Cómo ser cubano, comunista… y católico

Fernando Ravsberg*

Carmen Luisa Castillo apoya a las personas más necesitadas desde la Iglesia Católica y desde el Partido Comunista. Foto: Raquel Pérez

HAVANA TIMES, 28 mar — “Tras la autorización para que los creyentes puedan entrar al Partido Comunista (PCC), Fidel Castro quiso saber cuántos de nuestros fieles habían ingresado. Le explicamos que ocurrió en realidad lo contrario: muchos miembros del partido comenzaron a vivir la fe religiosa”.

La anécdota nos la contó el bautista Joel Suárez, activista del Centro Martin Luther King de La Habana, y demuestra que, de alguna manera, aquella medida no solo devolvió sus derechos a los religiosos, sino que también benefició a muchos miembros del PCC.

A partir de que, en los años 90, el gobierno convocó a cesar la discriminación contra los religiosos, la nación fue mucho más auténtica y reflejó ese sincretismo que les permite a algunos cubanos adorar a Fidel, Jesús y Changó sin sentir el menor conflicto.

La respuesta de la gente fue inmediata, en los cuellos aparecieron los crucifijos y los collares de santería, confirmando la sentencia del etnólogo cubano Fernando Ortiz, quien aseguraba en 1910 que la simulación forma parte de la idiosincrasia nacional.

Rezando en el baño

Al cantautor Amaury Pérez, miembro de la Nueva Trova, su tía-abuela lo crió dándole una formación católica que él ocultó incluso a su propia madre. “Para entrar a cualquier organización te preguntaban si tenías alguna creencia y entonces uno mentía”, nos cuenta.

El cantautor Amaury Perez fue católico desde la infancia pero se lo ocultó incluso a sus padres. Foto: Raquel Pérez

Recuerda que fue muy conflictivo: “a los jóvenes católicos se les veía con cierta burla, con cierto desdén, pensaban que éramos como unos santurrones muy conservadores, así que uno mentía y después le pedía perdón a Dios en los rezos de antes de dormir”.

“Yo perdí novias por ser católico. El primer día que tuve relaciones con mi esposa pensaba que si me veía rezar me dejaría, así que lo hice en el baño. Una imagen un poco salvaje: yo desnudo, apoyado en el inodoro, rezando y rogándole a todos los santos que ella no fuera a entrar por la puerta”.

Pero el mayor conflicto de Amaury residía en que además de ser católico apoya a la revolución. Reconoce que “la iglesia cubana era muy conservadora y muy cercana a la aristocracia criolla. En realidad una iglesia bastante alejada del pueblo”.

Así “empezaron los conflictos con las autoridades cubanas y hubo extremismos de las dos partes, o sea, la iglesia provocó todo lo que quiso y Cuba provocó a la Iglesia. Yo siempre he creído que esto ha sido por parte y parte, la intolerancia vino de los dos lados”.

Ayudando a los más necesitados

Carmen Luisa Castillo es militante del PCC y fue jefa de cuadros del Instituto del Libro hasta su jubilación. Riendo, nos cuenta que su “relación empezó en contradicción con el padre de la iglesia porque ofrecía desayunos a los niños y llegaban tarde a la escuela”.

La obra social de la iglesia católica incluye comedores para los más pobres y entrega de medicinas a los enfermos. Foto: Raquel Pérez

“Se arregló el problema y nos seguimos encontrando, ayudando a los vecinos, el padre desde su misión y yo desde las Organizaciones de Masas”, nos cuenta Carmen y agrega que un día el sacerdote le pidió que trabajara como voluntaria en las actividades sociales de la iglesia.

“Yo provengo del movimiento obrero, fui seleccionada para el PCC como trabajadora ejemplar en 1968 y en aquel momento les dije que creía en la Virgen de la Caridad del Cobre, lo verificaron y me aceptaron. Parece que en aquel momento no era tan estricto”, nos dice.

“Después las cosas cambiaron, en 1978 se me quiso sancionar por acompañar dentro de la iglesia a una compañera de trabajo en el entierro de su hija. Durante le investigación me preguntaron si lo volvería a hacer y les respondí que sí, que yo nunca dejaría a esa madre sola en su dolor”.

Desde hace una década, Carmen es la mano derecha de un misionero. Una mano por la que pasa toda la ayuda en medicinas, ropa y alimentos que la iglesia entrega a las personas más necesitadas del barrio, la mayoría ancianos a los que la jubilación no les alcanza.

Nos cuenta que hace sus tareas del PCC y las de la iglesia y que no ve contradicción porque en ambos casos la labor es en favor de los pobres.”Yo siempre le digo al padre que él sigue la línea de Fidel, ayudando a los más necesitados, y él se me echa a reír”.
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Publicado con la autorización de BBC Mundo.

 


14 thoughts on “Cómo ser cubano, comunista… y católico

  • el 30 marzo, 2012 a las 7:07 pm
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    Bueno, Juan Arsenio, llevo varias sesiones tratando de razonar contigo, pero te empeñas siempre en lo mismo. Si consideras que defender a mi familia,sea la que sea, es ser totalitario, pues bienvenido sea el epíteto. Y si piensas que a los comunistas cubanos hay que llevarlos a la Haya, ¿se te ocurre mejor método que no sea sacarlos esposados y encapuchados en los helicópetros del poderoso vecino del Norte, tal vez con una escala en la Base de Guantánamo, en cuyo caso estás defendiendo una invasión a la Isla? Piensa un poquito mejor tus palabras. Y reza a Dios porque no llegue ese día.

  • el 30 marzo, 2012 a las 4:44 pm
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    ya lo dice el encabezamiento “como ser humano, comunista, catolico y CHIVATO…….

  • el 30 marzo, 2012 a las 4:20 pm
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    Vamos a dejar claro dos puntos….la iglesia catolica es lo mismo q la religion catolica?…..no…..el comunismo es lo mismo q el gobierno cubano?..tampoco….vamos aclarar varios puntos..acusan al gobierno cubano de muchos d los pecados en los que ha incurrido la iglesia en siglos…dividio a familias…en la inquisicion hijos acusaron a padres, padres mandarona sus hijos a la hogera…en el siglo pasado y en buena parte de este..padres q votan a sus hijas del hogar por haber perdido su virginidad…ha servido a los peores intereses de la humanidad..no olvidar q la iglesia apoyo a Hitler en su cruzada de Europa….intolerante contra lso homosexuales…y un largo etc….y por eso muchos de sus creyentes renuncian a lso postulados cristianos?..no..pq saben q los culpables de los errores son los hombres q interpretan la palabra de dios en la tierra…lo mismo pasa con el socialismo y el comunismo…el hombre puede cometer errores..pero los postulados son sumamente defendibles….y realmente hay grandes similitudes entre los dos proyectos…como dijo cristo..mas facil entrara un camello por una aguja q un rico en el reino d los cielos…acaso esa idea no se aproxima al ideal comunista…acaso cristo siempre no estuvo al lado d elos pobres….como dijo marti de marx…fue un hombre q estuvo siempre al lado d elos pobres, por eso merece mi respeto…de cierta forma..nuestro marti es la union de un ideal comunista, con el ideal cristiano..claro..marti sin conocer las ideas comunistas ni compartirlas, se acerco grandemente a als ideas de marx, pero desde el punto de vista cubano…definido enormememnte por la frase al lado de los pobres quiero yo mi suerte hechar…o el monopolio esta sentado como un gigante impacable a la puerta de tdos los pobres…
    a quien dijo q no le gustaba Pedro Luis Ferrer le digo lo mismo q dijo el barquero al matematico….no sabes nadar..has perdido tu vida entera….
    pero aspiro q si conoceras a sabina cuando dijo…jesucristo..el primer comunista….

