El autoritarismo cubano no puede sobrevivir a una apertura

¿Por qué Cuesta Morúa tiene razón?

Haroldo Dilla Alfonso*

Manuel Cuesta Mora
Manuel Cuesta Mora

HAVANA TIMES – Hace unos días un grupo de cinco activistas opositores cubanos concurrieron al subcomité de relaciones exteriores del Senado de los Estados Unidos para expresar sus puntos de vista sobre la normalización de relaciones entre Cuba y Estados Unidos.

Tres de ellos criticaron el restablecimiento de relaciones por considerar que ello hace la vida fácil al gobierno cubano, y que los Estados Unidos debieron arrancar concesiones políticas al gobierno y dialogar con la oposición antes de dar ese paso. Dos, en cambio, le consideraron un paso positivo que genera un mejor ambiente para la única manera desde donde es efectivo exigirle cambios al gobierno: desde la propia movilización de la opinión pública cubana.

La divergencia no es sorprendente. Incluso, podía anticiparse desde que el tema de la relación binacional comenzó a ser movida por el gobierno de Obama y activistas e intelectuales comenzaron a posicionarse. Me temo, sin embargo, que la mayoría de los activistas opositores dentro y fuera de la isla han coincidido en el rechazo. Y creo que es así por la persistencia de dos equívocos.

El primero, es la idea de que la oposición constituye un dato decisivo de la realidad cubana, lo que ha sido alimentado por la manera como algunas de sus figuras han sido proyectadas a dimensiones políticas muy superiores a sus realidades. Al autopercibirse de manera exagerada, los opositores han llegado a la conclusión de que el gobierno norteamericano debió consultarles y hacerles partes del proceso. Y que la omisión de ello constituye un punto flaco del proceso que algunos han llegado a denominar simplemente como una traición. Todo un espejismo político que no merece más consideración que la que le damos a los acompañantes críticos consentidos del sistema (la revista Temas, Cuba Posible, Progreso Semanal, algunos grupitos de activistas cubano-americanos, etc) cuando se consideran a si mismos como una oposición leal. Nadie niega el valor moral que unos u otros eventualmente puedan tener al enfrentar sea con sus discursos o con sus acciones a un poder autoritario. Pero eso no los convierte en interlocutores necesarios, pues no consultarles no implica tener que pagar un precio insoportable, y consultarles no reporta beneficios sustanciales. Y de eso, de precios y costos, trata la política real.

El segundo equívoco es la idea –que curiosamente los opositores comparten con los tecnócratas cubanos, académicos y funcionarios- de que es posible montar en Cuba un modelo capitalista chino en que autoritarismo y mercado anden un largo camino sin grandes conflictos. Fue la idea, por ejemplo con la que retozó Mario Vargas Llosa en un artículo en El País donde volvió a demostrar tanto su pluma sin émulos como su dogmatismo liberal. Y fue también a lo que se refirió críticamente Manuel Cuesta Morúa en Washington cuando afirmó que “… el autoritarismo cubano no puede sobrevivir a una apertura, como sí lo puede hacer y lo ha podido demostrar el autoritarismo chino”.

Capitolio de La Habana.  Foto: Juan Suárez
El Capitolio de La Habana. Foto: Juan Suárez

Y es que Cuesta Morúa no solo es un activista incansable y una figura intelectual muy respetable, sino también un historiador que sabe que el capitalismo no es una abstracción supra/temporal, sino una serie de construcciones sociohistóricas. Y con seguridad sabe, y de ahí su aguda advertencia, que hay tipos diferentes de capitalismo –renano, manchesteriano, escandinavo- que responden a arreglos sociales y culturales específicos.

El llamado Modelo Chino no es simplemente una propuesta económica, sino político/cultural. No habla principalmente de cómo organizar los factores productivos –lo que siempre resaltan nuestros tecnócratas- sino de cómo articular relaciones de producción basadas en la superexplotación de la fuerza de trabajo con niveles fundamentales de obediencia. Y esa apreciación cultural de la autoridad no existe en Cuba, un país occidental latinoamericano cuyas negaciones iliberales no provienen del orden confuciano, sino de las barricadas populistas.

Es cierto que la normalización de relaciones con Estados Unidos –y en particular la erosión del bloqueo/embargo- creará condiciones más favorables para un mejoramiento de la calamitosa situación económica cubana. Pero no resolverá per se ninguno de sus muchos y acuciantes problemas, en la misma medida en que estos problemas no se originan en el bloqueo/embargo. La superación de la actual situación económica pasa inevitablemente por una reestructuración social que implicará la eliminación de muchos de los resortes de contención populistas y paternalistas, transparentando la verdadera naturaleza de explotación que subyace en el sistema.

En el campo político —donde los dirigentes cubanos niegan todo tipo de cambios— la normalización de relaciones creará un contexto diferente a aquel que podía explicar la anatematización de las diferencias. El gobierno tendrá que moderar el uso de su último recurso retórico —el nacionalismo intransigente frente a una imaginada agresión imperialista— y según se relajen los impedimentos del bloqueo, también tendrá que buscar en otro lugar las excusas antimperialistas del descalabro económico. La sociedad cubana tendrá inevitablemente más acceso a información y contactos. Y el espectro crítico y oposicionista del sistema, pudiera ganar más oportunidades para opinar y actuar sin que pueda ser presentado como agente de un enemigo que se desvanece.

Cuando se percibe la pobreza generalizada en Cuba como la antesala para el cambio deseado, se comete un gran error. Los cambios políticos más significativos no han estado vinculados al hambre. Crane Brinton, en un estudio para anaqueles de buen gusto, lo dijo: las revoluciones no son hijas de la desesperación sino que nacen de la esperanza.

Y cuando la esperanza choca con los errores de los gobiernos, entonces la gente empieza a creer que algo falta y que algo sobra. Tocqueville lo explicó a su manera: “El momento más peligroso para un mal gobierno es, por lo general, aquel en que comienza a reformarse… el mal, que pacientemente se toleraba como inevitable, parece imposible de soportar desde el momento en que se enfrenta la idea de sustraerse a él”.
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(*) Publicado originalmente en cubaencuentro.com


43 thoughts on “El autoritarismo cubano no puede sobrevivir a una apertura

  • el 11 febrero, 2015 a las 4:47 pm
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    De acuerdo que deberian llevarle ALGO al pueblo. El problema es que los veo mas inclinados a llevarle cosas al exilio. God knows que tiempo han tenido mas que suficiente, pero parece que le tienen alergia al pueblo que pretenden representar.

  • el 11 febrero, 2015 a las 12:36 am
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    Los USA si reconoce a la oposición interna en Cuba, sino como pudieron hablar frente al Congreso y Roberta que es una alta funcionaria de Obama se reunió con ellos en La Habana. Que el gobierno de Cuba no reconozca sus organizaciones y los reprima con saña, no significa que no formen parte activa de la sociedad civil cubana y que muchísimos cubanos los sigan y otro grupo mayor coincida con sus propuestas para convertir a Cuba en un estado democrático.

    Pienso que los opositores deberían esperar que avancen un poco las negociaciones y unir fuerzas para proponerle al pueblo un proyecto que pueda aprovechar las aperturas de Obama y demostrar que existe un bloqueo interno que impide la prosperidad de la familia cubana. Quedaría mas claro que los Castro solo le interesa el beneficio económico directo para sus arcas de lo que Obama ha puesto sobre la mesa.

  • el 10 febrero, 2015 a las 7:11 pm
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    No vivo en Cuba, sino en la Yuma. Por tanto, no tengo derecho (ni deseo) a que me represente nadie.

    Es el pueblo de la Isla el unico que puede conferir legitimidad a un grupo cualquiera para que hable por el. Ningun grupo que se autoerija o que haya sido designado desde afuera como representante del pueblo, sin contar con los que pretende representar, puede poseer tal legitimidad. Y, por supuesto, ni el regimen ni los americanos van a aceptar que se sienten a la mesa — el regimen porque no le dara la gana; los americanos porque no lo reconoceran como legitimos.

  • el 9 febrero, 2015 a las 8:39 pm
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    Helios, si eres cubano puedes ilustrarnos quien te representa a ti en el tablero político cubano. Es para entenderte mejor. Esos opositores representan ideas que están bien generalizadas en el pueblo cubano. Ellos no tienen suficientes afiliados porque son anulados por el régimen y no tienen espacios para dar a conocer sus ideas. Yo cuando vivía en Cuba no tenia ni idea de la cantidad de grupos opositores que existían y mucho menos supe de sus propuestas.

  • el 9 febrero, 2015 a las 3:24 pm
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    Marlene, el regimen nunca permitira que los opositores se expresen libremente. Hay que ser pragmatico, reconocer que cualquier tactica que dependa de ello esta condenada al fracaso, y buscar soluciones dentro de las posibilidades existentes.

    Hay docenas (o cientos) de ejemplos en el mundo de grupos opositores que lograron el apoyo de sus pueblos a pesar de haber sido perseguidos sin piedad por los regimenes que intentaban derrocar. La Hermandad Musulmana en Egipto es un ejemplo.

    En Cuba, el Proyecto Varela sugiere que contactando directamente al pueblo puede dar resultados, logrando cierto nivel de apoyo. Todavia no he visto a ninguno de los “opositores” de la actualidad siquiera intentar tal contacto directo.

