En Cuba no hay sindicatos

Por Pedro Pablo Morejón

Reunión de la CTC

HAVANA TIMES – Generalmente soy un buen tipo, un sujeto amistoso, pero cuando me tocan las narices me pongo hostil. Nunca he tenido buenas relaciones con los seudosindicalistas, porque me molesta demasiado la hipocresía mezclada con ignorancia.

Hace mucho comprendí que tan pronto comienzas a defender tus derechos tienes dificultades no solo con el poder, sino también con cierta clase de gente que viven la vida creyendo que los demás somos autómatas como ellos, que no poseemos un libre albedrío.

Yo trabajo en una empresa estatal y esta mañana alguien me dijo: “Me debes dinero del sindicato, ¿cuándo piensas pagarme?”

Lo miré por unos segundos en silencio y le riposté: “Yo no le debo nada a nadie”

Me observó como si estuviera hablándole en sueco. Parece que hubo algún cortocircuito en su cerebro que le impidió procesar la respuesta. Giró su cuerpo y se alejó.

Siempre he sido de esos “problemáticos”, lo sé. A esta gente, que hacen la tarea de extorsionar al trabajador cubano, le piden cuentas en reuniones a causa de los incumplimientos en el pago de la cuota sindical.

Entonces, a personas como yo los ven como enemigos. Se encuentran tan metidos en su papel de tontos útiles, que no comprenden la realidad. Es más, no les importa. Y puede que sean buenas personas y que aceptaron ese cargo, ya que no tuvieron el valor de negarse, pero eso no los exonera de ser cómplices del control social.

Porque eso es lo que hace un “sindicato” en Cuba, controlar a los trabajadores y fungir como instrumento de las decisiones de quienes detentan el poder.

Todos estos sindicatos se agrupan en la CTC (Central de Trabajadores de Cuba) organización que fue creada en 1939, pero disuelta en 1959 para crear esta CTC “revolucionaria”. A partir de esta última quedaron suprimidas todas las demás organizaciones verdaderamente sindicales, quedando como la única con derecho legal a existir en el país.

De ahí que en la actualidad varios sindicalistas independientes sufran acoso y/o prisiones.

Hoy en día los obreros en Cuba no tienen derecho ni a protestar. Recuerdo en mi etapa de estudiante universitario que un famoso laboralista cubano expresó que cuando a Cuba le cuestionaron esto en la OIT (Organización Internacional del Trabajo) expresaron que el derecho de huelga no era viable al ser absurdo para los trabajadores, ya que iría contra sus intereses por ser los dueños de las fábricas y medios de producción. 

¡El colmo del descaro! Pero a veces pienso que más descarados son los líderes de la OIT al permitir que la CTC sea parte de esa supra organización internacional.

Para tener una idea realista de la función que cumplen estos falsos sindicatos solo hay que revisar sus estatutos cuando dice que La CTC y los sindicatos nacionales que la integran reconocen abierta y conscientemente la dirección superior del Partido Comunista de Cuba, como destacamento de vanguardia y máxima organización de la clase obrera, acogen, hacen suya y siguen su política”.

Y lo cumple muy bien, apoyando cuanta decisión tome el Partido. Por eso en 2011 se pronunció a favor del Gobierno cuando este decidió dejar desempleados a miles de trabajadores cubanos.

No posee autonomía.

Claro, la cúpula de la CTC, que nadie los elige por voto directo, está integrada por miembros de la alta dirección de ese partido gobernante, único legal en el país (no está de más aclararlo).

Pero bueno, de lo anterior parecen no saber ni siquiera sus dirigentes en los distintos niveles de base.

Para que quede claro. Un obrero cubano solo tiene tres derechos: integrarse a dicha organización, obedecer y pagar su cuota sindical.

Sobre lo último confieso que, aunque no todos los meses, algunos los pago. Tal vez por cobardía o por supervivencia. Es que nadie imagina lo duro que puede ser para un individuo vivir con cierto rango de autodeterminación bajo un sistema totalitario.

Al final uno cede al chantaje.

Prefiero pensar que a veces cedo por supervivencia.

En fin…

Lea más del diario de Pedro Pablo Morejón aqui.

Pedro Morejón

Soy un hombre que lucha por sus metas, que asume las consecuencias de sus actos, que no se detiene ante los obstáculos. Podría decir que la adversidad siempre ha sido una compañera inseparable, nunca he tenido nada fácil, pero en algún sentido ha beneficiado mi carácter. Valoro aquello que está en desuso, como la honestidad, la justicia, el honor. Durante mucho tiempo estuve atado a ideas y falsos paradigmas que me sofocaban, pero poco a poco logré liberarme y crecer por mí mismo. Hoy soy el que dicta mi moral, y defiendo mi libertad contra viento y marea. Y esa libertad también la construyo escribiendo, porque ser escritor me define.


3 thoughts on “En Cuba no hay sindicatos

  • el 30 enero, 2021 a las 9:02 pm
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    Cuando tuve problemas en un sitio donde trabajaba (me cambiaron de plaza), el sindicato no hizo nada por ayudarme, se basaba en que los ultimos meses de mi embarazo no habia pagado la cuota del sindicato. Al final pedi la baja y me busque otro trabajo. En el siguiente trabajo nunca pague el sindicato.

  • el 25 enero, 2021 a las 7:10 pm
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    es que en realidad el sindicato ES la direccion del centro de trabajo.

  • el 23 enero, 2021 a las 12:45 am
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    La CTC en Cuba tiene cientos de locales, de carros y la cúpula goza de prebendas, para eso es la cuota sindical, jamás el sindicato se ha enfrentado a la dirección en un centro de trabajo, el sindicato es uno de los factores.

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