Después de Río, ¿qué opinan los cubanos?

Por Ronal Quiñones

rioec8g17k09o_768x432HAVANA TIMES — Concluyeron los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro 2016 y Havana Times debía un intercambio con los aficionados sobre lo acontecido en el mes de agosto en la Ciudad Maravillosa.

Cuba cumplió su objetivo de ubicarse entre lo 20 primeros del medallero general, pero cosechó menos preseas que en Londres-2012, y esta vez, solamente dos deportes: la lucha y el boxeo, se echaron encima casi todo el peso de la delegación.

Sobre estos temas dialogamos con seguidores del deporte en la emblemática peña del parque Central, de La Habana.

Para Manuel, empleado de la banca, es una actuación acorde a lo que se espera de un país como Cuba. “Hemos vivido demasiados años creyendo que somos una potencia, pero hay que abrir los ojos, porque somos una islita de 12 millones de habitantes y no podemos competir con países desarrollados que tienen 10 veces más personas que nosotros. Mientras existió el campo socialista vivimos en una burbuja y tomamos el deporte como una vitrina, como hacían ellos en medio de la Guerra Fría, pero eso se acabó, y nos quedamos solos desde hace unos cuantos años, por eso es notable el retroceso.”

“Lo que pasa”, dice el profesor Teddy, “es que el deporte de alto rendimiento es muy caro. Desde los implementos hasta las competencias se encarecen para nosotros, porque en casi todas las disciplinas la elite está en Europa, y los mejores torneos se hacen allá, y mientras a ellos les sale muy barato desplazarse, a nosotros nos es muy difícil. Ya hasta para clasificarse es obligado participar en varios torneos, y en algunos casos no basta con clasificarse, sino que hay que estar bien ubicado en el ranking para luego salir mejor en el sorteo.”

“Señores”, interviene Carlos Manuel, “de lo que tenemos que darnos cuenta es que somos un país pobre con miles de problemas, para estar gastando tanto dinero en el deporte. Yo soy seguidor de los deportes y me encantaría que Cuba estuviera bien en todo el mundo, pero si me dan a escoger, prefiero tener transporte, comida, vivienda, recreación y todas las demás cosas elementales que no disfrutamos, y ver en los Juegos Olímpicos a Michael Phelps o Usain Bolt, que me emocionan también. Si el presupuesto del Índer (Instituto cubano de Deportes) se empleara en mejoras sociales, estaríamos mucho mejor.”

“Lo que pasa es que el deporte en muy pocas partes lo subvenciona el Estado”, argumenta Alfredo. “Lo más común es que le dan un estipendio al deportista con potencialidades, pero el resto es de patrocinadores, y esos son los que costean todo lo demás, pero aquí eso no lo acaban de entender, y entonces el dinero del deporte es el que le quitan al pueblo para resolver otras necesidades.”

En el Parque Central de La Habana se habla de pelota y otros deportes. Foto: www.theplayerstribune.com
En el Parque Central de La Habana se habla de pelota y otros deportes. Foto: www.theplayerstribune.com

“Eso se puede entender de alguna manera”, comenta Inés, “pero lo que no tiene lógica es que si ya van a emplear el dinero así, entonces lo gasten en deportes y deportistas que no tienen posibilidades de una buena ubicación. ¿A qué fue el badmintonista a Río, a ganar un partido? Se sabía que no tenía ninguna posibilidad, tampoco los de triatlón, tenis de mesa o la gran mayoría en el atletismo. Entonces, no es solo tener el dinero, sino saber administrarlo y ponerlo donde de verdad va a rendir. Siempre hay alguna sorpresa, pero todo el mundo sabía que había unos cuantos en esa delegación que iban por gusto, para creernos que somos una potencia, porque llevamos más de 100 deportistas, para al final verlos a casi todos perder.”

“A mí me daban pena unos cuantos”, señala Germán. “En el judo se vieron muy flojos, con lejanía de calderos (mal alimentados), como se dice popularmente. Los halaban y enseguida estaban en el piso. Los de remo y canotaje, por gusto también, ni (Ángel) Fournier pudo sacar la cara. Así por el estilo en ciclismo, pentatlón moderno y voleibol, aunque en este último caso todo el mundo sabe por qué. El caso es que mientras más grande sea la delegación, más dirigentes pueden ir, esa es la parte que a ellos les importa, aunque algunos estén sin sus entrenadores, sus médicos o sus sicólogos.”

“Yo entiendo que el sueño de todo atleta es estar en unos Juegos Olímpicos”, vuelve  Carlos Manuel, “pero yo también tengo sueños y no me los cumplen. Hay que poner los pies sobre la tierra y si se saca cuantas de cuánto costó llevar al 80 por ciento de los deportistas cubanos a Río, probablemente se hubieran cumplido los sueños de más personas. Lo que pasa es que los de a pie no importamos mucho y políticamente sigue siendo efectivo eso de la potencia deportiva, pero hace falta que acaben de darse cuenta de que ya eso no puede ser. Basta con mirar el medallero, y los que están por encima de Cuba son países desarrollados. Aquí hace un tiempo se dijo que se iba a dejar un poco el Alto Rendimiento para potenciar el deporte para todos y fue mentira. A nadie le interesa que en un área deportiva popular no haya implementos, si luego pueden exhibir una buena actuación olímpica, panamericana o centroamericana.”

Debatiendo deporte en el Parque Central de La Habana. Foto: Elio Delgado Valdés
Debatiendo deporte en el Parque Central de La Habana. Foto: Elio Delgado Valdés

“¿Y ya se les olvidó la locura de ser sede de unos Juegos Olímpicos?”, recuerda Leonel. “Sus buenos miles se gastaron en esa bobería hasta que chocaron con la realidad. Si a Brasil, que es una potencia mundial, le quedaron grandes los Juegos, imagínense la vergüenza que hubiéramos pasado nosotros, sin contar los millones de dólares que perderíamos en instalaciones y todo lo que lleva un evento como ese. En todo el mundo eso se recupera o, por lo menos, una parte por los derechos de televisión y los alojamientos, pero aquí ni eso.”

“Lo que hace falta es que acaben de despertar de una vez”, repite Inés. “Según el propio socialismo, a cada cual se le debe dar según su aporte. Entonces hay que concentrarse en los talentos y no querer quedar bien con todo el mundo, porque echamos el poco dinero que hay en la basura.”


One thought on “Después de Río, ¿qué opinan los cubanos?

  • el 16 septiembre, 2016 a las 1:29 am
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    Hay verdades y tambien un poco de mitos y desconocimiento en algunas opiniones, pero es logico. Lo ciero es que que el deporte de alto rendimiento lleva dinero. Recuerdo haber leido que Australia, despues del pobre desempeno en Moscu 80, creo el Instituto de Deporte, con modernas instalaciones y un complejo de piscinas de donde han salido varios recordistas mundiales y olimpicos de la natacion. A partir de ese momento, Australia empezo a escalar posiciones. Cuando los atletas estan en ese nivel, reciben subsidio del estado. Estan tambien, en algunos casos, aportes de patrocinadores, sobre todo para atletas de alto perfil como el nadador Ian Thorpe, por mencionar uno de varios. La poblacion no es determinante, Australia tiene 23 millones y otros paises como Holanda o Belgica mas o menos tienen similar poblacion que Cuba. Tiene que haber un trabajo solido desde la base y eso existio cuando hubo recursos y se ha ido perdiendo. Las prioridades del pais (y del deporte) han ido cambiando, muchos entrenadores y deportistas han emigrado, ame de otros factores que se reflejan y se reflejaran en el futuro.

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