Calor en Guantánamo

Rosa Martinez

Parque en Guantánamo. foto: Caridad

HAVANA TIMES — Ayer escuché una noticia en el noticiero estelar de la televisión que me dejó asombrada. Según la reportera Granma es la provincia más calurosa de Cuba, y todo debido a su posición geográfica que provoca que los rayos ultravioletas lleguen a ese territorio con mayor intensidad.

Yo no dudo de la reportera granmense ni mucho menos, pero si eso es cierto, no hay quien viva en esa provincia, porque aquí en Guantánamo, que al parecer no es la segunda más calurosa después del horno santiaguero no hay quien resista las elevadas temperaturas.

Tal parece que el astro rey se empeña en castigarnos de una manera u otra. Los que viven acá y los que nos han visitado durante los meses de julio y agosto saben bien a lo que me refiero. Un sol más caliente que ningún otro y que quita los deseos de trabajar al más laborioso y el sueño al más agotado.

Para explicarle lo que se siente por estos día en tierra guantanamera solo se que ocurre contarles lo que hizo mi niña Giselle hace solo unos días.

Regresábamos a casa después de una larga camina e intentábamos refrescar como pudiéramos.

-¡Qué calor! dijo desesperada la niña mientras se acercaba a mí.

-Pon el ventilador bien cerca para que refresques un poco, después te das un baño y te sentirás como nueva- le dije intentado calmarla.

-Este ventilador echa el aire muy caliente mami, me quema la cara, dijo molesta.

-Quítate los zapatos y siéntate un rato en el piso que está entrando una brisa agradable por la cocina.

-¡Mami  no aguanto este calor!

-Te estoy preparando el baño Giselle. Por favor, ten calma, todo estamos sofocados, pero mientras más te desesperas más calor sientes.

Después de eso pasaron casi 10 minutos y dejé de escuchar las protestas de la inquieta niña. Creí que se había quedado dormida y la busqué en el cuarto, mas no la encontré; también busqué en el pasillo de la sala donde en ocasiones se queda dormida, pero ahí tampoco estaba.

Creí que no había esperado el tiempo necesario para refrescar y había entrado al baño, pero no. Tampoco estaba en el pequeño patio, donde a esa hora el sol parece quemar todo.

Finalmente la encontré con la puerta del refrigerador abierto de par en par y ella casi dentro del él, refrescando como le había dicho que hiciera.


4 thoughts on “Calor en Guantánamo

  • el 6 noviembre, 2012 a las 8:21 pm
    Permalink

    Gracias

  • el 3 octubre, 2012 a las 12:16 pm
    Permalink

    Saludos para los guantanameros y la escritora de este excelente reportaje. Me encanta el nombre de tu hija. Exitos.

  • el 10 septiembre, 2012 a las 9:50 pm
    Permalink

    Y pensar que todo ese calor proveniente del sol se podría transformar en la energía necesaria para aires acondicionados o para usar en otras cosas.

  • el 10 septiembre, 2012 a las 9:49 pm
    Permalink

    Pues para refrescar, recomiendo el método chino: un buen vaso de agua caliente. Hagan la prueba.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *