La explosión milagrosa

Fernando Ravsberg

Calle Obispo de La Habana Vieja. Foto:Raquel-Perez

HAVANA TIMES, 20 oct. — En estos días llegó a mis manos un análisis económico sobre Cuba de una embajada occidental. Pintan una realidad muy diferente a la que estamos acostumbrados a oír, afirman incluso que ya existe una reserva de divisas que supera los US$5.000 millones.

Prevén que en el 2011 crecerán en un 15% los ingresos del turismo, también las producciones industriales y levemente las agrícolas.

Aumentarán las exportaciones, incluyendo derivados del petróleo y la extracción de crudo sube en un 10%.

Informan que “las empresas (extranjeras) que aceptaron certificados de depósito de bancos cubanos con vencimientos semestrales para saldar sus deudas y cuentas bloqueadas, han cobrado con normalidad el tercer vencimiento”.

Concluye que la economía “está en una situación de estabilidad con bajo crecimiento”, que continúan un “riguroso” proceso de ajuste interno y externo y que no es previsible que pueda producirse a corto plazo una crisis similar a la del 2008.

Finalmente recuerda que en unos meses se inician las prospecciones petroleras en el mar y si los resultados son positivos “las consecuencias favorables para Cuba se empezarían a sentir desde ese momento y podrían ser de gran alcance”.

Otra óptica desde Miami

Mientras, en EE.UU. aparecen nuevas teorías conspirativas en las que Cuba está detrás de todos los males de mundo, igual que aquel periódico de la Florida que acusó a Fidel Castro de entrenar tiburones para que ataquen a los turistas de Miami.

Ahora dicen los exiliados que tras la denegación de fondos a sus organizaciones está el gobierno cubano y lamentan que Washington “haya caído en este tipo de juegos” tramados por La Habana para cortar toda ayuda a la “resistencia”.

Otro periódico miamense asegura que el movimiento mundial de los indignados está totalmente infiltrado. Según su versión de la realidad, los hilos estarían siendo movidos desde las sombras por los gobiernos de Cuba y Venezuela.

Dicen que “la misma anarquía ocurre con los que acamparon en Madrid en la Puerta del Sol, con los estudiantes de Chile, Wall Street, Washington DC y otros grupos de “indignados” en el mundo, infiltrados por miembros del partido comunista”.

La periodista asegura que estos agentes fueron “enviados con el determinado propósito de causar el caos” en todo el mundo y agrega que “se ha comprobado” que es la inteligencia cubana la que manipula a los estudiantes chilenos.

(Es una suerte que este periódico no se haya enterado de que mi mujer, cubana y fotógrafa, estuvo aquel 15 de mayo en la primera manifestación de los indignados españoles, seguramente la hubieran incluido dentro del complot internacional).

Como colofón se hace un llamado apocalíptico a la represión, “si los gobiernos no se ponen firmes, el pilar que sostiene a cada país afectado se vendrá abajo. Es hora que las autoridades actúen (…) Mañana puede ser demasiado tarde”.

Otro articulista de Miami trata de explicar por qué no hay indignados en Cuba y dice que “el régimen aún cuenta con la capacidad de mantener fragmentada no sólo a la disidencia sino en lograr que las pequeñas protestas (…) no alcancen una dimensión mayor”.

Lo curioso es que después de reconocer que el gobierno mantiene el control político del país, el analista concluye, como por arte de magia, afirmando que “todo ello lleva a un aumento de las posibilidades de un estallido social”.

Pero dentro de la isla la oposición es menos “optimista”, la bloguera Dania García, en la fundación de un nuevo grupo disidente, nos explicó a los periodistas extranjeros que su trabajo es muy cuesta arriba porque el cubano es “un pueblo ignorante”.

Quienes en Miami sueñan con una explosión popular milagrosa y sorpresiva que derroque al gobierno, no han analizado en profundidad lo ocurrido en otros países y extrapolan automáticamente realidades muy diferentes entre sí.

Si la oposición cubana quiere sacar alguna experiencia de los alzamientos árabes o de los indignados occidentales debería primero entender lo que sucede realmente en esas sociedades y después hacer un análisis serio de la realidad de la isla.

En el caso de Cuba ni siquiera necesitan rebanarse mucho los sesos, las embajadas occidentales tienen estudios bastante objetivos de la situación nacional y los propios diplomáticos de EE.UU. la reflejan en los cables secretos revelados por Wikileaks.

La bloguera Yoani Sánchez pregunta en Twitter “¿Cuándo vamos a indignarnos públicamente los cubanos? ¿Cuándo vamos a entender que aquí hay miles de razones para indignarse?”, pero la respuesta no está en las redes sociales ni en las tertulias de Miami, sino en las calles de Cuba, en medio de la gente.

Publicado con la autorización de BBC Mundo

4 thoughts on “La explosión milagrosa

  • que lastima me da este periodista, como mancha su profesion con la sumision al gobierno cubano

  • Me gusto mucho el articulo, particularmente las señas sobre de donde salen las informaciones con las que se cuenta. Aunque me hubiera gustado seguirle el rastro hasta “análisis económico sobre Cuba de una embajada occidental.”.. que embajada y que analizis??? jejeje pero en general me gusto mucho como se muestran 10 caras de una moneda que tiene 10 mil caras.. interesante y motiva al analizis..

  • Tal parece escrito por el departamento idoleológico del partido. Si Fernando Ravsberg intenta convencer a alguien que Cuba está muy bien con este escrito está muy perdido. Todo el mundo sabe que la economía cubana está en total bancarrota. ¿De dónde van a aumentar las reservas de divisas? Las industrias paralizadas y destruidas, la agricultura en ruinas, la corrupción al galope, el aparato estatal ineficiente y parásito, los altos jerarcas robando y estafando al estado, la industria azucarera desaparecida. Únicamente que Chávez le esté dando el dinero a manos llenas, en mucho mayor volumen de lo que se dice, pero ni así… Es verdad que los opositores a la dictadura a veces “soñamos” un poco más allá y quisiéramos que se acelerara aún más la caída del régimen y la llegada de la democracia a Cuba, pero pensar o insinuar que ese gobierno y ese sistema puede salvarse es ser demasiado optimista.

  • Mira Fernando,

    Cuatro días antes de que fusilasen a Ceaucescu y a su mujer, en Rumanía no había ni oposición, ni Damas de Blanco, ni Yoani Sánchez ni nada de nada. No existía el mínimo atisbo de contestación contra el régimen. Sin embargo, bastó para que unos locos abucheasen a Ceaucescu en un mitín para que minutos después tuviese que escapar en un helicóptero.

    Cuando se va acumulando tensión entre unas placas tectónicas, inevitablemente al final se libera esa tensión con un terremoto. Lo que es absolutamente imposible es predecir el momento preciso en que se va a liberar bruscamente la tensión.

    Te aseguro que en Cuba llevan medio siglo de tensión acumulada y se va a liberar en cualquier momento, de forma completamente inesperada.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *