Comercio en Facebook para cubanos

Por Safie M. González

HAVANA TIMES – Cuando a inicios del 2020 llegara a Cuba la pandemia, poco a poco se fueron cerrando las tiendas, que por aquel entonces vendían en CUC y en CUP. Llegado un momento, la mayoría de esos establecimientos quedaron vacíos, predominando solo los más grandes, que luego pasaron a vender en MLC (por no decir dólares estadounidenses).

Cuba siempre ha sido un país de colas, intensificada en los últimos dos años con las restricciones, escases y ausencia, ausencia de muchos productos de primera necesidad para cualquier ser humano.

Screenshot from Revolico.com

Sin embargo, si usted necesita algo, cualquier cosa, puede, sin duda alguna, buscarlo y encontrarlo en Facebook, red social que ha servido mucho en este último tiempo para comercializar ropa, zapatos, espejuelos, y todo tipo de mercancía, incluidos los medicamentos. Eso sí, no espere encontrar algo relativamente barato, pues todos los precios están por las nubes.

Screenshot from Revolico

Incluso, muchos de los artículos se venden en MLC o, en su equivalente en moneda nacional. ¿De dónde provienen esos productos? Sin duda, la ropa y los zapatos entran al país gracias a aquellos que viajan y, es entendible el precio tan elevado en el que la revenden, ya que deben pagar uno muy alto en divisa por el pasaje de avión, además de otro nada barato, por la estancia en un centro de aislamiento. Así que, de alguna manera habrá que reponer ese dinero.

Es un negocio, y hasta beneficia a un por ciento de la población, pues por desdicha no hay muchas opciones para quien necesita de estos artículos.

Screenshot from Revolico

La comida y el aseo es revendida por aquellas personas que compran en las tiendas en MLC, por un precio equivalente del dólar, (que oscila entre 65 y 70 pesos por cada USD).

Por desdicha, no tenemos otras opciones, salvo aquellos que reciben remesas o la familia ha encontrado la forma de hacerles llegar ropa, zapatos y otros artículos de primera necesidad.

Seguimos rodando sin encontrar una solución aparente a las necesidades básicas, las cuales hemos simplificado al pollo, detergente y aceite, y no, porque también se necesita ropa, zapatos, chancletas, toallas y cepillos de diente, pero ¿dónde las encontramos?

Lea más de Safie M. González aquí.

Safie M. Gonzalez

Nací en la década del 80. Amo la naturaleza y a los animales, así como a mi país. Admiro el sacrificio de un pueblo. Me considero una persona sencilla y honesta, por lo mismo detesto las injusticias. Gusto de las artes en general, pero en especial de la literatura, la fotografía y el cine. Creo en el poder de la palabra y en la capacidad del ser humano para cambiar el mundo.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *