El primer peldaño hacia la civilidad

Verónica Vega

Gavilan enjaulado. Foto: Irina Echarry

HAVANA TIMES — El post de la colega Irina Echarry “Maltrato animal, ¿todas las cartas sobre la mesa?”, me recordó la primera y única vez que fui al mítico Zoonosis, en el municipio Arroyo Arenas.

Mi propósito era recoger a un perro callejero que rondaba el edificio donde vivía entonces, en Centro Habana. No puedo negar que los trabajadores fueron amables conmigo, pero ver aquellos animales hacinados en tres grandes jaulas de mampostería (lo mismo satos que de raza, enfermos que sanos, mansos o agresivos), todos con expresión de angustia en la mirada, me resultó demoledor. Les lanzaban la comida a través de las rejas, lo que desataba feroces luchas por la supervivencia donde por supuesto los más débiles se iban sin nada.

Clyde, el perro que recogí, estaba tan deprimido que no me reconoció y solo luego del largo viaje de vuelta, y lentamente, empezó a salir de su extraño ensimismamiento.

En Zoonosis, donde un letrero escrito en una pared acotaba: “Asilo animal”, me dijeron que los canes capturados permanecían allí tres días y si no eran reclamados los mataban con una inyección letal. Era 1988. Tres años después conocí a un egresado de San Alejandro que me contó sobre la tesis de grado de una excolega, basada precisamente en lo que sufrían los perros que recogía Zoonosis en pleno “Período Especial”: a falta de inyecciones mortíferas los mataban como se les ocurría: con golpes, con ahorcamientos…

En la entrevista publicada en Havanatimes: “Ser civilizado como los animales”, el médico veterinario Fernando Gispert expresa: Pero evitar que haya animales deambulando en las calles es tarea de Zoonosis. Aunque es una institución muy criticada y vilipendiada (no sólo en Cuba sino en todo el mundo), evita epidemias y desastres sanitarios. Sólo que en Cuba, la forma de recoger los animales es inhumana y la forma de eliminarlos también. Hay una diferencia entre el “Sacrificio” y la “Eutanasia”.

En otros países se recoge humanamente con una vara controladora que es cara ($250.00) y se les pone a dormir con productos caros ($80.00-500.00). En Cuba no existen esos productos por lo que los recogen bestialmente, los tiran contra el fondo de una camioneta, se los llevan para Punta Brava y allí dan rienda suelta a la imaginación sádica: les dan estricnina (cuando la tienen) los matan a cabillazos, palazos, corriente eléctrica, los ahogan con monóxido de carbono o con agua y otras maneras secretas que no han salido a la luz…

Por supuesto que una Mesa Redonda sobre el maltrato animal, no era ni será el espacio para que estos horrores salgan a la luz. No era ni será nunca el escenario ni el momento.

Imposible soñar con que se mencionaran las violaciones a chivas o puercas que forman parte de la realidad del guajiro cubano, que hasta pueden constituir pruebas “de virilidad” en una escuela primaria de Pinar del Río; o los gatos que se cazan para comer y llegaron a integrar el menú nacional en aquel Período “especialmente” negativo.

O las tortugas que se cazan para vender disecadas como objetos de artesanía, o los numerosos animales que mueren hasta públicamente en rituales religiosos con procedimientos harto dolorosos, sólo porque los dioses demandan esa agonía.

La compasión y el respeto a los más débiles es el primer peldaño hacia la civilidad. No hay atajos posibles. Y por lo que he visto hasta ahora, Cuba no está ni siquiera cerca de la escalera.

Veronica Vega

Verónica Vega: Creo que la verdad tiene poder y la palabra puede y debe ser extensión de la verdad. Creo que ese es también el papel del Arte, y de los medios de comunicación. Me considero una artista, pero ante nada, una buscadora y defensora de la Verdad como esencia, como lo que sustenta la existencia y la conciencia humana. Creo que Cuba puede y debe cambiar y que sitios como Havana Times contribuyen a ese necesario cambio.


