¿Una Cuba con todos y para el bien de todos?

Foto: Raquel Pérez Díaz
Foto: Raquel Pérez Díaz

 

Por Fernando Ravsberg*

HAVANA TIMES — Unos días antes de la llegada del papa Francisco, fui invitado a un debate del Centro Cristiano de Reflexión y Dialogo, CCRD, de la ciudad de Cárdenas. Llegaron personas de todo el país con diferentes filosofías, creencias y puntos de vista políticos para hablar de y sobre Cuba.

Fue grato comprobar, una vez más, la capacidad de los cubanos de conversar sobre temas candentes de la realidad nacional, respetando al criterio del otro y demostrando la capacidad de escuchar la verdad de los demás, aun cuando difiere de la propia.

Jesuitas, protestantes, ateos, marxistas, cuentapropistas, gays, heteros, sociólogos, profesores universitarios, blogueros, periodistas y etnólogos. Todos buscando respuestas a las miles de preguntas que surgen de la actualidad de Cuba y de sus futuros posibles.

Imbuido de ese espíritu oí a Francisco y me llamó la atención su alerta a los cubanos para que no descuiden la protección de los más frágiles, “por proyectos que puedan resultar seductores, pero que se desentienden del rostro del que está a su lado” (1).

Las crecientes diferencias sociales en Cuba se perciben claramente en el consumo. Foto: Raquel Pérez Díaz
Las crecientes diferencias sociales en Cuba se perciben claramente en el consumo. Foto: Raquel Pérez Díaz

Un comentarista de este blog escribió diciendo que “los cubanos entramos todos juntos al Periodo Especial (crisis económica) pero ahora vamos saliendo de uno en uno”. El problema es si seremos capaces de salir todos o se quedarán atrás los más “frágiles”.

Mientras unos claman para que el tren de la reforma acelere su marcha, a otros les resulta tan veloz que son incapaces de subir a ninguno de sus vagones. ¿Qué hacer con los que no saben o no pueden interactuar con el naciente mercado, tan esplendido como implacable?

El periodista norteamericano Jon Lee Anderson advierte que “En la medida en que el Estado empiece a retroceder ante la posibilidad de una nueva economía, habrá gente que cae por la grieta, como los indigentes, los ancianos, los discapacitados. ¿Qué pasará con la gente que fue cobijada por el Estado cubano? Ese es el gran reto” (2).

En los debates del CCRD me explicaron que hay dos reformas caminando en Cuba, la que está dirigida desde arriba “sin prisa pero sin pausa” y la que se está produciendo abajo, con una dinámica propia que se desarrolla mucho más allá de lo previsto en los planes.

Las clases sociales van perfilándose con más nitidez, en las viviendas, las formas de transporte, la alimentación, la vestimenta o el esparcimiento. Y aunque aún están lejos de la cruda realidad latinoamericana, las diferencias económicas entre los cubanos crecen de forma dramática.

El gobierno ha prometido que le dará iguales oportunidades a todos los ciudadanos pero lo cierto es que algunos tienen mayores posibilidades de aprovechar la apertura económica que quienes carecen de capital, conocimientos o experiencia en negocios.

Los economistas ven las diferencias como un motor para el desarrollo en la medida en que genera incentivos en los productores. Sin embargo, esta política llevada a extremos provoca el desamparo, la miseria, la violencia y la ingobernabilidad que se vive hoy en la región.

Durante décadas hubo en Cuba un solo vagabundo, el Caballero de París. En unos pocos años han aumentado el número de desamparados de forma alarmante. Foto: Raquel Pérez Díaz
Durante décadas hubo en Cuba un solo vagabundo, el Caballero de París. En unos pocos años han aumentado el número de desamparados de forma alarmante. Foto: Raquel Pérez Díaz

El temor de muchos es que las reformas económicas no están avanzando acompañadas de políticas sociales específicas para proteger a los más “frágiles”. Se está desmontando un modelo basado en las subvenciones sin que la gente sepa a que deberá enfrentarse.

A pesar de que el propio Fidel Castro afirmó que “el modelo cubano” ya no sirve, el discurso oficial sigue sosteniendo que simplemente se está “actualizando” el viejo diseño. Nadie aun ha explicado a la ciudadanía hacia qué tipo de sociedad se mueve Cuba.

Las autoridades aseguran que los cambios no dejarán a nadie desamparado pero cada día se ven más abuelos vendiendo baratijas, más “buzos” rebuscando en nuestras basuras y más gente viviendo en las calles. Mientras los demás nos estamos acostumbrando a convivir con ese “paisaje”.

La prensa oficial, siempre tan políticamente correcta, ha encontrado un nuevo lenguaje para maquillar la realidad, llama “deambulantes” a los miles de desamparados que están surgiendo en Cuba, producto de una pobreza que empieza a tener rasgos de miseria.

Muchas veces se ha explicado que para mantener las conquistas sociales es necesario crear una base económica que las financie. El problema es que los ciudadanos más frágiles necesitan apoyo ahora, no pueden esperar años hasta que el modelo “desborde” riqueza.

Dicen que “la calidad de una sociedad y de una civilización se mide por el respeto que manifiesta hacia los más débiles de sus miembros” (3). Ese sería un buen rasero para ir evaluando la calidad humana de la reforma económica que se desarrolla en Cuba.
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(*) Visita la página de Fernando Ravsberg.

 

13 thoughts on “¿Una Cuba con todos y para el bien de todos?

  • el 30 septiembre, 2015 a las 5:32 pm
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    la evidencia más clara del fracaso es que estamos buscando a toda costa, las inversiones norteamericanas o no, que expropiamos hace 50 años. Eso crea un sentimiento de tiempo perdido.
    Otra evidencia es cuando se dice que se habla de una ACTUALIZACIÓN del modelo económico cubano. Esta consiste en que la gente ahora puede hacer cosas que hace siglos se hacían en Cuba: hacer y vender comidas, ropas, otros servicios. Para actualizar, se permite hacer cosas que se hacían hace siglos????!!!!

  • el 28 septiembre, 2015 a las 4:17 am
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    El poder económico engendra poder político axioma bien conocido por los desgorbernantes cubanos, ahi esta la piedra angular de porque el sector privado no puede ni debe crecer.
    Por otra parte toda idea, proyecto o iniciativa que genere un bienestar económico y por ende derive en empleos y traiga prosperidad a los de a pie, de facto es rechazada, atacada y llevada al polvo por el desgobierno.
    Los mas desvalidos sienten el peso y consecuencias de este desastre, los mas jovenes , el hombre nuevo producto de la melcocha cubana sale raudo y veloz. hacia cualquier punto cardinal el norte es el preferido.
    Ante este cuadro tan romántico que nación no envejece.

  • el 25 septiembre, 2015 a las 11:21 am
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    ¿No es válido criticar al gobierno de que el pueblo no levante cabeza por culpa de su economía planificada?

  • el 25 septiembre, 2015 a las 9:23 am
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    No importa de lo que se hable o quien hable, sea el gobierno o la oposición de izquierda, siempre la culpa de todo la tiene la Desigualdad. Parece ser dos posiciones contraria pero no lo son. Parten de los mismo postulados; Las clases sociales es el mal principal. Me imagino que también comparten lo de la “lucha de clase”. Ven capitalismo hasta en la sopa. Las minúsculas reformas que se han hecho en Cuba, no tienen nada que ver con las desigualdades sociales, ni con la creación de “debiles”, ni el gobierno la desea o la promueve. El fracaso es del sistema global; el socialismo. Es la economía planificada la que no levanta cabeza, la falta de productividad, el no crear riquezas ni permitirle a la población crearlas. No hay dinero para nada, etc. No creo que cualquier critica al gobierno por el solo hecho de ser critica sea valida. Ahora todo el mundo es mas igualitarista que Mao Tse Tung y mas marxistoide que el Partido.

    Cual es la solución para los mas frágiles? Ponerles mas atención y ayudarlos? ¿Como? ¿igualando los salarios? ¿creando comedores para los desamparados? ¿Subirles las pensiones a los viejos de $7 a $12. Esa solución y atención seria de tan PAÑO TIBIO como la del gobierno? No solucionaría el verdadero mal . Además ¿donde esta el dinero?
    La actitud de Fernando frente al problema es como la de las Reuniones que hacen las grandes Damas de la Sociedad; ” para ayudar a los pobres de la capital”.

  • el 25 septiembre, 2015 a las 6:30 am
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    EDUARDO, el comunismo caudillismo es el responsable del desastre y sobre todo de mantenerse paralizados en la misma inercia sin escuchar propuestas de solución dentro de la misma sociedad civil cubana. No trates de desviar la responsabilidad con trabalenguas.

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