A Cuba no han llegado los frijoles mágicos de Jack

Regina Cano

Tiempos difíciles. Illustración: Yasser Castellanos
Tiempos difíciles. Illustración: Yasser Castellanos

HAVANA TIMES — Sentado en un parterre, con los pies hacia la acera, un señor de unos 40 años sostenía una conversación con unos brillosos frijoles “coloraos” extendidos ante sus ojos, salidos de una jabita (bolsa) donde aún quedaban la mayoría de ellos con un paquete de espaguetis al lado, mientras les decía: “… ustedes siempre están tratando de enmarañarme…”

Continuando mi paso, me alejé del hospital “Covadonga” -ubicado en la barriada del Cerro en La Habana-, incapaz de interrumpir tan inusual diálogo e íntima relación, mientras me preguntaba cuánto de  esas personas que parecen tener otra realidad donde refugiarse serían transeúntes habituales en las calles habaneras nuevamente, cuando nos regrese el “enmarañamiento” a todos.

Pues, no habrá frijoles mágicos que permitan soportar al pueblo cubano otro Período Especial -crisis económica- como el anterior, a pesar de que el poblador de a pie tenga esperanzas en las actuales dimensiones de algunas economías personales diferentes a las de aquellos tiempos, que amortiguaría un poquito el golpe, para proteger a la familia de esta conmoción.

Y cuando menciono formas diversas de economía, incluyo las proporcionadas por el cuentapropismo, contrataciones en espacios de inversión extranjera o nuevos arreglos de contratos con entidades estatales o salir del país a prestar servicios.  Aunque aún exista un buen número de trabajadores estatales que dependen de su salario- y también todo el movimiento por la vía informal, la cual es muy diversa -así sus muchas fuentes-, en la que se incluye el dinero que puedan enviar desde fuera del país, los familiares de quienes viven en Cuba.

Se va expandiendo la voz de la escasez económica que se aproxima para los siguientes períodos de tiempo en la Isla, lo cual va confirmando las evidentes medidas de prevención que lleva a cabo el gobierno, al parecer, para guarecer la reserva de petróleo que queda.

Hay comercios y centros laborales estatales que ya cierran antes del final de su horario laboral, que mantienen sus luces apagadas o no usan sus aires acondicionados -con las condiciones creadas para ello y este grandísimo calor.

Por otro lado, el transporte ha mermado, aunque aún no se afecta grandemente al sector residencial.

La gente ya habla del regreso a los odiados y temidos apagones de 8 horas, como si ya estuvieran ocurriendo y hay quien comienza a comprar las velas para cuando haya “alumbrones” y otros artículos que puedan dejarse de producir pronto, invirtiendo en cuanto su economía presente se los permite en detergentes, jabones y otros.

En una llamada telefónica recibida desde Santiago de Cuba, una prima me comentaba que allá la gente está “acaparando” de todo lo que en primera instancia pueda desaparecer.

Y es que desde la sabiduría poblacional, la gente teme que de convertirse en una realidad irreversible, pronto comenzarán a subir los precios de un mercado negro que también acapara, pues de dejarse de recibir el petróleo proveniente de Venezuela, Cuba probablemente no podrá establecer un contrato estable de abastecimiento de petróleo para mover internamente el país.

Sueños sin cumplir volverán a transitar la conciencia del poblador de esta isla, la cautela de hacer que cada cosa rinda el doble o más.

Y probablemente habrá quien ruega desde ahora a sus dioses porque no regrese el montar bicicletas para realizarlo todoni la famélica imagen que nuestros cuerpos tuvieron gracias a ellas y a todos los inventos culinarios y no culinarios que nos acompañaron.

Sí, crecen los temores por el “Segundo Período Especial”, como algunos ya les llaman, mientras otros declaran que no saben si podrán volver a vivirlo y otros están convencidos de que no lo vivirán. ¿Se morirán o se irán del país? Lo más probable es que suceda lo segundo.

Regina Cano

Regina Cano:Nací y he vivido durante toda mi vida en La Habana, Cuba, la isla de la que no he salido aún y a la cual amo. Vine a esta realidad un 9 de Septiembre. Mis padres escogieron mi nombre por superstición, pero mi madre me crió fuera de la religión que profesaba su familia. Estudié Contabilidad y Finanzas en La Universidad de La Habana, profesión que no desempeño por ahora y que decidí cambiar por hacer artesanías, algo de cerámica y estudiar un poco sobre pintura e Inglés. Ah! Sobre la foto; me identifico con los preceptos Rastafari, pero no soy una de ellos, solo tengo este gorro que uso de vez en cuando, pero les aseguro que no tenía una foto mejor.

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One thought on “A Cuba no han llegado los frijoles mágicos de Jack

  • Regina, el Estado Cubano siempre impondrá al pueblo cubano los sacrificios que puedan soportar, eso lo estudian, si ven que aguantan un nuevo Período Especial igualito que en la década del 90, lo imponen. Si ven que resisten la mitad de las penalidades, bueno vendrá a medias. Sin antes aguantábamos apagones de 12 horas y ahora sólo de tres horas, pues vendrán los de 3 horas, así de sencillo.

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