Ni un día de Paz para Cuba

Por Alberto N. Jones

HAVANA TIMES, 22 nov.- El día 6 de Abril de 1960, Lester D. Mallory,  sub-Secretario de Estado para Asuntos Inter-Americanos, escribió en un memorando interno: “La mayoría de los Cubanos apoyan a Castro….el único mecanismo previsible para enajenar el apoyo interno debe ser a través del desencanto y la insatisfacción basado en la frustración y dificultades económicas…cada medio debe ser tomado rápidamente para debilitar la vida económica de Cuba.

Mallory propuso una línea de acción la cual….lograría los mayores avances al privar de dinero y suministros a Cuba, reducción de salarios para incrementar el hambre, desesperación y el derrocamiento del gobierno.

Un embargo económico, comercial y financiero fue impuesto a Cuba en el mes de Octubre de 1960, el cual se convirtió en un embargo casi total, el 7 de Febrero de 1962, después que ciudadanos y corporaciones propiedad de ciudadanos de los Estados Unidos fueran nacionalizados.

Mi hija mayor Isabel Maria, nació el día 27 de Febrero, veinte días después que esta infame ley fuera establecida.  Siete meses después, el día 22 de Octubre, Isabel Maria, su madre y yo, nos encontró apiñados a oscuras en nuestra vivienda de Guantánamo, esperando por el comienzo de la conflagración nuclear, la peor crisis militar de nuestras vidas.

Desde entonces, cada argumento plausible real o imaginario, ha sido invocado por todas los subsiguientes gobernantes de los Estados Unidos, tratando de justificar el mantenimiento del embargo como son:

–  Por la pérdida propiedades en Cuba y la prohibición  del gobierno de los USA para que acepten la compensación ofrecida.

–  Por Cuba haberse declarado  socialista.

–  Debido a la presencia de misiles nucleares en Cuba.

–  Por cuanto Cuba fue acusada de “exportar” revoluciones hacia América Latina.

–  Debido a las intervenciones militares de Cuba en África.

–  Debido a la falta de elecciones abiertas, multi-partidistas y las violaciones de derechos humanos.

–  Debido a la falta de libertad de expresión  y la existencia de presos políticos.

–  Por estar Cuba en la lista de países terroristas.

Mudando constantemente la meta

A fin de continuar sosteniendo estos argumentos y seguir moviendo la meta, cientos de millones de dólares han sido gastados por el Departamento de Estado de los Estados Unidos a través de fundaciones fantasmas a fin de crear una enorme maquinaria propagandística alrededor del mundo, con el propósito de distorsionar la imagen de Cuba y la de  sus dirigentes, debilitar las instituciones Cubanas a través de grupos subversivos que han sido  creados, financiados y dirigidos por ellos, montar un baraje diversionista en  radio, TV, literatura y cine así como al proveer salvaguarda a conocidos terroristas en los Estados Unidos.

Legalmente, estas medidas han sido impuestas a través de diferentes mecanismos como son la expulsión de Cuba de la OEA, oponiéndose a que gobiernos de Europa occidental inviten a altos funcionarios Cubanos a sus países, creación de medidas anti-Cubanas selectivas como son, Pedro Pan, la Ley de Ajuste Cubano, Pie Seco/Pie Mojado, la Oficina de Control de recursos económicos Cubanos, Comerciando con el Enemigo, el Acta de Democracia Cubana y la ley Helms-Burton entre otras.

Cuba ha respondido a estas acciones agresivas, mediante la presentación de quejas en conferencias internacionales, simposios, asambleas políticas, ONU, CARICOM, SÉLA, ALBA y otras instituciones, donde han denunciado el efecto demoledor de esta asfixiante medida sobre la vida, el bienestar y desarrollo de la nación.  A través del tiempo, este mensaje ha logrado permear la poderosa barrera económica que los Estados Unidos ha erigido, tratando de escudarse de este acto despectivo.

Todas las instituciones mencionadas más arriba y otras, han condenado esta imposición genocida al pueblo de Cuba y la Asamblea General de las Naciones Unidas ha denunciado y pedido durante 19 años consecutivamente, sea suspendida esta reprochable decisión, el cual los Estados Unidos ha ignorado en forma flagrante.

A lo largo y ancho de los Estados Unidos, cada día son más los Condados, Ciudades, Estados, Congresistas, Senadores, Empresarios, Grupos Humanitarios, Religiosos, Académicos, Centros de Investigaciones, Juristas, de la Salud y otras instituciones de reputación, que han denunciado y demandado que el gobierno de los Estados Unidos rescinda estas medidas draconianas y de pasos concretos a fin de normalizar sus relaciones con Cuba.

Obama encendió la llama de la esperanza

Durante su campaña presidencial y después de haber sido electo presidente, Barack Obama represento un viso de esperanza que condujo a millones alrededor del mundo a creer que la fosilizada relación antagonista entre los Estados Unidos y Cuba, seria tratada de manera diferente.  Cambio, fue el lema de su campaña política.

Veintidós meses después de asumir la presidencia, el único cambio visible en la disputa US-CUBA, esta dado por la restauración del derecho a viajar de los Cubano-Americanos, tal cual era durante la administración de Bill Clinton y por permitir un número ilimitado de visitas y envíos de remesas familiares.

A pesar de que la presidencia de Barack Obama tenía una mayoría en el Congreso y en el Senado, muchas de las medidas que este propuso, carecían del vigor y una inflexible defensa , lo cual condujo al ala de la  extrema derecha del partido Republicano, sabihondos y a personalidades de la radio y TV a interpretar su forma amigable, no combativo como un signo de debilidad, lo que los llevo a cuestionar abiertamente su ciudadanía, si era o no musulmán y declarándole la guerra a cada uno de las iniciativas o proyecto de leyes que presentara el partido Demócrata, erosionando su base de sustentación y su autoridad.

El 2 de Noviembre del año 2010, después de estar gobernando la nación que le fuera entregado por el peor presidente en la historia reciente de este país, con la economía al borde del colapso y una población desmoralizada, Barack Obama ha sido culpado de todo lo mal hecho por una población enardecida, la cual ha sido bombardeada durante meses con cuantas mentiras degradantes y tácticas intimidatorios, lo que fue posibilitado por cientos de millones de dólares en fondos de campaña política.

La derrota electoral fue devastadora en el Congreso, Senado, Gobernadores, Alcaldías, Concejales, dondequiera.  Sobre el medio día del día 3 de Noviembre, Barack Obama con ojos semi-llorosos describió el resultado electoral como humillante, disculpándose, a la vez que expreso su deseo de colaborar estrechamente con la dirección entrante del partido Republicano.

Al darse por vencido y lamentarse por haber hecho lo correcto, el presidente Barack Obama le ha enviado un mensaje claro a esos que habíamos depositado nuestras esperanzas en él y confiado en que su administración fuese diferente,  que estaría dispuesto a extenderle la mano a aquellos países con los cuales los Estados Unidos mantenía una relación espinosa.

Para esos cubanos que comparten su cumpleaños con mi hija Isabel Maria y millones más que nacieron antes o después que ella, este escalofriante mensaje de continuidad, que nada cambiaria, sugiere  que lo único que parece importarles, es la supervivencia política del presidente.

Grandes logros de la ultraderecha en el Congreso

Complicando aun mas lo dicho anteriormente, es la triste realidad que un puñado de Cubano-Americanos ultra-derechistas, otros que están en el Congreso y el Senado, han diseñado y tejido  una poderosa madeja de cabildeo, que imita casi a la perfección el cabildeo Judío, con su impenetrable dogal sobre todas las decisiones del gobierno norteamericano.

El método aplicado por el PAC (grupo de Cabildeo) Cubano, es simple y efectivo.  Ellos reciben millones del gobierno de los Estados Unidos con el propósito de subvertir y derrocar al gobierno Cubano.  Una pequeña  parte de dichos fondos son dedicados  a su objetivo central.  El resto que no haya sido malversado entre los dirigentes de dichos grupos, es distribuido ampliamente entre miembros de ambos partidos políticos del Congreso y Senado.

Al efectuar estas modestas y  a veces ridículas donaciones, ellos logran comprar conciencias y alianzas de estos políticos, para cuando su voto sea necesario para apoyar u oponerse a cualquier medida relacionado con Cuba.

Prueba de ello, son las leyes Helms-Burton y Torricelli, que fueron escritas y forzadas su aprobación en el Congreso y Senado, por gente que viven en Nueva Jersey, Carolina del Norte e Indiana, las cuales nada tienen en común con Cuba.

Muchos de nosotros recuerda, el terrible estado de las relaciones Estados Unidos-Cuba durante las administraciones de Reagan y Clinton, debido a las acciones de un grupo ultra-derechista, reaccionarios, compuestos por  Otto Reich, Roger Noriega, Negroponte, Diaz-Balart, Ros-Lethinen, Menéndez, Pérez Roura y Mas Canosa, los que retrocedieron las aspiraciones de una mejoría en las relaciones entre ambos países durante décadas.

En Enero del 2011, las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba alcanzara  el nivel más bajo en su historia.  Además de la llegada al Senado del rabioso Marco Rubio y el feroz David Rivera al Congreso, Ileana Ros-Lethinen asumirá la jefatura del súper poderoso Comité de Relaciones Internacionales del Congreso, desde donde, ningún ante proyecto de ley con indicios de mejorar las relaciones entre los Estados Unidos y Cuba, verá la luz del día.

Nunca antes en los pasados cincuenta años, habían tenido los cabilderos de la ultra-derecha Cubano-Americana una posición mejor.  Ellos están en el asiento del chofer y dominan enteramente la situación.  Una vez más, los Cubanos-Americanos del sur de la Florida han comenzado a hacer sus maletas, habilitar sus yates y a repartirse entre sí, los cargos del nuevo gobierno Cubano.

Otros factores influyentes

Serán suficientes los argumentos expuestos más arriba, para justificar el mantenimiento del embargo durante cincuenta años?

Puede el pueblo Cubano resistir 48 años más de esta guerra de desgaste y erosión impuesto  por el gobierno de los Estados Unidos y mantenido en su lugar por sus secuaces en la comunidad Cubano-Americana o peor, permitirles re-tomar al país?

¿Podría ser que las verdaderas razones del embargo no se han hecho público?

El criterio predominante en los Estados Unidos durante el Siglo XIX era la del Destino Manifiesto, por medio del cual la raza Anglo-Sajona creyeron que ellos estaban destinados a expandirse a través de  continente Americano desde las orillas del Atlántico hasta el océano Pacifico.

El presidente James K. Polk (1795-1849) es recordado por sus éxitos en política exterior.  El amenazo con una guerra a Inglaterra sobre la región Noroeste del Pacifico, para después retractarse y dividirse esa región con Inglaterra.

Cuando Méjico rechazo la anexión  de Texas por parte de los Estados Unidos, Polk llevo a su nación a una victoria total en la guerra Mejicana-Americana, lo cual fue seguido por la adquisición de California, Nuevo Méjico y Arizona.

En el verano de 1848, el presidente Polk autorizo a Romulus M. Saunders embajador de Estados Unidos  en España,  para adquirir a Cuba por la suma de 100 millones de dólares, lo cual hoy día equivaldría a 2.5 mil millones de dólares, lo cual era de gran interés de  los esclavistas sureños.

La Enmienda Platt de 1901, estipulaba una serie de condiciones coercitivas para el retiro de las tropas americanas que permanecían en Cuba después de concluido la guerra Hispano-Americana de 1898,

– Cuba no podía transferir tierras a ningún otro gobierno fuera de los Estados Unidos.

– Cuba no podía contraer deuda externa alguna, sin las garantías de poder pagar los intereses.

– Cuba estaba obligada a permitir la intervención militar en sus asuntos internos, cuando el gobierno de los Estados Unidos lo estimara necesario.

– Cuba estaba vedada de negociar tratados con cualquier país excepto los Estados Unidos.

– Cuba no podía permitir a ninguna fuerza foránea la obtención por colonización o para el asentamiento y control de fuerzas militares o navales, en ninguna porción del territorio nacional.

– Cuba quedaba restringida en la conducción de sus relaciones internacionales y relaciones comerciales.

– Los límites territoriales de Cuba, no incluirían a Isla de Pinos.

– Cuba “acordó” la venta o arriendo a los Estados Unidos, de las tierras necesarias para el establecimiento de carboneras o bases navales en lugares que serán acordadas posteriormente, lo que condujo al arriendo de la Base de Guantánamo.

Después que el presidente Teddy  Roosevelt retiro las tropas de la isla en 1902, Cuba firmo el Tratado Cubano-Americano de 1903 por el presidente Tomas Estrada Palma, quien previamente había abogado por la anexión de Cuba.

Será necesario aportar más evidencia, para establecer los motivos reales detrás de estos 200 años anhelando que Cuba se convierta en una estrella más en la bandera de los Estados Unidos?

Si todos los Cubanos, dondequiera que estos se encuentren e independientemente de las diferencias políticas que pudieran albergar, no fuéramos capaces de unirnos en este momento crucial de nuestra historia en defensa de nuestro país,  y el gobierno Cubano no diseñara e introduzca nueva políticas y estrategias que reemplacen aquellas que en los pasados cincuenta años no han sido capaces de desmoronar el embargo y hacen el máximo esfuerzo por rechazar esta amenaza de vida o muerte a nuestra soberanía,  estaremos exponiendo nuestro país a la posibilidad real, de que su nombre se sume a los de Guam, Atolón de Palmira, Islas Vírgenes, Isla Wake, Midway, Puerto Rico y otros.


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