Auge de fuerzas islamistas en Túnez

Análisis de Giuliana Sgrena

HAVANA TIMES, 1 agosto (IPS) — El partido fundamentalista Ennahda y otras agrupaciones islamistas ganan terreno en la caótica situación política previa a los comicios de octubre en Túnez. El vencimiento del plazo para el registro de votantes este martes 2 coincidirá con el comienzo del mes sagrado musulmán de Ramadán.

Por el momento se registró sólo 16 por ciento de los potenciales votantes.

El gobierno interino advirtió a los imanes de no aprovechar la plegaria del viernes para hacer propaganda política, pero no hay señales de acatamiento. De hecho, los partidos islamistas cuentan con el respaldo de nuevos líderes religiosos llegados a Túnez desde Arabia Saudita por Ramadán.

Fortalecidos con dinero de los países ricos del Golfo, los islamistas aumentan su influencia entre los más pobres ofreciendo ayuda económica a las mujeres para que renuncien a su trabajo y se queden en casa, y a los hombres para que se dejen crecer la barba para demostrar su devoción religiosa.

También organizan bodas colectivas asumiendo todos los costos.

El wahabismo, una de las ramas más fundamentalistas del Islam procedente de Arabia Saudita, se propaga con rapidez en Túnez, donde la religión siempre fue considerada un asunto personal. Estos grupos se vuelven cada vez más agresivos, recurren a la violencia en las manifestaciones y amenazan a las mujeres.

Cientos de islamistas radicales arremetieron contra algunas comisarías hace dos semanas, robaron armas y dejaron algunos policías heridos. La gente cree que los grupos wahabitas, también llamados salafistas, son una facción de Ennahda.

La decisión del presidente interino de Túnez, Fouad Mebaza, de prolongar el estado de emergencia, declarado el 14 de enero y con fin previsto para el domingo 31, puede haberse originado en el temor a la violencia perpetrada por organizaciones radicales.

Ennahda no obtendrá una mayoría absoluta, según los pronósticos, pero incide en las elecciones y altera el ambiente político alejándolo de la vía democrática que caracterizó la revolución que comenzó en enero.

Los islamistas no participaron en la revuelta popular.

En un intento de preservar los objetivos seculares frente a la ola fundamentalista surgió un frente democrático que organizó una manifestación contra la violencia en la capital.

Las organizaciones femeninas que tuvieron un papel muy activo en la revolución tratan de combatir la apatía preelectoral. Sus esfuerzos para llenar 50 por ciento de la lista de candidatos serán vanos con una participación baja.

Ahora lanzaron un programa para convencer a las mujeres que vayan a votar el 23 de octubre y asuman un papel activo en el proceso electoral.

También llevan un registro del espacio que los medios de comunicación otorgan a las diferentes fuerzas políticas en la campaña. El sector no está muy desarrollado y los periodistas tienen que luchar contra la censura típica del régimen del derrocado presidente Zine el Abidine Ben Ali.

La ciudadanía está confundida sobre la elección de una asamblea constituyente para redactar una nueva Constitución y preparar el camino para las elecciones generales. No es de extrañar dado que hay por lo menos 100 nuevos partidos políticos para los primeros comicios libres de Túnez.

Es muy común escuchar “no sé a quién votar”.

“Siempre había que elegir a Ben Ali”, dijo a IPS uno de los indecisos, lo que muestra la dependencia de la población tras más de 20 años de régimen autoritario.

La existencia de tantos partidos políticos se interpreta como una señal del interés por llegar al gobierno de distintos sectores más que por solucionar los problemas acumulados durante el gobierno de Ben Ali. Es difícil distinguir las diferencias entre uno y otro.

Muchos de los jóvenes que participaron en el levantamiento popular están decepcionados. No hay voluntad de atribuir responsabilidades por lo ocurrido durante el régimen de Ben Ali y parece como si los represores, corruptos y violadores de derechos humanos nunca llegarán a la justicia.

La apatía dificultó la tarea del tribunal independiente para las elecciones constitucionales de convencer a los tunecinos que elijan candidatos confiables para forjar un futuro democrático.

La campaña para crear conciencia sobre la importancia de una nueva Constitución mediante carteles, avisos y folletos distribuidos hasta en el aeropuerto para los tunecinos que llegan al país no parece funcionar.

Los problemas de los medios de comunicación son combatidos por unos 300 bloggers que tratan de sortear la brecha informativa y convencer a la gente de la importancia de las elecciones y de registrarse para votar.

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