5 thoughts on “El primer peldaño hacia la civilidad

  • el 12 diciembre, 2014 a las 11:11 am
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    mira, los primero que se tienen que civilizar son los dirigentes cubanos, en especial los que se encuentran en segundo, tercer y planos mas bajo. el ejemplo clasico esta en los dirigentes de la mision medica en belice, que se dedican a la vigilancia de caseria de brujas sobre las enfermeras y doctores, es realmente una burla que los misioneros cubanos no se puedan relacionar con los ciudadanos de belice, esta prohibido por los dirigentes de la mision, aclaro que esta situacion es solo para un poquito de misioneros, porque aqui hay personas que tienen relacion con nacionales y hasta duermen en su casa y nada les pasa, entoces por que la ley del embudo, deben ser civilizado por favor envienlos a una escuela, unos si y otros no, no es socialismo.

  • el 10 diciembre, 2014 a las 9:35 pm
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    Por lo menos aquí en Bananalandia nunca he sabido de la existencia de zoonosis. Hay muchas instituciones particulares que recogen a perros callejeros, organizan jornadas de esterilización gratuita o muy barata, organizan campañas de adopción y hay un movimiento bastante fuerte que propone recoger en vez de comprar. Una campaña, “Apoyo al criollo” ha sensibilizado en ese sentido. Además, se considera de mala suerte y en general es muy mal visto el abuso hacia los animales.
    La última del gobierno es que las mascotas deberán portar una identificación con chip, pagadera anualmente, que permita identificar al dueño en caso de extravío o abandono del animal.

  • el 10 diciembre, 2014 a las 5:22 pm
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    ¿”Civilidad” en un país con un gobierno que azuza como a perros a turbas de gentuza, de canalla neofascista contra sus conciudadanos para que los golpeen y los vejen? ¿”Civilidad en un país en que se patea a las m ujeres en la vía pública? ¿Civilidad en un país donde un chivato te puede matar en vida, y sin derecho a defensa?

    Sin restarle la debida importancia, pero un gavilán enjaulado es un mal menor a lado de esto.

  • el 10 diciembre, 2014 a las 4:19 pm
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    La foto del gavilán enjaulado me parece que es en la parada de ómnibus que hay en 23 esquina F , Vedado (casi frente a la iglesia); el hombre dueño de la casa lo tiene enjaulado (a veces más de un gavilán) a plena luz del día, sin esconderse. Yo me imagino que existe alguna ley de medio ambiente y fauna que protege esas especies en Cuba,; pero como a nadie le importa, el pobre animal seguirá así hasta que se muera.

  • el 10 diciembre, 2014 a las 4:14 pm
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    Realmente Cuba no está ni cerca de la escalera. Todo lo que se relata en el artículo es muestra evidente de la brutalidad y agresividad con que vive una parte de la población cubana (porque no se puede generalizar tampoco); es el mismo salvajismo que, desgraciadamente, cada día es más palpable en la sociedad cubana. Quien mata a cabillazos a un animal indefenso tranquilamente empuja a una anciana para subir a un ómnibus, forma “guapería” en una cola o le da un trastazo a cualquiera para quitarle un par de tenis. He conocido países violentos, muy violentos; sin embargo, en todos ellos, sin excepción, hay leyes que protegen a los animales. Cómo es posible que el estado cubano, paladín de los derechos humanos, haya olvidado algo tan elemental como proteger a los animales? La Habana está hecha un asco, no hay día que uno no se encuentre lo mismo una cabeza de chivo que una pata en plena pudrición, sin contar los pollos y palomas tirados en plena calle ( al parecer todo eso, unido a la suciedad generalizada, tanques de basura reosados y sin recoger) es parte del folclore cubano actual, para que los turistas (que muchos de ellos participan en todas esas matanzas y viajan especificamente a Cuba para eso) se reafirmen en la convicción de que están en el tercer mundo. Pobre Cuba, tan rica en instrucción, tan pobre en educación formal, a dónde iremos a parar?

    “La grandeza de una nación y su progreso moral pueden ser juzgados en la forma en que trata a sus animales” (Mahatma Gandhi)

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