Política Exterior de Cuba: Perretas y portazos

Haroldo Dilla Alfonso

Trabajadores cubanos. Foto: Samantha Levins

HAVANA TIMES, 27 sept. — Raúl Castro ha declarado que una de sus mayores prioridades es restaurar la credibilidad económica internacional del país.   Me parece muy razonable.

Pero si el General/Presidente cree, como sugieren los dislates diplomáticos del gobierno que preside, que lo va a hacer simplemente pagando deudas, está equivocado.  Pues la credibilidad internacional —a menos que se tenga mucho petróleo o mil millones de habitantes— no es un asunto estrechamente económico, sino que es, en el sentido laxo del término, eminentemente político.

Se produce cuando hay una aceptación política del sujeto —en este caso del país— que de lo contrario estaría siempre obligado a moverse en los arrabales del mercado y tratar con sus peores exponentes.  Y ello exige políticas demostrativas y convincentes de que el país se atiene a una serie de reglas claras y predecibles.

Durante la época soviética esto no era un problema.  La relación política con Moscú garantizaba la inserción a un mercado poco exigente y depreciado tecnológicamente, pero seguro para garantizar la sobrevivencia.  Desde 1990 esto ha cambiado totalmente y el mundo es otro.

Pero si exceptuamos las políticas específicas respecto a los países del ALBA —con lo cual se garantiza un sustancial subsidio imprescindible para la sobrevivencia— no hay nada nuevo en la política exterior cubana.  Lo cual, digo de paso, pone permanentemente a la sociedad al riesgo de otra hecatombe económica como la que vivimos en los 90, dulcemente denominada “Período Especial.”

Un ejemplo de esta inercia es la forma como se ha manejado el caso de Obama.  El Presidente estadounidense es, en lo personal (como lo fue Clinton), un enemigo del bloqueo/embargo, pero ningún jefe de Estado decide sus políticas por sus convicciones, sino por sus conveniencias.

En sus primeros dos años Obama fue eliminando todas las restricciones colocadas por su predecesor, hasta dejar el asunto a un nivel ligeramente más avanzado de como lo dejó Clinton.

Una política realista y realmente nacionalista (es decir en beneficio de la nación cubana) hubiera sido mover fichas para estimular los cambios.  Pero nada se hizo.  A cambio, Obama solo recibió todo tipo de portazos principistas en nombre de la “independencia nacional.” con el asunto de los cinco agentes incluido.

Mecánico. Foto: Byron Motley

Con ello, los cubanos perdieron la oportunidad de mejorar —y eventualmente normalizar— las relaciones con el país más poderoso de la tierra, donde vive un 15 percent de los cubanos con mayores riquezas (exceptuando quizás a la élite tecnocrática militar enriquecida dentro de Cuba), sin cuyo mercado difícilmente pueda despegar la economía cubana, y finalmente mucho más cerca de la isla que Dios.

En un documentado artículo Eugenio Yáñez ha traído a Cubaencuentro el caso de Bill Richardson, un miembro del ala liberal del Partido Demócrata siempre interesado en conseguir el fin del bloqueo/embargo.

Su intención de mediar en el controvertido caso de Alan Gross hubiera sido una oportunidad.  En cambio, fue un problema, y Richardson tuvo que abandonar la Isla cargado de vituperios por parte de una locuaz funcionaria quien proclamó, con la audacia que genera la mezcla de poder e ignorancia, “que Cuba es un país soberano, que no acepta chantajes, presiones, ni prepotencias.” Y a Richardson lo llamó algo así como difamador.  Otra perreta y otro portazo.

Con Europa no nos va mejor.  El Gobierno del PSOE ha hecho todo cuanto ha sido posible —y quizás más de lo posible— por conseguir la eliminación de la simbólica y nada efectiva Posición Común.

La aquiescencia ha sido tan inconmovible que conspiraron con el Gobierno cubano y la Iglesia local para facilitar la liberación y destierro de decenas de prisioneros y sus familias, y luego sonrieron tanto que hubo que destituir al canciller en funciones.

A cambio el Gobierno español ha recibido sus buenos portazos.  Uno sucedió cuando, en una comparecencia ante el parlamento, un ministro, tras argumentar cambios positivos en Cuba, dijo que le preocupaban los derechos humanos.  “Una vez más —informó el invariable Granma— se verifica que no hay ostensibles diferencias en los fueros de algunos que bajo la piel ‘socialista’, expresan total connivencia con esa retórica anticubana promovida por el aznarista Partido Popular.”

Luego, quitaron las credenciales a Mauricio Vicent, un periodista acreditado por El País y que se caracterizaba por un optimismo inextinguible acerca de la evolución positiva de la Isla.

Obviamente, no se trata de simples palos a ciegas.  El gobierno intenta normalizar sus relaciones con todo el mundo, también aquí, por la vía china.  La relación con los liberales siempre está salpicada de temas escabrosos, como son los derechos humanos y la democracia.  Y eso incomoda particularmente a una élite política que se cree en propiedad absoluta de un tema que en verdad corresponde a toda la sociedad.

