Cuba-celulares, buena oferta para una mala demanda

Osmel Almaguer

HAVANA TIMES, 11 ene — Varias veces al año la Empresa de Telecomunicaciones de Cuba (ETECSA) hace ofertas tentadoras para aumentar el número de abonados en el área de la telefonía celular.

La más típica es la de fin de año. Cuando obsequian 30 CUC (US $33) de saldo a quien compre la línea por esa misma cantidad.

Los cubanos que quieren (o pueden), guardan el dinero para ocasiones como esta. Es entonces que se ven los telepuntos atestados, con colas enormes de gente buscando aprovechar la oportunidad.

Para una gran parte de la población, dicho modo de comunicación está lejos de su alcance, pues implica invertir unos 100 CUC entre aparato, línea y saldo inicial, sin contar el mantenimiento de la línea, que cuesta un mínimo mensual de 5 CUC, o sea, 125 pesos.

Una amiga venezolana me dijo que en su país tú puedes tener la línea y no ponerle dinero cuanto tiempo decidas. No sé si en otros países también sea así, pero aquí, después de haber pagado tus 30 CUC, si no le pones los 5 CUC mensuales, la pierdes.

Si Cuba fuera un país donde mucha gente tiene líneas y móviles, tal vez sería comprensible, pero no es así.

Además, aunque para quien lee este diario parezca barato, no lo es en relación al dinero que gana el cubano promedio.

Como resultado, de los pocos que tienen y usan móviles con línea, una cantidad ínfima habla libremente por él. La mayoría lo usa como bíper, o para saber que lo están localizando.

Solo alguna gente que gana mucho dinero, o que se lo mandan desde el exterior, o los altos oficiales a quien les sale gratis, o los jineteros, etc., pueden hablar con naturalidad por el teléfono celular.

En mi caso, hace poco que me compré un móvil, pero no tengo línea. Solo aprovecho la versatilidad del aparato para tirar fotos y esas cosas, pues el dinero no me alcanza para cámaras, IPODs o computadoras.

osmel

Osmel Almaguer: Hace poco solía identificarme como poeta, promotor cultural y estudiante universitario. Ahora que mis nociones sobre la poesía se han modificado un poco, que cambié de labor y que he culminado mis estudios ¿soy otra persona? Es usual acudir al status social en nuestras presentaciones, en lugar de buscar en nosotros mismos las características que nos hacen únicos y especiales. Que le temo a los arácnidos, que nunca he podido aprender a bailar, que me ponen nervioso las cosas más simples y me excitan los momentos cumbres, que soy perfeccionista, flemático pero impulsivo, infantil y anticuado, son pistas para llegar a quien verdaderamente soy.


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