La nueva Constitución podría arrastrar un grave error conceptual…

…copiado del texto soviético de 1936

Vicente Morín Aguado

HAVANA TIMES – El economista Huberto Pérez, exalto dirigente del Partido Comunista y el Gobierno cubano, opinó en el blog “elestadocomotal” que el artículo # 5 del proyecto constitucional calcó de su similar refrendado en 1976.

“Fue un gazapo incongruente y contradictorio del que somos responsables los que participamos en la redacción de dicha Constitución, dejándonos llevar superficialmente a una copia demasiado mimética de como aparecía formulado en la Constitución de la exUnión Soviética.”

El asunto es objeto de aguda discusión al considerar a un partido político, por demás único, depositario de la soberanía por encima del pueblo en su conjunto, afirmando que El Partido Comunista de Cuba (…) es la fuerza dirigente superior de la sociedad y el Estado.

Conocido economista de ideas marxistas, Humberto Pérez comenta que en aquellos años se revisaron 12 constituciones de países hoy exsocialistas y “la de la Unión Soviética vigente entonces era la proclamada en 1936 cuando estaba en su pleno apogeo la jefatura de Stalin.”

Quienes en sus críticas pensaron que nos habíamos detenido en los años “80”, deben rodar aún más en sentido inverso la rueda del tiempo y anclarse en los años de la purga estalinista que liquidó a casi la totalidad de los gestores directos de la Revolución de Octubre y seguidamente asesinó “legalmente” a unos tres mil oficiales del Ejército Rojo en vísperas de la Segunda Guerra Mundial.

En su retiro, el economista, uno de los redactores de la primera carta magna socialista, deja caer sobre sí mismo y sus compañeros legisladores la responsabilidad del asunto, apuntando que “no tuvimos en cuenta ni fuimos capaces de encontrar una formulación propia y trasladar al texto los claros planteamientos hechos por Fidel y por Raúl acerca de cómo entender el indiscutible y necesario papel dirigente del Partido. En el Proyecto ahora en discusión se mantiene y reitera esta incongruencia.”

¿Acaso no leyeron Fidel y Raúl el anteproyecto de Carta Magna?, aprobado por el Primer Congreso del Partido (1975). El prólogo de dicho documento se ufana aseverando la participación de varios millones de cubanos en los debates, antes del casi unánime voto positivo popular.

La formulación estalinista pervive hasta hoy, amenazando eternizarse. No olvidar que Raúl Castro es el Primer Secretario del PCC, de hecho, constitucionalmente máxima figura del Estado y, no es casual, preside la comisión encargada de redactar el texto que votaremos dentro de dos meses.

Generoso en su autocrítica, Humberto Pérez nos recuerda citas de Raúl, algunas comentadas a partir de ideas expresadas por su hermano, líder fundador de la Revolución:

“No podemos dar por sentado como ya dijimos, que el Partido representa la voluntad de todo el pueblo y considerarlo el órgano supremo del poder, porque estaríamos desconociendo los principios de la democracia, que implica la participación de todos los miembros de la clase obrera y de las demás clases trabajadoras en el ejercicio del dominio y gobierno de la sociedad, para lo cual se requieren las instituciones de poder correspondientes, a través de las cuales las masas trabajadoras hagan válido ese derecho”. (Raúl Castro, reunión con cuadros del Comité Central, 4 de mayo de 1973)

“El Partido en las masas, el Partido con las masas, pero jamás por encima de las masas”. (Fidel Castro, Asamblea del Partido de la entonces provincia de Oriente, junio de 1974)

Tratándose de un texto en el que el peculiar lenguaje legislativo es insustituible, copiamos los párrafos del todavía anteproyecto de nueva Constitución y posteriormente la reformulación sugerida por H. Pérez:

  1. ARTÍCULO 5. El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo, es la fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado.
  2. ARTÍCULO 7. La Constitución es la norma suprema del Estado. Todos están obligados a cumplirla. Las disposiciones y actos de los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados, se ajustan a lo que esta prescribe.

Propone el economista Humberto Pérez: (Las modificaciones entre paréntesis)

Artículo 5. “El Partido Comunista de Cuba, único, martiano, fidelista y marxista-leninista, vanguardia organizada de la nación cubana, sustentado en su carácter democrático y la permanente vinculación con el pueblo que (es el soberano), es la fuerza dirigente superior de la sociedad, (basado en la autoridad que le da la confianza y apoyo del pueblo ganados por la fuerza de su ejemplo, la justeza de su política y la permanente relación con las masas.)”

Artículo 7. “La Constitución es la norma suprema de la nación.  Todos están obligados a cumplirla: (las instituciones y organizaciones de todo tipo y los ciudadanos.) Las disposiciones y actos de los órganos del Estado, sus directivos, funcionarios y empleados, se ajustan a lo que esta prescribe.”

Y aquí debió Humberto Pérez ser consecuente consigo mismo y agregar que también quedan obligados a cumplir con la Constitución los órganos del Partido, sus directivos, etc.

A pesar de sus incongruencias, en un próximo futuro, con apego a la constitucionalidad, podríamos debatir si el Partido Comunista de Cuba, es decir, sus miembros, cuentan con la autoridad que ha de brotar del ejemplo, una política justa y el permanente vínculo con el pueblo trabajador.

Las respuestas nos llevan, sin temor a represalias, hasta la obligación insoslayable para todos, de cumplir con el legado constitucional.

Valientes, equivocados o no, luchadores por las libertades que hoy son negadas; larga lista renovada de los llamados opositores, disidentes y contestatarios; con la próxima Constitución todos los cubanos irreverentes o conformistas, estarán igualmente protegidos en sus opiniones y acciones políticas conforme a la ley por el único, martiano, fidelista y marxista-leninista, Partido Comunista de Cuba.

Vicente Morín Aguado: Mardeleva287@gmail.com

2 thoughts on “La nueva Constitución podría arrastrar un grave error conceptual…

  • El PCC es ilegítimo, cuenta solo con la autoridad de la fuerza basada en las debilidades de una sociedad desmontada. El PCC es ilegítimo no por su origen, no por sus fines, es ilegítimo por el modo en que ejerce el poder día a día, esa ilegitimidad se demuestra en la actual crisis del pan o en los anteriores actos de repudio a los “gusanos” que hoy hospeda en los hoteles de lujo a los que no podemos ir los que nos quedamos, los que nos quedamos y no somos de la élite del PCC.

    No hay constitución que enmende esa ilegitimidad

  • Pregunto si realmente creen, amigos lectores, que habrá directa consecuencia entre lo dicho, lo escrito y lo que se hace, lo por hacer.

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