  • el 30 marzo, 2012 a las 9:09 am
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    Isidro, tu ideologìa totalitaria te traicionò, ni soy un un vulgar que da machetes, ni pensè en el paredòn, hablè de Jusiticia y eso quiere decir en el sentido màs amplio, llevarlos a cortes internacionales, para que se les juzgue por sus crìmenes, pero jamàs he hablado de juicios como los de tu bando hicieron los sesenta, serìa repetir, lo que odio tanto. No, yo hablo de Amnistia internacional, del Alto Tribunal de la Haya, y claro, siempre de Dios.No oigo a Pedro Luis Ferrer, ni lo oirè , no entra en mi rango de gustos, pero gracias a Dios no tuve padres comunistas, yo no azuzo, rezo y exhorto, y para nada , repito, soy partidirio, lo repito de la violencia, apelo siempre a la civilidad, una que no se conoce en Cuba, y al humanismo. Pero olvidar, como ya dije, no serìa ni justo, ni decente.

    Y, agrego, hablo de ofensas, no de ridiculos sentimientos patrioteros, de hecho no creo en tal cosa, uno es de donde puede tener pan ,techo y libertad (¡Ubi bene , ibi Patria!) y la verdad, no me identifico mucho con la insularidad exacerbada de algunos. Jamás regresaré, me fue para siempre, no volveré, se necesitaria otro medio siglo, para sanar aquello para no volver a ver jamás otro “asere” y sabes, no soy Matuslen, no tengo tanta vida.

  • el 29 marzo, 2012 a las 11:42 pm
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    Juan Arsenio, es que todavía no entiendo qué propones para alcanzar esa “justicia”: ¿poner en el paredón a todos los comunistas, a los revolucionarios en general, a los cederistas, a las federadas, a los pioneros? No te das cuenta que lo que pides es pura revancha, que aplicada en tus términos no tendría para cuándo acabar, si es que alguna vez se produce? ¿Acaso sugieres lavar con sangre la “afrenta”? Mira, yo viví mi infancia y juventud entre un padrastro comunista (de los del PSP; no del nuevo partido de 1965, al que también entró años más tarde) y mi madre devota creyente, y atestigué entre ellos la tirantez que propiciaron los años del ateísmo. Cuando en el núcleo del nuevo partido presionaron al viejo para que exhortara a mi madre abjurar, o al menos esconder, su fe, ella fue categórica: “Primero te vas tú de esta casa que yo renunciar a uno solo de mis santos.” El terminó dándose por vencido ante la entereza de su mujer, asistiendo eventualmente y en secreto a las misas espirituales que mi madre oficiaba en casa. Y esto ocurrió mucho antes de la actual distensión. En fin, no se trata de olvidar, sino de sacar enseñanza de aquello para que nunca más vuelva a ocurrir.
    Todo lo que te cuento es en esencia un llamado para que reflexiones sobre lo procedente de azuzar violencia en estos tiempos, cuando muchos cubanos en todas partes del mundo procuran consensuar un entendimiento, por el bien de la nación. Para aclararte un poco más mi visión, no voy a citarte la Biblia, el Corán, el Torah o el Talmud. Sólo una sencilla canción de nuestro Pedro Luis Ferrer, “Yo no tanto como él”, la que dice: “Mi padre fue comunista, yo no tanto como él, pero quien toque a mi padre, tiene que darme también…” En resumen, Juan Arsenio, el que se esté preparando para venir en “plan de machete”, debe saber que les esperarán unos cuantos planazos. Y no sólo en el lomo.