    No soy el unico que opina que asi no llegaran a nada o que no se han ganado “puesto en la mesa”.

  • el 9 febrero, 2015 a las 3:04 pm
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    Primeramente, aclaro que OPINO, no afirmo ni predigo, porque ni yo ni nadie tiene evidencia de lo que realmente quiere el pueblo ni bola de cristal que le revele el futuro.

    Si, opino que el pueblo quiere democracia, pero eso no significa que el pueblo apoye a un grupo u otro, ni a una estrategia u otra. La disidencia esta dividida; los reportajes hechos desde la Isla indican claramente que el pueblo esta casi uniformemente entusiasmado con la apertura de Obama, mientras que cierta faccion de la disidencia la ha caracterizado de “traicion”.

    Se puede decir que este grupo habla por el pueblo? Merece un puesto en la mesa? Creo que no. Y los otros, merecen ellos un puesto? El pueblo es quien debe decidirlo.

  • el 9 febrero, 2015 a las 10:29 am
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    Helios, acaso el pueblo cubano no quiere democracia?, no quiere libertad de asociación, de expresión? no quiere libertad económica, respeto a los derechos humanos? oportunidad para elegir a sus gobernantes y tener igual oportunidades para gobernar? Si tienes dudas escucha lo que opinan los cubanos en la plataforma #Yotambienexijo y veras que coinciden con los objetivos de la lucha de la oposición interna en Cuba. La sociedad civil somos todos incluyendo a los opositores.

  • el 9 febrero, 2015 a las 10:16 am
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    Isidro, culturalmente los chinos y los cubanos somos bien diferentes, en eso no hay dudas, pero eso no impide que el gobierno totalitario dictatorial castrista intente copiar el modelo político económico chino. No olvides que culturalmente tampoco teníamos nada que ver con los rusos y se copio aquel modelo que incluso fracaso el original y la copia sigue vigente con sus aportes criollos. La copia cubana hasta se intenta copiar en Venezuela. Un profesor que tuve en secundaria nos decía antes de los exámenes “muchachos recuerden que hasta para copiar hay que tener talento” y eso se nota que falta en la elite gobernante cubana. El peor de los males seria que copiaran bien a los chinos al menos en lo económico.

  • el 9 febrero, 2015 a las 10:10 am
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    Helios si realmente crees en lo que dices ¿Porque no dejan de reprimir no sólo a los disidentes opositores sino a todos los discrepantes?

    Sólo así se comprobaría si los opositores tienen arrastre de pueblo o no. Lo demás es propaganda para el turismo.

  • el 8 febrero, 2015 a las 6:29 pm
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    ´Mi querido ESOPO, el asunto es que los opositores tienen razón.
    Mira la entrevista de Alejandro Castro Espin jefe de los servicios de comunicación entre las FAR y el MININT, personaje muy poderoso en Cuba e hijo de Raúl Castro, hace dos días en Grecia.

    http://www.resumenlatinoamericano.org/?p=8394

    No son las negociaciones con Obama, es la tendencia de la élite militar y política del país que han defendido intelectuales orgánicos como Rafael Hernandez, Guillermo Rodríguez Rivera, el economista Juan Triana, y que ahora públicamente declara el poderoso Alejandro Castro Espín. Después de afirmar que Cuba seguirá siendo socialista dice que China es un ejemplo de socialismo victorioso. Esto se ha dicho públicamente por los que he mencionado, pero nadie sabe qué se dice por los pasillos de las instituciones políticas y militares que gobiernan el país.

  • el 8 febrero, 2015 a las 9:57 am
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    Jose luis no tengo nada que refutar del análisis de Isidro, pero una cosa piensa Isidro y otra el coronel Alejandro Castro Espín, para quién el modelo chino es el ejemplo de país socialista victorioso.
    Realmente la valoración cultural que coincido con el Bobo de Abela son simples justificaciones ideológicas DE LAS ÉLITES para sojuzgar a los pueblos, el confucianismo es un ejemplo como el islamismo radical utiliza el Islam para aterrorizar a la población. Esto no es cultural, es la manipulación ideológica para someter a los pueblos, y son intereses políticos de dominación no es “cultural”.
    Retomando el comentario digo que poco vale un análisis cultural del confucianismo si un personaje tan poderoso como Alejandro Castro Espín, exclama su admiración por el gobierno chino. Eso creo es más grave que las consideraciones culturales que nos distanciarían del modelo chino.
    En la práctica, el gobierno cubano se mueve en la dirección del cacicazgo militar, la ausencia de derechos económicos sociales y culturales, además civiles y políticos porque su concepción estalinista del poder se absorbió como ” nacionalismo cubano” por eso la admiración de las élites cubanas a todo “régimen” piramidal centralizado que se apropie de las riquezas nacionales y reparta migajas si quedan.
    Pueden ver la entrevista de Castro Espín en Grecia en http://www.resumenlatinoamericano.org/?p=8394

  • el 8 febrero, 2015 a las 8:32 am
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    Es curioso como en esta region del mundo se alcanzó el desarrollo bajo el gobierno de dictaduras o democracias controladas o disminuidas, claro, eso solo es posible si se pone la politica al servicio de la economia; tambien me imagino que la disciplina social que contiene el confusionismo ayuda muchisimo, como tambien ayudo mucho al capitalismo contar con mano de obra que la tradiccion (y la realidad) la tenia en un estado de bajo consumismo, por lo que el ahorro en salario se convertia en recurso de inversion. Desgraciadamente, no le veo las mismas condiciones a Cuba; primero – no hay confucionismo, segundo -la indisciplina social es altisima. tercero- las ansias consumistas son mayores todavia, cuarto- el estado hace politica en detrimento de la economia, y la ultima y mas importante-no tenemos condiciones ni credibilidad para las inversiones extranjeras, para colmo, la inversion que se quiere implantar con doble propietarios (estado e inversionista) es una sobrecarga al trabajador que nunca vera su salario elevarse bajo esa condicion.

  • el 8 febrero, 2015 a las 2:58 am
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    Me reconforta que te haya servido de algo. Contrario a lo que les puede parecer a algunos en este foro, yo entro aquí para aprender de un juicio colectivo, de todas las tendencias y posturas que se vinculen al tema que nos une y a la vez nos hace discrepar: Cuba, y en lo posible aportar algo – teniendo en cuenta que al parecer soy uno de los pocos metido en el mundo asiático. Por eso me chocan tanto y rechazaré siempre las intervenciones encaminadas a descalificar y ofender por el mero hecho de no compartir un punto de vista.

    Si hoy no somos capaces de intercambiar civilizadamente en un foro virtual, ¿que nos quedará para el cara a cara en el país que aspiramos a construir?

  • el 8 febrero, 2015 a las 2:48 am
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    Desde luego, Luis V, has tocado un punto clave. Si te fijas en los países y territorios más marcados por el confucianismo en Asia, a saber: China (incluye a Hong Kong y Macao), Japón, Corea del Sur, Singapur, Viet Nam y Taiwán, verás que todos han recibido en algún momento fuertes inyecciones de capital de EEUU. Japón y Corea del Sur desde la posguerra, y Singapur, China y Viet Nam en años posteriores. Es decir, para EEUU y los grandes centros acumuladores de capital, los problemas que eventualmente encararon por cuestiones políticas e ideológicas con algunas de estas naciones/territorios, no les impidió contribuir en gran medida a su desarrollo económico. Y cuatro de ellas (Japón, Corea del Sur, Singapur y Taiwán) lograron trasladar sus respectivas dinámicas políticas de las más férreas expresiones del autoritarismo a diversas vertientes de la democracia representativa. Y sin perder el entusiasmo confuciano en el proceso.

  • el 8 febrero, 2015 a las 12:28 am
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    Bobo:

    Acabo de citar tres casos de países o territorios (Corea del Sur, Singapur y Taiwán) que se han acomodado a la democracia representativa sin renunciar a su herencia confuciana, que según veo, confundes con el comunismo. Nada más lejano de la realidad. Fíjate que Mao Zedong en su momento denunció la herencia confuciana como obstáculo mayúsculo para la construcción del comunismo en su país y en el resto del mundo.

    Y aquí te dejo los cinco pilares del legado social confuciano. Dejemos a Marx en paz:

    1) Colectivismo jerárquico (conlleva lealtad al liderazgo grupal)
    2) Meritocracia paternalista (gobierno benevolente que ejerce una élite moral)
    3) Reciprocidad y adaptación interpersonal (rechazo a los conflictos con los demás)
    4) Intereses y armonía comunitarios (se sacrifica el individualismo en bien de la comunidad)
    5) Piedad filial (privilegio a la familia como entidad por encima de lo individual)

  • el 7 febrero, 2015 a las 4:42 pm
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    1. Como que es el regimen quien decidira que modelo a seguir, el que los opositores lo favorezcan o no es irrelevante.

    2. Es una falacia logica afirmar que los disidentes hablan por el pueblo porque el regimen no les permite demostrarlo. No hay evidencia alguna de que si el regimen los dejara actuar, el pueblo los apoyaria. El regimen tampoco le permite a nadie declarar que prefiere una dictadura a lo Pinochet. Significa esto que el pueblo esta de acuerdo con tal desenlace y hay que darle a los pinochetista puesto en la mesa de negociaciones? Quienes pretenden hablar por el pueblo de Cuba necesitan demostrar que lo hacen; la representacion no se otorga porque la exige cualquiera de porque si.

  • el 7 febrero, 2015 a las 4:15 pm
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    Obviamente no entiendes que los “jefes” de Berta, Miriam, Fósiles y la joven Paya no son Obama y su administracion, sino la llamada “Mafia de Miami” y sus adeptos, todos ellos radicalmente opuestos a la apertura del Presidente. Y todos bien apoyados por los Republicanos de la Camara y el Senado, que fueron quienes los invitaron a testificar.

  • el 7 febrero, 2015 a las 12:01 pm
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    Aprendi mucho de esta opinion y opino que el modelo chino (aunque lo prefiero al cubano actual por su mayor libertad economica) no truinfara en Cuba porque no hay confucionismos y muy pocos narras. Brillante tu analisis Isidro, pienso que hoy Marlene tiene dura la tarea si te refuta.

  • el 7 febrero, 2015 a las 11:53 am
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    Por que llamar ” autoritarismo”a lo que es simple y llanamente una dictadura militar sin la relativa libertad economica de las dictaduras de derecha?

  • el 7 febrero, 2015 a las 10:44 am
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    Dario, los cubanos , primero tienen que desmontar varios mitos y varias trampas de la ideologia y el sistema dominante , de no hacerlo, esta sera un freno para cualquier futuro de Cuba.

  • el 7 febrero, 2015 a las 7:48 am
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    sr. ayudeme: sera verdad que estas personas on tan ingenuas?? Para ser culturoso hay que ser tan ingenuo?/Ellos no saben aun que es la oppression comunista?? ellos creen de verdad que las raices pueden mas que los fanaticos a corto y mediano plazo??Que a los comunistas los paran las ideas de confucio,jesucristo.marx engels lenin,cuando se trata de mantener el poder que ellos ven perderse a diario con sus politicas dogmaticas que no pueden controlar??

  • el 7 febrero, 2015 a las 7:43 am
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    usted no se puede dar cuenta que esa es la unica solucion?? Claro que volver al 1902 y pedirle por favor a los EEUU que no se vayan,que no nos dejen solos!!!!

  • el 7 febrero, 2015 a las 7:37 am
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    Isidro, no solo el confusionismo es un denominador comun en esa area ; tambien la inversion americana es otro comun deominador que tienen los paises que se han desarrollado en esa area.

  • el 7 febrero, 2015 a las 7:22 am
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    Isidro, el confusionismo asiático y el caudillismo latinoamericano son meras justificaciones ideológicas/culturales de los comunistas para mantenerse en el poder con sus privilegios de clase. Me imagino que justificaciones similares se plantearon en el feudalismo, esclavismo y las monarquías que hasta hoy perduran. Son fatalismos ideologicos impuestos como mismo algunos justifican la inevitable pobreza.

    Es inmoral Isidro que una elite política se enquiste en el poder para disfrutar sus mieles sin escuchar y tener en cuenta las opiniones y aspiraciones del resto de la poblacion. El sinismo de la elite del PCC chino de enriquecerse infinitamente frente a la brutal pobreza de la mayoría de la población, nada tiene de cultural y mucho de sinverguenzura y mucho mas cuando dicen ser comunistas.

  • el 6 febrero, 2015 a las 11:01 pm
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    José Darío:

    Un Estado, cualquier Estado, lo debe enfrentar su propia sociedad, cuando lo considere pertinente…

  • el 6 febrero, 2015 a las 10:31 pm
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    Bobo:

    Te sugiero un relectura del artículo de Haroldo, pues percibo que te detienes más en lo que él no dice (“la traducción de las palabras de Morua, pero el hablo en un español clarito y lo mismo hicieron Berta, Miriam, Fósiles y la joven Paya…”), que en lo que SI enuncia—- “El llamado Modelo Chino no es simplemente una propuesta económica, sino político/cultural…. Y esa apreciación cultural de la autoridad no existe en Cuba…”

    Al respecto, permíteme unas precisiones:

    En China no ha habido una “transición”, como afirmas, si con ello te refieres al paso de la economía estatalizada al denominado “capitalismo rojo”, porque esas ideas siempre anidaron en la mente de un sector importante del Partido Comunista. Sólo se demoraron coyunturalmente. Para que tengas una idea, desde 1959, en la famosa reunión del monte Lushan, reformistas y pragmáticos como Deng Xiaoping, Liu Shaoqi y Peng Dehuai, sabían que acciones como el Gran Salto Adelante y otras expresiones del voluntarismo maoísta no llevarían a ninguna parte y que la economía requería de un vuelco total. Pero Mao y la ultraizquierda arrojaban una sombra en extremo onerosa sobre estas personalidades, privilegiando la lucha de clases como motor impulsor del país.

