad de tierra a poseer sea independiente del tipo de propiedad (puede ser propia, usufructuada o ambos tipos conjugados, pero siempre en tales límites y con esos requisitos.

11- Permitir la compra-venta libre de la tierra en los límites arriba mencionados y así eliminar una prohibición que ata de manera feudal al campesino ineficaz a la tierra e impide a nuevos y verdaderos interesados acceder legalmente a ella. En el caso de usufructuarios, deben tener derecho a vender sus bienhechurías y hacer negocios con su acción de usufructuaria con terceros, sin que el propietario, que es el Estado, interfiera, a menos que sea con un gravamen impositivo justo o tenga una objeción de peso, la cual debería también poder ser apelada por el usufructuario de considerarlo injusto.

12- Liberar la ganadería mayor del excesivo control estatal, estableciendo reglas iniciales que limiten la matanza, pero sin interferir demasiado, para que, en efecto, sea posible lograr el incentivo al crecimiento y desarrollo de la masa. Que se necesite un permiso del Gobierno para matar o vender a los comerciantes estatales o privados y se otorgue solo con el requisito de que haya crecimiento de la masa, no limitado a grandes criadores, sino a todos los tenedores.

13- Crear el Banco de Fomento Agrícola como una entidad financiera independiente y dinámica, donde los campesinos, cooperativas y empresas asociadas tengan un financiamiento ágil y sientan confianza e incentivos para tener sus depósitos, obtener créditos y realizar sus operaciones financieras.

14- Hacer valer hacia lo útil el principio constitucional de la ‘ciudadanía efectiva’, para que todo cubano, independientemente de su residencia dentro o fuera de Cuba, tenga derecho a fomentar estos negocios, directamente o a través de un administrador y pueda libremente invertir en cualquiera de estos emprendimientos agropecuarios o asociados, y poseer tierras y bienhechurías legalmente y protegidos por la ley.

15- Permitir y potenciar, (principalmente generando confianza), el flujo de capitales, maquinaria, insumos y tecnología desde el exterior, por parte de migrantes nacionales, ONGs, organizaciones internacionales, gobiernos amigos, etc, sin condicionar los destinos ni imponer reglas mientras sea lícito.

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Osmel Ramirez

Soy de Mayarí, un pueblecito de Holguín. Nací el mismo día en que finalizó la guerra de Viet Nam, el 30 de abril de 1975. Un buen augurio, ya que me identifico como pacifista. Soy biólogo pero me apasionan la política, la historia y la filosofía política. Escribiendo sobre estos temas me inicié en las letras y llegué al periodismo, precisamente aquí en Havana Times. Me considero un socialista demócrata y mi única motivación comunicacional es tratar de ser útil al cambio positivo que Cuba necesita.


One thought on “Medidas que podrían potenciar el agro cubano

  • el 24 mayo, 2021 a las 11:26 pm
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    ¿Cómo un campesino va a tener 5, 10, 20, 30 o más Ca de tierra, si una persona, a lo sumo puede mantener una o dos Ca?, más que eso solo lo puede hacer explotando la fuerza de trabajo de otros hombres y mujeres que trabajarían para él, eso se llama Capitalismo, no puede llamarse Socialista, si se está refiriendo al Socialismo Científico o revolucionario propuesto por Carlos Marx y Federico Engels.
    El Socialismo es un modo de producción que elimina la explotación del hombre por el hombre para la obtención de la plusvalía, si eso quedó claro en el siglo XIX cómo es posible que en el siglo XXI se vuelva a proponer, nada menos que en un país que supuestamente lleva ya 60 años tratando de construir el Socialismo, aunque por una vía que, como se manifiesta en las propuestas del autor jamás se alcanzará y volverá el Capitalismo, que nunca ha sido eliminado del país ya que en lugar de Socialismo, lo que se ha estado aplicando es el Capitalismo Monopolista de Estado desarrollado en la Unión Soviética por Lenin y Stalin y exportado a todos los países que en el siglo XX y XXI se proclamaron falsamente como socialistas cuando en realidad son Estalinistas y progresivamente irán retornando al Capitalismo como en China, Vietnam y ahora también en Cuba si se ejecutan los acuerdos del VIII Congreso del PCC.

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