Cuba: La importancia de escuchar a la gente

Por Osmel Ramírez Álvarez

Gastronomía para el pueblo. Foto: Juan Suárez
Gastronomía para el pueblo. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Interesante iniciativa la de Habana Times de hacer encuestas sobre temas neurálgicos de la sociedad cubana contemporánea. El primero fue “la pena de muerte y ahora “la ola de incivismo. Este último, por su mayor repercusión y amplitud, atrapa, en cierta forma, al primero y me obliga a estas reflexiones.

Es una lástima que el tamaño de muestra sea tan pequeño (solo 38 participantes), lo cual atenta contra el resultado. No somos muchos los cubanos de la Isla que accedemos a HT, y en mi propio caso solo en contadas ocasiones lo he hecho por Internet.

Gracias a los boletines de Circles me mantengo al día. Está además el asunto del origen de las opiniones: les aseguro que a la hora de opinar sobre los temas cubanos hay importantes diferencias entre la visión de adentro y la de afuera. Y me refiero solo a la gente común del pueblo, no a los militantes comprometidos de ambos lados.

Presumo que los encuestados seamos los que desde Cuba accedemos a información alternativa o residentes en el exterior, un grupo social que representa alrededor del 33.33% de los cubanos. El otro 66.66% no pudo incluirse en la encuesta, por mucho que Circles lo hubiese deseado. Y aunque los temas no eran de envergadura tal que meritasen múltiples canales de información, ello sí repercute en el hecho de tener una opinión “cívica” sobre el propio civismo.

En el mismo caso de la pena de muerte, por ejemplo, mi experiencia en la calle me dice que la mayoría la consiente. Sin embargo, una encuesta entre cubanos con visión alternativa, sentido cívico y conocimiento de derechos humanos, como los que accedemos a HT, opinamos muy diferente.

Cuando hablo de este tema siempre me quedo solo en mi posición, no porque los cubanos sean malos ni deshumanizados, no es nada de eso. Es que hemos recibido adoctrinamiento por décadas y se ha inculcado la doctrina del linchamiento como escarmiento a los “enemigos del pueblo”, aparte del despojo del sentimiento cívico, para en vez de ciudadanos tener un ejército de fieles comprometidos.

Solo cuando uno se despoja de esas ataduras sicológicas y abre la mente a ideas diferentes, de diversas fuentes, es que puede opinar de forma justa. Como dijo el Maestro, de entre todo lo que escuchas “enarbolar tu verdad”, aunque todavía no estemos “en medio de otros hombres que te la respeten”.

Las indisciplinas sociales en Cuba, la corrupción, la marginalidad, la tendencia generalizada a delinquir, entre otros flagelos, tienen causas diversas. Pero a mi juicio, la segunda causa más votada, “los salarios miserables por generar actitudes y valores antisociales” (24%), está en primer lugar actualmente por el alto nivel de males que genera. La más votada, “la desestructuración social, política, familiar y antropológica que tuvo lugar a raíz del proceso revolucionario”, juzgo que tiene gran importancia, pero menos que otras relacionadas también con el sistema. Tal vez sí desde la óptica  de los cubanos de la diáspora, como arrojó el resultado, pero desde un balance general no.

Una causa que no fue incluida de manera directa fue: “el sistema planificado, estatista y burocrático”, a mi entender el gran responsable de los males sociales históricos. Este modelo es una fábrica de delincuentes en serie. Todo debe salir por la izquierda, porque legalmente solo hay obstáculos, prohibiciones, restricciones y trabas. Se parece a la anterior pero no es el mismo enfoque.

Otra arista de este problema es el incivismo político, que por supuesto jamás será tratado por la prensa oficial. Se ha creado, fruto de la manipulación y el adoctrinamiento, la creencia en que solo la generación histórica y sus elegidos pueden gobernar, dirigir, conducir este país. “Ellos son los que saben”; “ellos se lo ganaron en la Sierra”; “ellos bastante que se jodieron por esto, se lo merecen”, son mensajes subliminares, reflejos condicionados en la mente del cubano, escuchado por décadas, en todos lados y a toda hora, junto a fotografías grandilocuentes.

El La Habana Vieja. Foto: Caridad
El La Habana Vieja. Foto: Caridad

Igual que todo el mundo sabe que la Coca Cola y el Habano son buenos sin haberlos probado, solo de tanto escucharlo, así mismo pasa con Fidel y Raúl en la mente de la gente. La mayoría de los cubanos, aún los del exterior, no creen que el cambio sea asunto suyo ni la política. Se escudan en un cliché muy usado: “Yo soy apolítico, solo me importa lo mío”. Pero en verdad es que tienen mutilado el civismo desde dentro, porque el sistema se lo castró.

