Cuba y los BRICS

Una particular interpretación del éxito ligada al Apocalipsis Now que diariamente nos inculcan.

Vicente Morín  Aguado

Los BRICS. Fotos/archivo: eteceter.com

HAVANA TIMES — Recordando los intercambios entre Humberto Eco y el Cardenal Martini, sobresale el tema de una visión apocalíptica del mundo, repetida por los líderes comunistas de viejo cuño, muy parecida a ese temor a dios que inculcaban a los niños décadas atrás, cuando la iglesia católica señoreaba en muchas porciones de nuestro planeta.

Ya los católicos olvidaron el asunto, de tan repetido, pero los marxistas lo repiten, aduciendo la crisis económica, “lo mal que en España se vive” y sobre todo el cambio climático.

La responsabilidad estatal y social ante la naturaleza no puede ser soslayada, pero es obvio que  calentamientos y enfriamientos globales sucedieron antes, millones de años precedentes a la presencia humana civilizada sobre la tierra.

Volvamos a Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica (los BRICS), nombres básicos a los cuales pueden agregarse otros para reunir la mitad de la población de la tierra en auténtico y sostenido desarrollo, más de una cuarta parte de los recursos energéticos, igual proporción de territorios y algo superior en porcentaje si medimos la producción total año por año.

En Cuba nos presentan al BRICS como una alternativa a la hegemonía de los Estados Unidos y sus aliados europeos-occidentales, vale la disyuntiva, pero hay mucho más detrás de los simples comentarios, porque se trata de media humanidad avanzando según cánones nada predichos por los comunistas que rigieron la educación y el pensamiento en mi país.

Graphico: postwesternworld.com

De acuerdo a libros de texto oficiales utilizados aquí, Rusia sería hoy un verdadero desastre, la economía de mercado un ataque demoledor a la idea socialista del Che Guevara y la democracia representativa algo inadmisible, aún para el liderazgo político cubano actual.

Recalco que bajo los anteriores principios avanza el BRICS, junto a otros países asociados de menor evergedura.

Pues entonces uno se pregunta: ¿Estamos ante el fin del mundo o hay otras opciones? Si la mitad de la población mundial avanza a ritmos acelerados, con políticas de centro-izquierda, preservando el poder del estado sobre los principales recursos de la nación, entonces parece ser real una alternativa al viejo comunismo fracasado, sin por ello entrar al capitalismo neoliberal.

Rusia viene desde la primera revolución socialista de la historia, tergiversada en cuerpo y alma por Stalin; China dejó atrás las aventuras de Mao; India parte de una constitución que respetó la palabra socialismo; Sudáfrica liquidó el oprobioso apartheid; Brasil dejó atrás años de dictadura militar típica en Latinoamérica.

Podemos agregar a Venezuela, Argentina, Ecuador, Egipto tal vez, Corea de sur, Taiwán y otros más, la suma dice que hay otros caminos sin desechar por ello la mayor cuota posible de justicia social.

El mundo no se está acabando y si realmente se acaba no será por el actual capitalismo imperante, menos aún por los socialistas fracasados que anuncian el Apocalipsis sin entender bien el mensaje bíblico.

Los BRICS demuestran que hay caminos posibles, superando la estrechez de miras de algunos, tal vez demasiados, comunistas de viejo cuño. Se trata de “cambiar todo lo que deba ser cambiado.”
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Vicente Morín Aguado: [email protected]


3 thoughts on “Cuba y los BRICS

  • el 21 abril, 2013 a las 10:22 am
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    Can you please send me the English translation of this article.
    Many thanks

  • el 19 abril, 2013 a las 9:29 pm
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    Vicente:

    Lo que está aconteciendo en los países BRICS, así como lo cambios cualitativos que hoy recorren buena parte de la política de América Latina, deberían servir de referencia a Cuba para entender que sí es posible una tercera vía. En tiempos de la Guerra Fría, hablar entre los marxistas al uso de esa posibilidad era como mentarle la madre a Lenin. Pero no hay mejor maestro que un día tras otro.

    Nota que los BRICS tienen por historia, cultura y necesidad práctica que distanciarse tanto del estatismo con tufo estalinista como del neoliberalismo a troche y moche. Para empezar, les urge sacar de la pobreza a millones de personas, antes que construir una democracia ideal.

    El afán demostrado por todos ellos en la reciente Cumbre de Durban, por conseguir un sistema financiero propio, denota la insatisfacción de buena parte del planeta con las actuales entidades mundiales, llámese FMI o Banco Mundial.

    Una de las bazas a favor del BRICS es que se han juntado en esa búsqueda común respetando las particularidades de cada cual, con lo cual dejan una enseñanza nada despreciable a los bloques tradicionales.

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