    Con la muerte de Mao y la neutralización de la ultraizquierda (Banda de los Cuatro, Hua Guofeng y otros ejemplares de esa laya) quedó expedito el camino para retomar aquellas ideas que dormían en salmuera por más de dos décadas. Y eso lo lograron los mismos políticos (su ala reformista) que hicieron la Revolución de 1949, y que fueron purgados antes y durante la Revolución Cultural).

    Y aquí vuelo con Haroldo: “orden confuciano”, menciona. ¿Sabes lo que esto implica? Es la construcción socio-filosófica y cultural que gravita sobre casi todos los modelos asiáticos, no sólo el chino, y que ha ayudado a parir excelentes ejemplos de reordenamiento político y económico en países como la hoy próspera Corea del Sur (su actual presidenta, elegida en comicios pluripartidistas, es hija de uno de los más despiadados dictadores de esa zona geográfica, Park Chung-Hee); Singapur (una de las naciones de mayor éxito económico y más alto nivel de vida en el orbe, fue edificada por décadas bajo la mano de hierro del primer ministro Lee Kuan-Yew, quien sostenía que entre ser amado y temido, se quedaba con Maquiavelo, y hasta prohibió mascar chicles) es hoy un modelo regional de democracia representativa; Taiwán vivió bajo la férrea dictadura del nacionalista Chiang Kashek, y luego de su hijo, por décadas – con Ley Marcial permanente incluida- hasta desembocar en su actual estatus de democracia pluripartidista y boyante condición de Tigre Asiático. Y todo esto ha acontecido bajo la égida del confucianismo, tan adherido a la piel de millones de asiáticos como el sentido del choteo entre nuestra población.

    Y ese confucianismo, ni nada parecido, existe en Cuba, ni en toda la región latinoamericana.

    Otro más: Si hipotéticamente el Partido Comunista chino decidiera dejar el mando, o efectuar una transición de mando en algún momento, ya tiene conformada una “zona buffer” que le resultaría ad hoc para mantener su presencia en la escena política de algún modo, aun sin estar presente: los denominados ocho partidos democráticos que conforman la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, los cuales dejaron paso voluntariamente a los comunistas cuando estos vencieron a los nacionalistas en 1949, a pesar de lo cual los “rojos” decidieron mantenerlos como “compañeros de viaje” o “asesores” (aunque sin poder ejecutivo real) hasta el día de hoy.

    Hay muchas diferencias más con Cuba que pudiera citar, pero intento aclarar sin aburrir. Ojalá tú y otros acaben de asimilar que hacer algunas reformas económicas con un partido único, así a secas, no equivale a implantar el “modelo chino”. Hay mucho que nos separa.

  • el 6 febrero, 2015 a las 3:46 pm
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    Dilla muy oportuno que tú hayas entrado este debate por tus opiniones bien definidas con relación al castrismo, al anticastrismo fundamentalista y a esos que tú has llamado “acompañantes críticos consentidos del sistema” estoy totalmente de acuerdo con tu certero análisis y no voy a profundizar al respecto porque sería lluvia sobre mojado de mi parte. Solo me resta decirte que talmente parece que desde que dejaste el Caribe y te instalaste en América Austral has disminuido tu participación en los temas más candentes y controversiales de la problemática cubana.

  • el 6 febrero, 2015 a las 3:24 pm
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    Cito a Dilla “El segundo equívoco es la idea que curiosamente los opositores comparten con los tecnócratas cubanos, académicos y funcionarios- de que es posible montar en Cuba un modelo capitalista chino en que autoritarismo y mercado anden un largo camino sin grandes conflictos”. Marlene lo que interpreto es que muchos opositores en el interior de Cuba y agrego en el exilio , incluyendo a los congresista cubanoamericanos, argumentan que con las medidas de Obama se instaurará en Cuba un modelo chino de capitalismo brutal y partido único sin que eso implique apertura política.