Pero a pesar de ello no podemos culpar al pueblo por ser “víctima” del sistema, una vez que nos hemos librado de la hipnosis. Al contrario, debemos ayudarlo a despojarse de sus males y mientras tanto respetar sus deseos y creencias, no imponerles nuestras “verdades”. A veces leo y escucho comentarios así: “Que se jodan por carneros”, “si quieren vivir mejor que abran los ojos y se revelen”. Es el equivalente a dejar a su suerte a una mujer víctima de violencia familiar, porque defendió a su marido abusivo por miedo y manipulación.

Siempre acoto la importancia de tener en cuenta el sentir actual del pueblo cubano. Muchos quieren imponer la visión que desde el exterior se cultiva, atribuyéndole superioridad y, por ello, hegemonía. Pero si queremos la democracia es para creer en ella y no mancillarla antes de su alumbramiento. Nadie debe molestarse con su coterráneo por pensar diferente.

Veo el asunto de esta manera: difiero del PCC y desapruebo que gobierne despóticamente, pero si ganara las primeras elecciones no me molestaría, siempre que sean democráticas y en un estado de derecho. ¿Cuántos cubanos que se autoproclaman demócratas reaccionarían así?; ¿Serán realmente demócratas si hacen lo contrario?

Hay grandes problemas por resolver en la Cuba del futuro, pero será posible dentro de la democracia. Mucho extremismo, mucha intolerancia, mucho incivismo. Las indisciplinas sociales es la cara más visible, pero solo es la punta del iceberg. Lo primero es conocer las causas del mal para erradicarlas y luego la ardua tarea de educar pueblos. Un reconocimiento a Havana Times por dar este importante “primer paso”. Esperemos que se multiplique.

32 thoughts on “Cuba: La importancia de escuchar a la gente

  • Le comprendo señor José Darío.

  • José Dario:

    Comienzo con una pregunta: ¿Cuándo estuvo Ud. en Cuba por última vez? Porque los sucesos puntuales que cita son de 1965 y 1980…Bueno, le cuento que estuve hasta marzo pasado en la Isla. Si bien no me auto-concedo la primacía sobre el interés de los saberes de nuestros compatriotas tierra adentro, puedo aventurar que Ud. tampoco está en esa capacidad…¿O me equivoco y estoy dialogando con alguien capaz de leer los pensamientos ajenos?

    En poco más de cuatro meses pude compartir criterios con cubanos de toda extracción, de los que están a favor, de los que están en contra, y muchos otros a los que le da lo mismo pito que flauta, militantes y militares, cuenta-propistas, disidentes y sobrevivientes, que en nuestra tierrita adorada hay de todo como en botica. También sostuve fructíferos diálogos con algunos de los diaristas de esta página (Me falta todavía don Elio; espero verlo en el próximo viaje). Por cierto, ¿ha hablado Ud. con alguno de ellos, cara a cara? Si no lo ha hecho, se lo recomiendo, sobre todo ahora que muchos han viajado al extranjero y tienen visiones contrastadas del mundo.

    Hago toda esta introducción para contarle que si algún interés noté manifiesto en casi todos mis interlocutores es el futuro que le espera a Cuba – y a su ciudadanía- como parte de una comunidad mundial de la que ahora menos que nunca podrá prescindir, y hablo desde el Estado hasta cada cubano que por la razón que sea quiera – y logre – darse un salto fuera de la geografía local..

    Anímese, hombre, vaya siquiera de visita y hable con la gente a calzón quitado…

    (Aprovecho para disculparme con Osmel por robarle espacio a su tema central…¡es que el debate tienes tantas aristas!…)

  • Felo el ser humano nace libre por naturaleza por tanto no hay que darles clase sobre el tema. Si darles clases los chilenos, argentinos, españoles y sudafricanos se adaptaron y prosperaron al día siguiente que terminaron sus dictaduras, y a los cubanos nos pasará igual.

  • Isidro: yo quisiera usted le hablara de la globalizacion a los miles de cubanos humillados,vejados,maltratados en los episodios del mariel….o de los miles de expulsados de sus trabajos,a los cientos jovenes en as UMAP….vamos Isidro,respete a su pueblo !!!

  • Jorgealejandro:

    Vamos por partes: los conceptos de “amoralidad” y “oportunismo” suelen conllevar una carga bastante amplia de elasticidad. Ambos pueden acomodarse a la premisa de la percepción particular del individuo, y/o de su medio social: hay países en que ir desnudo a una playa es inmoral, en otros no; tener varias esposas es moral en ciertas sociedades, en otras no…hay muchos ejemplos…Escoja cada cual la que le sirva…

    Por otro lado, la globalización hace mucho tiempo que abandonó el terreno subjetivo para darnos un manotazo en pleno rostro y decirnos: llegué para quedarme, quieran o no.

    ¿No has seguido las sesiones de la Cumbre de los 20 en Hangzhou, el sábado y el domingo? ¿Viste a las viejas democracias de Norteamérica y Europa sentarse a dialogar con otros sistemas y los denominados países emergentes, porque si en algo parece que nos hemos puesto de acuerdo, izquierda y derecha, negros y blancos, religiosos y ateos, es en que el mundo es uno solo y hay que gobernarlo, y tratar de no perderlo, por consenso?

    ¿Quieres mejor ejemplo de globalización que el hecho de que ricos y pobres, demócratas y autoritarios traten de marchar por una línea basada en cierta lógica común? ¿No crees que eso que ocurre en la superestructura política es reflejo de, y a la vez condiciona, el modo en que tú y yo, nuestros hijos y nuestros nietos asimilarán el planeta que nos toca y que les tocará?

    Y como parte de esa globalización, cada vez es más común que la gente viva en un lugar, estudie en otro y trabajé más allá. Que las familias se dispersen por el mundo. Y eso no es exclusivo de Cuba, que además tendrá que adaptarse a este proceso arrollador, o quedar arrollada en el camino. Adaptarse o perecer, that’s the question…

    Si esa realidad tratas de reducirla al estrecho chaleco de tu apreciación política, estás en todo tu derecho. Lo que considero un despropósito que trates de encajarle el concepto a todo el que no piense como tú, condenándolo de paso a la hoguera.

    Y ya en el plano individual me permito recordarte, una vez más, que yo tengo un carné de identidad emitido en Cuba, mi país de residencia permanente hasta hoy. Y soy el mismo allí y donde quiera que me pose por un tiempo.

  • Parece que ahora a la amoralidad y el oportunismo se les llama “mentalidad globalizada”.

    Para mí es bien sencillo: o apoyas a una dictadura, o la condenas. Eso de apoyarla después de irse con el pretexto que sea sin sufrirla tiene varias lecturas: o eres un oportunista al que cualquier cosa le viene bien mientras no le pisen el callo; o aspiras a ser, o formas parte de los privilegiados de esa dictadura,- ambos inclusive- y te estás ganando puntos. Nadie así, ni se siente parte de los que de verdad están jodidos, ni lo va a hacer nunca, sino que aspiran a un padazo más grande del pastel, en el menor de los casos. hay que reconocerles que han sabido sacarle las tajada al socialcosadesa, pero pára ellos, los demás que se jodan, que el vivo vive del bobo, y el bobo de su trabajo.

  • ….señor jorge alejandro..si usted tuviera tanta verguenza,tanto valor y es tan consecuente con sus ideas como dice ser pues se iria a cuba a luchar contra la dictadura,a hacer huelgas de hambre o a marchar por la plaza de la revolucion gritando consignas contra el regimen…no le parece hipocrita,bajo y miserable el estar desde miami pidiendo acciones contra el gobierno y el pueblo cubanos ???…no le parece mas hipocrita ,bajo y miserable que ademas pida ,exija y aconseje que esas acciones las hagan otros u otro pais porque usted no se atreve???…

  • Vaya, vaya, la cólera pica y se extiende…¿Hemos sido desde nuestros orígenes como nación prisioneros de la bipolaridad o no acabamos de entender la intríngulis de la globalización? …Pongamos el caso de que un cubano o cubana equis, que simpatiza con el actual sistema cubano, o que al menos no le es adverso/a, recibe una oportunidad de residir por un tiempo en el extranjero, ya sea porque se casó con un extranjero/a, recibió una beca, le propusieron un contrato de trabajo, o cualquier otra razón. ¿Debe esa persona renunciar a esas posibilidades en virtud de sus afinidades políticas – o incluso por su carencia de ellas? O, de lo contrario, una vez fuera de Cuba por las razones mencionadas, ¿debe esa persona cambiar de postura, (o resetear su disco duro político-ideológico) para que los que sí se oponen al sistema imperante en la Isla lo consideren “consecuente”…? Me maravillan conclusiones tan simplistas en un mundo tan complejo como el actual.

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