Por eso busca incentivar los lados más prosaicos de la derecha, que —dada su orientación invariablemente pro mercado— tiene menos remilgos para pasar por alto los temas escabrosos si hay dividendos económicos por el medio.

Trabajadores de la construcción. Foto: Samantha Levins

No olvidemos que hasta bajo un alucinado como George Bush, los negocios con Cuba se incrementaron exponencialmente.  Y con Aznar las inversiones españolas en la Isla tuvieron momentos de gloria, lo que provocó que un cruzado enfermizo del anticastrismo como Valladares le enrostrara debilidades socialistas y le prometiera un pase de cuentas cuando llegara al poder o algo así.  De lo cual imagino que los gerentes de la Meliá habrán reído hasta el desmayo en sus edenes tropicales.

Y para eso el Gobierno cubano cuenta con potenciales incentivos.

Uno es el petróleo, cuyas perforaciones con la plataforma semi-sumergible deben comenzar en diciembre.  Y si el petróleo apareciera en cantidades suficientes y de alta calidad, creo que el bloqueo/embargo se expondría a un agujereo mayor que todo el que pudo hacerle Obama en sus años de estresante gestión.

Otra es el propio mercado que se abre en Cuba para el sector turístico, cuyas marinas, campos de golf, puertos para cruceros y hoteles de primera se amontonan en la franja costera desde Mariel hasta Varadero.  Desde donde la élite tecnocrática/militar acaudillada por el clan Castro, mira ansiosa al norte y hace una apetitosa invitación al lobby hotelero que solo espera el momento en que sea autorizado el turismo americano en Cuba.

No creo que los cálculos del General/Presidente sean acertados, y que todo esto confluya en un restablecimiento de la credibilidad internacional.  Pero sí estoy seguro de que se trata de una situación moralmente insostenible.

Durante semanas, hemos estado apoyando y ensalzando a las bandas criminales de Gadafi.  No importa cuan veleidosa haya sido la intervención militar de la OTAN, o cuan inseguros los rebeldes libios: hemos apoyado públicamente a un régimen cuyo impudor ha rebasado los límites del burdel político mundial.  Y hemos terminado votando en la ONU junto con algunos países con los que no es aconsejable ni tomarse un café al mediodía.

Aunque las políticas externas cubanas se adoptan en nombre de un nacionalismo irreductible, solo es un nacionalismo de cierta manera: como un nacionalismo gamonal en que la patria y su gente quedan finalmente reducidas a un sistema político y a una élite acaudillada por un clan familiar.

Si, en cambio, por nacionalismo entendemos la preservación de la soberanía articulada desde la democracia y por el bien general de la comunidad nacional, entonces hay que hacer de nuevo muchas cosas.

La clase política cubana tiene la oportunidad de comenzar a hacerlo, pero todos los cubanos, antes que los observadores en Washington o Madrid, requerimos señales claras de que se piensa la nación de una manera diferente.  No como feudo, sino como república “por todos y para el bien de todos.”


9 thoughts on “Política Exterior de Cuba: Perretas y portazos

  • el 29 septiembre, 2011 a las 2:58 pm
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    Aja! lo que le pasa al hablantin lareevolucion es que en Cubadebate le quitaron un comentario…aja… esta herido en orgullo propio, crece asere y regresa a la brigada de acion rapida a la que perteneces

  • el 29 septiembre, 2011 a las 12:31 pm
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    Todos apoyamos a HT por publicar los articulos que no se atreven a publicar nacionalmente… aunque no todos estemos de acuerdo con los planteamientos.. todos debemos tener vozzzzzzz….

  • el 29 septiembre, 2011 a las 11:02 am
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    Señores: en lugar de denostar, ofender y descalificar, yo sugiero a los riticos de este articulo, que a mi me gusto mucho, que escriban uno en contra y debatan contra el escritor. Y discutan con el. A ver que sale, pero eso de descalificar me paerece horrible y apoyo a Habana Times por su decision de publicar articulos asi

  • el 29 septiembre, 2011 a las 6:59 am
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    felicito al autor por tan agudo ensayo y recomiendo a los detractores de HT a ser mas cuidadoso con lo que dicen. Me recuerdan mucho a los nazis.

  • el 29 septiembre, 2011 a las 6:43 am
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    Aunque respeto tu forma de ver las cosas, no creo que no publicar sus articulos sea la solucion. Todos deben expresarse y se deben analizar las soluciones, independientemente de su punto de vista. Creo que Havanatimes esta haciendo muy bien su papel, no actua como el gobierno tratando de controlarlo todo, se publica lo que la gente piensa racionalmente y con una explicacion con logica de sus blogueros, aunque no todos estemos de acuerdo… debemos mirar hacia el futuro y el respeto a las opiniones diferentes; que si todos hacemos como tu y obviamos las opiniones ajenas simplemente seguiriamos como vamos… esa definitivamente no es la solucion….. necesitamos respetar las opiniones ajenas aunque nos incomoden.. las cosas se discuten, se hablan, se conversan, se analizan…. tal como se hace en havanatimes.. no vaya a ser que se convierta en un sitio como cubadebate… donde me vanearon un comentario, al parecer no les gusta ver las cosas, no estan comprometidos con la verdad…