  • el 6 febrero, 2015 a las 3:04 pm
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    A la sombra de “Enemigo a la vista, cierra la puerta” se hizo un estado socialista totalitario, esta politica de pais amenazado sirvio muchisimo para establecer una ideologia e instituciones que justificaran y apoyaran a formar un estado totalitario. Este tipo de estado no necesita de la democracia para nada, todo esta planificado, todo supuestamente esta concatenado; en este tipo de sociedad el ciudadano no necesita poder politico ni economico , por eso se le quita y pasa a ser parte de la cadena de ordeno y mando, y con mas razon si el estado esta amenazado externamente. Por otro lado , los sudsidios rusos dejaron en los cubanos la falsa ilusion de que ese socialismo es sustentable y posible;por lo que tenemos un pueblo dormido en una utopia y sin poder politico alguno. Realmente el pueblo cubano esta en una encrucijada tremenda, por un lado no tiene poder alguno para desestructurar el sistema, por otro lado no puede ser ayudado externamente porque podria volver a la condicion de 1902 o 1959; solo el fracaso del sistema sin entrometimiento externo puede provocar el cambio real ; sino ese proyecto socialista estara al acecho siempre. Si se rompe el circulo vicioso -Imperialismo- Independencia- Socialismo- , puede que en el futuro se desarme el sistema; tambien los que creen que Cuba va a volver a la epoca antes del 59 , estan locos, eso es lo mismo que decirle a USA que quite el medicaid , que quiten los derechos civiles de los negros , el social security, etc, o que rusia vueva al zarismo.

  • el 6 febrero, 2015 a las 2:53 pm
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    Haroldo excelente tu análisis. sin embargo discrepo de dos puntos esenciales:

    1-No hay ningún opositor en la Isla de cualquier tendencia que comulgue con la idea del Modelo chino, del modelo de Putin ni con el modelo vietnamita. Esto ha sido dejado en claro por todos los opositores dentro de Cuba de todas las tendencias políticas. Por supuesto que no incluyo a “la oposición leal”.Esta última comulga con cualquiera de esos modelos que permitan o sugieran la posibilidad de mejoras económicas.El resto de la oposición no “leal” piensa todo lo contrario.

    2-Como parte del pragmatismo político que bien señalas, las condiciones políticas y los mecanismos de represión impiden que esos actores opositores puedan desplegar su actividad, por lo tanto significa un espejismo político pretender que su legitimidad pasa por la movilización popular a gran escala que demuestre una fuerza movilizativa de las mayorías. Condenarles por eso me parece una condición aberrante.
    Por eso creo que es totalmente legítimo que negocien, exijan estar presente en las negociaciones y formar parte de los actores políticos a considerar con sus demandas en las negociaciones hoy y no después. Lamentablemente no existen otros actores dentro de Cuba que no sólo en discurso sino en la práctica cotidiana reivindiquen la democracia hoy y no para dentro de 40 años cuando el modelo chino o egipcio que pretende el gobierno se haya consolidado.
    Un abrazo.

  • el 6 febrero, 2015 a las 1:55 pm
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    Entonces ¿quién está de presidente? ¿Raúl Castro o Julio Soto Angurel?
    Si es Raúl todo sigue igual si es Julio Soto entonces cambió.

  • el 6 febrero, 2015 a las 1:24 pm
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    El régimen de La Habana es completamente conciente de que una apertura seria un suicido para su poder absoluto, eso lo sabe hasta un niño de diez años. Los Dictadores cualquiera que sea su ideología no son dados a aperturas, y Raúl Castro lo esta dejando más que clarito sin querer hacer concesiones que comprometan su autoritarismo. Bueno que los opositores se mantengan firmes en sus demandas.

  • el 6 febrero, 2015 a las 12:24 pm
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    Circle. Al diablo con el corrector ortografico automático jajaja

  • el 6 febrero, 2015 a las 12:17 pm
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    Jajaja, para nada, son los dichosos teléfonos demasiados inteligentes y Circule no me tiro el cabo.

  • el 6 febrero, 2015 a las 10:13 am
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    Isidro si pienso que la estrategia económica y política del gobierno cubano sigue los principios generales de la transición China lo que a un ritmo mas lento hasta ahora:
    – PCC como partido/gobierno único.
    – Economía capitalista regulada por el PCC.
    – Cero democracia y libertad de expresión.
    – Represión a toda forma de oposición politica aunque sea pacifica.

    Y si puede haber un Tiananmen en Cuba o crees que lo de socialismo o muerte significa que la elite aplicara el suicidio. Salvando las distancias pero en el maleconazo del 94 salieron las tropas antimotines, hundieron un remorcador con mas de 100 civiles incluyendo niños, fusilaron expedito a 3 jóvenes secuestradores de la lanchita y dieron bastantes palos en las calles. Si la cosa no llego a mas fue gracias a que Fidel Castro abrió la válvula de escape y los USA lo ayudaron abriendo la válvula de entrada.

  • el 6 febrero, 2015 a las 10:09 am
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    su comentario,esta vez,esta mejor que el articulo,felicdades!!!