  • el 29 marzo, 2012 a las 10:11 am
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    Isidro, mirar adelante es olvidar , acaso, toda la ofensa, no tan pasada, reciente, todo lo que hemos sufrido, como si nada hubiera pasado, sin un mìnìmo de justicia. Yo digo que no, que no es asì, y seremos irreconciliables, mientras esa justicia, no se haga. “Piedad por el culpable, es traiciòn al inocente” decia y muy bien decia Ayn Rand. No me gustan los traidores y melopeos discursos de ahora, “hay que poner la otra mejilla”, eso sòlo lo hizo Jesùs. En estos temas, soy… judio ortodoxo, no cristiano, “Y me ciño a la Thora “ojo por ojo, diente por diente….” Amen. No perdonarè jamàs, a los comunistas, ni lo que hicieron con Cuba, ni lo que hicieron contra nosotros, ni como persiguieron a la Iglesia, que tibios, convenencieros y cansados, pretendan olvidarlo, es otra historia, pero mientras viva, este pobre y humilde ser, se encargará de mantener vivos estos recuerdos, para que nunca más se repitan, nunca más, nunca más, no en Cuba.
    Y esto lo repito como oraciòn cada día a cada santo del cielo a los mios que perdieron la vida en aquel sistema, es mi oraciòn de rodillas ante Jesùs: “,…”(“…oculum pro oculo dentem pro dente manum pro manu pedem pro pede…”)Éxodo XXI,24.

  • el 29 marzo, 2012 a las 1:06 am
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    Juan Arsenio:
    Claro que hay una diferencia de cosmovisión básica entre la Iglesia y la doctrina comunista, y que en lugar de “católico” el término apropiado para el artículo de Fernando sería “creyente”, que ya tiene otras connotaciones en nuestra sociedad, y que de hecho se ajustaría más a lo que hoy acontece en Cuba. Pero de lo que se trata hoy, como yo lo veo, es que de que nunca más nadie, ni el católico de misa, ni el protestante de templo a domicilio, ni el Testigo de Jehová, ni el babalao, o el espiritista de Kardec, vuelvan a sufrir discriminación alguna por parte de la sociedad, y en específico de las autoridades. Que no se les impida desplegar sus talentos, obligándoles a elegir entre su fe o un puesto de trabajo, una posibilidad de estudio, o incluso, una carrera política. Y ¿por qué no? Como en el ejemplo de Carmen Luisa Castillo, que menciona Fernando, que los comunistas, o cualquier otra denominación ideológica, puedan poner a un lado diferencias con católicos (u otros creyentes) y trabajar de conjunto por el bien social.
    Pienso que todos debemos empeñarnos por desterrar de una vez aquella etapa oscura, en la que las diferencias Iglesia-Estado, o la declaración de este último como ateo, dividieron incluso a las familias. Fue traumático; yo lo viví en carne propia. Pero no podemos seguir revolcándonos en el lodo de lo pasado.
    Hace falta mirar adelante y seguir procurando la diversidad.

  • el 28 marzo, 2012 a las 11:41 am
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    Ya el propio encabezado provoca a la màs contundente risa, y denota IGNORANCIA TOTAL, nadie puede ser catòlico y comunista, podria citar al menos una decenas de buenas enciclicas de la Iglesia que hablan de esto , pero no , no me publicarian y algunas son muy fuertes, mi Ejemplo es siempre Leòn XIII , que les llamò “morta pestilencia”, por favor lo pongo no para ofender, si para ilustrar. Pero me limitarè a citar a Pablo VI, considerado incluso un Papa de izquierda, cosa que tampoco existe, pero…asì le llaman algunos.
    Y cito textualmente, al tiempo que no termina mi risa por tan descabellada declaraciònde Amaury Pèrez y de todos los que tengan la idea , de que son compatibles, ambas cosas y por favor no me salgan con la reprobada teologia de la liberaciòn, que ni teologìa es.
    “El socialismo es incompatible con la doctrina católica, bien por su concepción del universo y del hombre, bien porque alcanza a dos instituciones que son pilares de la civilización cristiana, esto es, la propiedad y la familia. Por el simple hecho de ser hostil a la propiedad ya la familia, el socialismo sería incompatible con la doctrina católica, aun cuando no tuviera una concepción errónea del universo y del hombre(Concilio Vaticano II / Pablo VI.1965-Gaudium et Spes)”

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