Barreras arquitectónicas en Cuba

Mercedes González Amade    

Foto: www.giron.co.cu
Foto: www.giron.co.cu

HAVANA TIMES — Los medios de comunicación, sobre todo la TV, hablan frecuentemente sobre las barreras arquitectónicas que afectan el desplazamiento de los discapacitados, y recalcan la necesidad de eliminarlas lo más pronto posible.

Los mensajes van dirigidos a las instituciones y a la sociedad en general, pero la erradicación de los obstáculos se realiza de forma diferenciada; puedo dar fe de ello.

Hace poco fui de paseo al Vedado. Como habanera que soy, me sentí a gusto al ver las calles sin baches y en cada cuadra las aceras con rampas  para sillas de ruedas.  Lo que no entiendo es que donde vivo, en Marianao, sucede todo lo contrario; las rampas solo existen en las instituciones de salud.

Por ejemplo: cuando voy al correo a utilizar la Internet tengo que volverme acróbata para llegar a la computadora. Debo caminar por una acera mal hecha (algo improvisado para no enfangarse los pies cuando llueve) y hacer un gran esfuerzo físico para subir cuatro escalones también mal hechos y muy altos.

Las sucursales bancarias donde ancianos y discapacitados cobran sus chequeras tienen escaleras y nada de rampas. Las aceras están llenas de huecos obligándome a usar la calle, lo que a veces resulta peligroso pues tengo que lidiar con gran variedad de medios de transporte y la imprudencia de algunos choferes.

Mi reclamo no es solo por los discapacitados, sino también por los ancianos. Es verdad que no todo se puede solucionar tan pronto como una quisiera y que el Vedado es el centro de la capital,  pero lo que no comprendo es la gran diferencia si estamos en la misma ciudad.

No pido rampas en todas las aceras de mi barrio, al menos asegurar algunas en las avenidas principales y en los centros públicos a donde debe acudir la población.

 


2 thoughts on “Barreras arquitectónicas en Cuba

  • el 2 agosto, 2013 a las 7:55 am
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    Oportuno el llamado, Mercy. Que una caída no sólo duele en el Vedado, sino en cualquier parte del cuerpo y puede dejar secuelas. No me olvido de ti.
    Un abrazo

  • el 1 agosto, 2013 a las 11:59 am
    Permalink

    “Lo que no entiendo es que donde vivo, en Marianao, sucede todo lo contrario; las rampas solo existen en las instituciones de salud.”

    Ay niña, la operación fachada. Y si te metes hacia los pueblecitos del interior no vas a ver rampas ni en fotografías. Capaz y no ves ni sillas de ruedas.

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