  • el 29 septiembre, 2011 a las 6:35 am
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    Me gustaria mucho saber a que le llamas “vias inteligentes para negociar con USA” , si a eso te refieres a cumplirles demandas politicas y sociales para entonces pagarles por adelantado los alimentos que les compramos… me parece que no… ademas ya le dije que no se necesita cumplir ninguna demanda politica en el mundo para negociar entre paises, y mucho menos nosotros cumplirles los sueños a los americanos solo porque le sale de sus partes… si te supieras la historia de Cuba y el mundo un poquito entonces entenderias quizas porque seria necesario hacerles caso a cualquiera menos a los americanos… no tengo nada en contra de ellos pero si de sus guerras, de sus descaros, de las cosas que le ha hecho su propio gobierno a su pueblo… lee a Michael Moore… Cuba: si, se sobran cosas mal hechas… ahora mismo leia sobre el derecho de importar carros a extranjeros residentes en Cuba y no a los cubanos.. pero de ahi a ser un arrodillado para que nos den la oportunidad de negociar con los USA.. no jodas… ya de eso el mundo ya esta lleno, para que no quieren a nosotros en esa lista tambien.. ademas .. de que pais eres que opinas asi.. tu cubania se te perdio??

  • el 29 septiembre, 2011 a las 4:00 am
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    Afirmar que Obama es « en lo personal (como lo fue Clinton), un enemigo del bloqueo/embargo…” es seguir cultivando la más acérrima desinformación relativa a las criminales relaciones que Washington no cesa de imponer al gobierno de Cuba y a su pueblo desde hace medio siglo. Y esto lo escribe un llamado “sociólogo e historiador marxista (…) considerado como uno de los intelectuales de izquierda opositores al gobierno castrista de mayor influencia en la vida cultural de su país (síc!) y del exilio..” tal como reza el sitio web wikipedia.org. ¡Vaya contradicción! El artículo, en su conjunto, es una sarta infame de manipulación informativa de parte de un señor que, suerte para él, vive en un país donde la libertad, la democracia y el gozo de los derechos humanos es el pan cotidiano de todos los ciudadanos, como por supuesto en Estados Unidos y los demás países del continente. Tiene además, este señor, la suerte de publicar y colaborar con Cubaencuentro, el conocido sitio web financiado por la CIA para arremeter contra Cuba socialista.
    Al seguir publicando esta clase de infamia, el sitio Havana Times corre el riesgo de desprestigiarse tanto que, por mi cuenta, no haré nada para recomendarllo.

  • el 28 septiembre, 2011 a las 8:39 pm
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    Creo que Ud no ha entendido mucho del articulo del Sr Dilla, que a mi me parece muy bueno y sugerente. El tambien dice que ante todo el asunto es entre cubanos, pero llama a valorar que lo mas importante es la libertad, la democracia y el bienestar del pueblo cubano. Creo que Uds coinciden en lo mas importante, aunque creo que difieren en cuanto a la necsidad de buscar vias inteligentes para negociar con USA. Ud parece que no quiere eso

  • el 28 septiembre, 2011 a las 3:11 pm
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    Si, se notan las perretas y los portazos.. son verdad porque vivo en mi pais que es Cuba y los noto…entre los extremos que se vive aqui, con los que no estoy de acuerdo por supuesto, estoy convencido que aqui nada tenemos que hacer para agradarles a los de afuera.. eso incluye a los norteamericanos y a los europeos… Estoy en contra de las leyes estupidas que existen en mi pais.. las de las vacas que sus duennos no pueden matar, las de los viajes al exterior…. uuufffff son unas cuantas pero lo que si estoy convencido es que aqui nada tenemos que hacer para gustarle a los demas paises, eso de que se “requieren sennales claras” por parte de nosotros.. yo estoy a favor de cambiar para apoyar al pueblo y darle al pueblo lo que quiere y merece por annos de sacrificio y tonterias.. pero no de cambiar para gustale a nadie, cuando has visto tu que los americanos le pregunten y les importe las opiniones de otros paises para hacer sus guerritas santas.. o si les ha interesado que digan en Chile y demas A. Latina sobre la cantidad de muertos que han puesto la CIA, los militares entrenados por ellos y los presidentes monigotes de sus intereses… entonces a los americanos, ni a los europeos les ha importado mucho la opinion de las madres de la plaza de mayo, ni los militares que han desvoradado valentia en esas fotos que hay por ahi donde torturan prisioneros… si ellos no tienen que dar explicaciones porque tenemos que darlas los cubanos… que se jodan… estoy en contra de las arbitrariedas de el gobierno en Cuba, pero que se jodan los observadores internacionales, jodidos interesados …. yo, con mi pueblo…. y este articulo lo clasifico como manipulacion de la mas baja… tu eres igual a los gobernantes que tenemos..

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