¿Cómo salvarse de los tentáculos de la Seguridad del Estado cubana?

Foto: guayacanweb.wordpress.com

HAVANA TIMES – El siguiente relato de la periodista cubana Luz Escobar (14ymedio) demuestra, una vez más, la forma en que trabaja la Seguridad del Estado cubana para amenazar, atormentar y anular a la prensa independiente y sus reporteros.

Es escalofriante; y métodos similares están siendo usados en varios países del continente, por no decir el mundo. Los ataques a la prensa y los periodistas en Venezuela, Nicaragua, Colombia, Brasil, Honduras y México son algunos de los que cubrimos con frecuencia en Havana Times.

Hace poco publicamos algunos testimonios de migrantes centroamericanos y, curiosamente, ellos cuentan análogas historias: “Si tú haces lo que nosotros decimos, dejaremos en paz a tu familia, y si no, ya tú sabes”.  Sin tapudos los pandilleros les dicen: entrega su hija a algún jefe que la quiere, o un hijo para integrar la pandilla, de lo contrario “te matamos a ti y a toda la familia.”

En Corea del Norte, cuando el gobierno considera a alguien un disidente o crítico del poder, suelen recogerlos a ellos y a toda la familia para internarlos y reeducarlos, si sobreviven.

En fin, es un estilo cobarde ya que no tienen argumentos más allá de su lema, su pobre ideología, “que la fuerza hace la razón”.  Así, tristemente, esta trabajando la Seguridad del Estado cubana.

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‘Consejos’ de la Seguridad del Estado a una reportera de 14ymedio

El objetivo real de la conversación fue ese: lleguemos a un acuerdo y así tus hijas y tu padre estarán a salvo

Luz Escobar está ‘regulada’ y debe permanecer en su casa cuando la Seguridad del Estado considera que hay un evento importante en Cuba. (El Estornudo)

Por Luz Escobar  (14ymedio)

HAVANA TIMES – Las citaciones del Ministerio del Interior siempre dejan muchas preguntas. ¿Para qué será ahora? ¿Qué quieren de mí? ¿Qué hago cuando esté frente a ellos? ¿Qué responder, qué no responder?. Sí, porque hay acusaciones que mejor no responder, para no ofender, como cuando aseguran que los periodistas independientes trabajamos “por cuatro pesos” y no como los miembros de la Seguridad del Estado que lo hacen por amor a la patria.

Esta vez eran dos oficiales, pero solo habló uno mientras el otro apuntaba en su agenda. Nunca antes me vi obligada a describir a uno de estos individuos pero esta vez es muy necesario. Le miro a los ojos cuando habla y él sostiene la mirada, es delgado, de mediana estatura y tiene un rostro como el de miles. Se viste correcto, camisa bien planchada, zapatos lustrados y lleva un anillo de compromiso en el dedo anular.

Le veo convicción en todo lo que expresa y en cada palabra que dice se notan sus horas de estudio y preparación. Sonríe cuando lo siente necesario, parece sincero -o así quiere ser percibido.

Durante casi dos horas escuché en silencio sus opiniones sobre el trabajo periodístico de los medios que llamó “alternativos” junto a sus recomendaciones de cuál es la mejor manera de hacer periodismo en la Cuba actual. Dice que me preparo bien para estos interrogatorios porque “siempre tengo la misma actitud”. Hace un poco de teatro e intenta imitarme: “yo no sé qué tiene de malo el trabajo que hago, creo que es muy necesario”, dijo él poniendo una voz aflautada y femenina.

Sin embargo, pasado el inicio más amable pasaron a mostrar su arsenal. Las armas que tienen contra nosotros, los periodistas independientes que trabajamos en el terreno, fueron puestas sobre la mesa, todas, mostradas una por una, afiladas ahí, delante de mi cara. Habló en primer lugar del decreto ley 370, luego de una regulación “relacionada con el comportamiento en la vía pública”, y por último, de la usurpación de la capacidad legal, “porque tú no eres periodista por muchos cursos que hayas pasado”, me dijo.

El oficial, que se identificó como Jorge, cuestionó de nuevo mi presencia en la marcha de la comunidad LGBTI del pasado 11 de mayo en el Parque Central, “el impacto” de las publicaciones que hago en las redes, alguno de los artículos que escribo para 14ymedio y hasta mi atrevimiento de “violar un cordón de seguridad” cuando la visita de los reyes de España.

También me explicó que no es correcto tomar audios o imágenes de los cercos que me ponen para impedirme salir de mi casa cuando hay “una fecha importante” para que no pueda “incidir” y se puedan dar en paz las actividades y celebraciones que organizan “para el disfrute del pueblo”.

Que debo pensar en mis dos hijas “que tienen un futuro por delante” y también en mi padre.

De refilón me reiteró una vieja propuesta: lo “ideal” sería que les pidiera permiso cada vez que quiero salir para hacer un trabajo periodístico; mi vida se convertiría en un paraíso en el que no me faltará nada y tendré mucha tranquilidad.

El objetivo real de la conversación fue ese: lleguemos a un acuerdo y así tus hijas y tu padre estarán a salvo. Me aseguran que no tengo que renunciar a mis principios, como si mi libertad fuera negociable.

En 14ymedio los temas se conversan, se discuten, se llevan a la mesa editorial. Nadie dicta una agenda como este oficial asegura sin pestañear. Fue muy crítico con la línea editorial del diario porque según él responde a los intereses de un “cambio de Gobierno” en Cuba.

Al llegar a mi casa, mis hijas me están esperando con hambre. Las miro sin decirles nada y me pregunto si lo que hago es bueno o malo para ellas. Para que puedan dormir tranquilas, no les cuento nada sobre esa conversación. No las quiero inquietar con la maldad que está del otro lado.



2 thoughts on “¿Cómo salvarse de los tentáculos de la Seguridad del Estado cubana?

  • Me veo reflejado en la historia de Luz Escobar, así mismo han sido las entrevistas y citaciones de la policía política conmigo. La amenaza vil, la propuesta indecorosa, la manipulación e intentos de intimidar. Pero nada funciona conmigo, cuando me hablan los veo desnudos ante mí, porque estoy vacunado de esos métodos de lavado de cerebro. Pero lo más importante es definir así como lo hizo el comentario inicial del editor, o de comparar, los métodos que usa la seguridad del estado cubana con los que usan los mafiosos. Se trata de lo mismo. Abuso de poder, intimidación, amenazas e imposiciones. Nada de legalidad, de ética, de derechos. Ese lenguaje no lo entienden. Ese es el verdadero rostro del sistema cubano.

  • Good luck Luz Escobar! Whenever you buck the system expect suppression.

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