Siguen con el tema del racismo en Cuba (I)

Elio Delgado Legón

Nelson Mandela y Fidel Castro en 1991. Foto/archivo: cubadebate.cu
Nelson Mandela y Fidel Castro en 1991. Foto/archivo: cubadebate.cu

HAVANA TIMES — Desde el triunfo de la Revolución Cubana, en 1959, los distintos gobiernos estadounidenses han utilizado todo tipo de métodos violentos para dar al traste con ella, desde la invasión por Playa Girón;  la proliferación de bandas armadas, que cometieron todo tipo de atrocidades, como los aborrecibles asesinatos de campesinos, maestros, alfabetizadores; los más crueles actos de sabotajes contra la población civil, como asesinatos y desapariciones de personal diplomático cubano en el exterior; bombas en los hoteles cubanos para perjudicar el turismo, sin importar cuántos inocentes murieran; además de centenares de planes de atentados a los más importantes dirigentes revolucionarios, principalmente al Comandante en Jefe Fidel Castro.

Todo ese rosario de agresiones, más el férreo bloqueo económico, comercial y financiero, que ha causado numerosas dificultades y carencias al pueblo cubano, no han hecho sino unir más a nuestro pueblo en torno a su Revolución.

El actual presidente de EE.UU., Barack Obama, indudablemente un hombre inteligente, al darse cuenta que con la violencia jamás podrán alcanzar el  objetivo de darle marcha atrás a la historia de Cuba para que nuestro país vuelva al capitalismo y al sistema político de innumerables partidos, ha decidido cambiar la táctica y trabajar en función de ganar para su causa a diversos sectores de la sociedad cubana, haciéndoles ver que el socialismo no les conviene y que deben ir hacia el capitalismo.

Lo han intentado por diversas vías con la juventud, pero no han tenido éxito. Además, están tratando de ganar para la contrarrevolución al sector afrodescendiente, que es muy numeroso en Cuba.

Hay que ser muy ingenuo o estar seriamente comprometido con la política del imperialismo hacia Cuba, para escribir artículos como el del señor Alberto N. Jones titulado La persistente crisis racial, publicado en Havana Times el pasado 25 de agosto.

Totalmente alejado de la realidad, en el artículo se utilizan expresiones como “el candente tema racial en Cuba” o “el temor infundado del gobierno cubano de reconocer y enfrentar el creciente racismo en el país.”

El autor reconoce los éxitos de la Revolución en diversos sectores, para expresar a continuación: “¿Cómo explicarnos, entonces, que el racismo, que es mucho más fácil de erradicar, ha podido sobrevivir y reproducirse?…”

Más adelante habla de “mentalidad supremacista, sectaria y segregacionista que pervive en la mente y el corazón de muchos funcionarios del gobierno cubano…”

Después habla de “negativa a cambiar el rumbo”. Al fin llegó a dónde quería, que es lo que quiere el imperialismo, que Cuba cambie el rumbo.

También menciona “decisiones absurdas y descabelladas”, sin ofrecer argumentos ni mencionar las decisiones. Simplemente se trata de crear en el lector una idea de caos y de racismo oficial, cuando ha sido, desde el mismo triunfo de la Revolución, y es, todo lo contrario. La Ley Fundamental del país dedica tres artículos: 41, 42 y 43 a proscribir y sancionar todo tipo de discriminación. Posiblemente no haya en el mundo otra constitución que sea tan explícita en cuanto a ese tema.

El que conozca de un caso probado de racismo, lo que tiene que hacer es denunciarlo; pero ¿cómo se puede acusar de racista a un gobierno que tiene dos vicepresidentes negros, el presidente del Parlamento es negro, el presidente del Tribunal Supremo es negro, en el Consejo de Estado, que tiene la suprema representación del Estado, hay nueve miembros de la raza negra y en el Buró Político del Partido, que es la fuerza rectora de la sociedad, hay cinco, entre negros y mestizos?

Realmente no puedo entender cómo se puede acusar de racista a un gobierno que perdió a más de dos mil hijos de este pueblo en la lucha contra el ejército blanco de Sudáfrica, que tenía sojuzgada a la población negra de aquel país y de Namibia y amenazaba con apoderarse de Angola.

¿Qué dirán los africanos que lean ese artículo? Ellos, que están eternamente agradecidos a Cuba por ayudarlos a conquistar su plena libertad. No sé qué calificativos usarían para referirse al autor del post en cuestión.

Continuará

 

17 thoughts on “Siguen con el tema del racismo en Cuba (I)

  • Repugnante, infame y tendencioso son algunos de los epitetos que se me ocurre para calificar la tergiversacion, bajeza moral y oportunismo de otro de los tantos sin meritos en Cuba, que estan a la caza de lo que suponen presa facil para ensañarse en ellos y escalar a posiciones inmerecidas.

    Confirma la macabra intencion de este desvergonzado que es capaz de regurgitar su bilis y manchar con su exudado purulento a cualquiera, sin siquiera hacer Google para informarse de quien pretende desprestigiar.
    Esta breve y concisa respuesta es para que este especimen no asuma que me escondo y comparto su madriguera. Mi vida es un libro abierto para el que quiera adentrarse en el.

    Elio no es el primer seudorevolucionario enmascarado que la vida ha puesto en mi camino. Por defender a la Revolucion, oponerme al latrocinio, robos de bienes del estado y a la incipiente corrupcion en 1974 que hoy permea todo el pais, fui a dar a la carcel de Boniato por acusaciones tan infames, falsas y virulentas como las de Elio durante 4 anos y medio, en una de esas mascaradas Juicios Ejemplarizantes, que nadie pudo entonces ni podran jamas demostrar que una sola de las inmundas acusaciones fueran ciertas.

    Envolviendose en la gastada retorica de mi amigo negro, mi novia multa es tunica racista de el y los los que masacraron a mas de 3000 negros y mestizos en Oriente en 1912 por reclamar la injusticia, falta de equidad que vergonzosamente persiste en mi pais 114 años despues. La Revolucion, la familia y el honor se defiende señalando lo mal hecho, no encubriendola!

    Termino con todos los Elio’s de este mundo diciendole, que no desde la proteccion detras del muro del malecon sino desde mi llegada a los Estados Unidos, sin cubrirme el rostro he defendido la independencia, soberania y la integridad de mi pais, mediante decenas de conferencias en Universidades, el Congreso y Senado de los Estados Unidos, participado en numerosos marchas, seminaries, congresos en Miami, Washington, Seatle, Pennsylvania y he enviado cientos de toneladas de medicinas, suministros medicos, equipos para impedidos fisicos, material escolar y culturales a Cuba a cambio de nada.

    Aprovechado al fin, Elio se ha equivocado rotundamente al tratar de intimidarme utilizando la foto de Nelson Mandela, cuando fuimos nosotros los que le brindamos todo el apoyo politico, moral y material como parte de Trans Africa en Nueva York, el masivo movimiento solidario mundial por la liberacion de este, mi heroe.

    Ojala ese tapa-boca le sirva a este y otros como el, a tener cuidado al referirse a quienes no conocen.

    Por afectar mi moral y mi imagen, pido a Havana Times hacer publico mi rechazo a esta infame acusacion en otro lugar, ya que el articulo no aparece en primera plana. Gracias

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