  • el 6 febrero, 2015 a las 10:07 am
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    con su permiso,pero los que confiamos en la ayuda exterior,lo hacemos porque:
    -los cubanos en la isla solo viven para resolver el diario” o irse del pais
    -la sombra del PCC-MININT-CDR-BRIGADAS-COMBATENTES-etc,se proyecta muy poderosa sobre TODOS los cubanos
    -Los cubanos en la isla son de quinta generacion,no saben,temen a una sociedad que se les ha pintado,cruel,asesina,despiadada…..y muchos dudan
    -La ayuda exterior no es “mala” de por si y los comunistas cubanos estaban muy orgullosa de la eternal Amistad cuba-urss;eterna Amistad cub -Venezuela,polonia,ucrania,etc,etc…se acuerda?
    -Por ultimo si no es con ayuda exterior como se enfrenta a la fueza de un Estado totalitario,por favor??

  • el 6 febrero, 2015 a las 9:54 am
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    Bobo, lo de fosiles en lugar de rodiles fue un mensaje subliminal?

  • el 6 febrero, 2015 a las 9:49 am
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    Si, buen articulo. Morua y todos los que piensan que los cambios sociales radicales son productos de un aumento en las expectativas de la población y no de la miseria, se basan en estudios científicos e históricos que lo abalan. El absolutismo cubano no resiste una apertura. De ahí el esfuerzo del gobierno por todos los medios, de minimizar el potencial económico, reducir las esperanzas en el pueblo y exagerar los peligros del acuerdo con el Presidente Obama.

  • el 6 febrero, 2015 a las 9:09 am
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    Donde dice Fósiles va Rodiles

  • el 6 febrero, 2015 a las 9:08 am
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    Se le agradece a Dilla la traducción de las palabras de Morua, pero el hablo en un español clarito y lo mismo hicieron Berta, Miriam, Fósiles y la joven Paya.

    HT debería publicar íntegramente las cortas pero contundentes palabras de esta representación de la oposición pacifica y democrática dentro de Cuba. Marcan un hito en la historia de la transmisión a la democracia pues deja sin piso a las descalificaciones de mercenarios del imperio pues un mercenario no le dice a sus jefes que no están de acuerdo de como realizan su política exterior.

    Es mejor que se conozca en detalles lo que dijeron antes que comenzar a filtrarlas con reportes de DPA y traducciones de terceras personas.

  • el 6 febrero, 2015 a las 6:55 am
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    Muy bueno Dilla!
    Coincido en la opinión que el autoritarismo cubano no puede sobrevivir una apertura.
    Hasta ahora todo lo que observamos es que les gusta frenar cualquier impulso en que el control existente se les vaya de las manos. Hay varios ejemplos desde el punto de vista económico donde tuvieron que intervenir.
    Es como tratar de frenar un carro en la montaña rusa!
    Ellos necesitan ese control económico pues si lo llegan a perder entonces también pierden el político.

  • el 6 febrero, 2015 a las 6:41 am
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    Haroldo:

    Buen artículo. Creo que aquí tocas dos puntos fundamentales en los que la oposición insular parece no acabar de reparar con suficiente sentido práctico:

    1) Su constante auto-posicionamiento en resquicios de influencia social en la Isla con los cuales no cuentan en la vida real

    2) Su insistencia en que un Gobierno extranjero sea el agente que reconstituya definitivamente el entramado político cubano

    A mi juicio, todo lo que vaya a suceder en ese sentido en Cuba deberá ser por fuerza resultado de una evolución lógica, desprendida de una dinámica interna, si bien los cambios que ahora propone EEUU pueden jugar un papel, pero éste siempre sería accesorio. Tampoco se puede seguir cayendo en la ingenuidad (al parecer compañera de viaje eterno de esta oposición) de que es posible ignorar categóricamente los factores dentro del Gobierno para conseguir cualquier movida, en la dirección que sea.

    Observo asimismo una inclinación casi enfermiza entre numerosos “opinadores” a casar los eventuales cambios en Cuba con el modelo chino. Incluso con el vietnamita. Nada más lejos de la realidad. Amén de las diferencias que muy oportunamente señalas en cuanto a cultura y filosofía de vida, sería menester admitir que una aplicación a rajatabla del “modelo chino” en la Isla supondría comenzar con una inmersión de lleno en las políticas de choque, que Pekín estuvo aplicando desde principios de los 80 hasta finales de los 90 (trial and error), y una de cuyas consecuencias a mediano plazo fueron los sangrientos sucesos de 1989 en TiananMen y otros sitios de la capital china. Y eso sería un verdadero suicidio para el actual gobierno cubano.

    Ya es hora de sacarse esa fantasía de la cabeza…

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