Fátima, nos deja insatisfechos

Nonardo Perea

Fátima. Foto: cubsi.cu
Fátima. Foto: cubsi.cu

HAVANA TIMES — Una vez más, el actor y director de cine: Jorge Perugorria, no consigue satisfacer mis expectativas, (ni la de muchos otros) desde hace más de un año he esperado ansioso la aparición de la película: “Fátima o el parque de la fraternidad”, y al fin, viéndola sentado en casa, tomándome un té y disfrutando de unas galletitas tan saladas como esta película, que para ser franco me resultó común, y nada para recordar, bastante alejada del cuento escrito por Miguel Barnet.

Este es uno de esos filmes que ves de un tirón, te ríes un poquito, y luego se te olvida para siempre. Así me han dicho algunos de mis amigos que tuvieron la oportunidad de verla en la pantalla grande el pasado festival de cine.

En primer lugar considero que el casting no fue muy acertado al poner en el personaje principal a Carlos Enrique Almirante, y no porque esté del todo mal, él tiene sus momentos en la película, pero solo son ligeros instantes que apenas se hacen perceptibles en el transcurso del largometraje.

Fatal su voz en off de pelotero y en mi consideración el actor es demasiado joven para encarnar a la verdadera Fátima, que según como está escrito en el cuento y yo lo percibo, es una travestona de armas tomar y que se baila a cuanto macho pasa por su lado, no vi en Carlos Enrique a esa Fátima que debió ser de más edad para encarnarla.

Es cierto que el actor es agraciado y su rostro maquillado es agradable a la vista, pero aun así la cara no lo es todo, y en algunos momentos se nota que ha tenido que dar clases para parecer lo que no es, ni nunca ha sido: un travesti.

Ahora mismo me viene a la mente el personaje que interpretó Isabel Santos en la reciente película de Marilyn solaya: “Vestido de novia”, una película muy superior a esta, y que me dejó una buena visión de lo que es en verdad una actuación de altos quilates, para mí, Isabel en la personificación de un transexual sí es convincente, y se gana mis aplausos y felicitación.

Creo que Fátima pedía a gritos un travesti así, y no sé por qué no se pensó en Cucú diamantes para el papel, creo que ella, por sus características daba más el personaje, e incluso, su manera de proyectarse es más parecida a la de un travesti, que por lo general suelen ser más graciosas en la manera de proyectarse.

Aunque no es muy buena actriz, se le pudo haber dado unas clasecitas de actuación, y luego dirigirla con mano de hierro y que conste que no se trata de caer en estereotipos, pero en lo personal he conocido muchos travestis, e incluso, por los años 90 tuve mi etapa de travesti nocturno, y según mis vivencias la manera en que se proyectaban los travestis reales, está bien distante de esta Fátima mal escogida, o mal dirigida.

De los otros actores del reparto puedo decir que Néstor Luis Giménez está estelar en el personaje del padre de Fátima, creo si no me equivoco es una de las mejores actuaciones suyas que he visto en años y Broselianda Hernández como la madre está también impecable como siempre.

La que si se me quedó floja esta vez fue Mirta Ibarra que a pesar de ser una de mis actrices favoritas de siempre, veo que su aparición no aporta nada interesante a la trama, y me remite al personaje que hizo en fresa y chocolate. Me hace pensar que ella está ahí porque es muy amiga del director, y también para de cierta manera levantar la película con su presencia, porque todo el mundo adora a Mirta Ibarra, y siempre que la veo me hace sentir bien, aunque no sea de lo mejorcito que ha realizado en su carrera.

Conozco lo difícil que puede ser la producción de una película, y a pesar de que Fátima o el parque de la fraternidad a muchos nos ha dejado insatisfechos, considero que el director ha realizado un gran esfuerzo, y por ello lo felicito porque el cine es arte, y hacerlo en Cuba con todos los impedimentos que existen, es bien difícil, y más cuando se trata de un tema que aún genera comentarios de toda índole, frente a cierto tipo de público, que estando en pleno siglo XXI, sigue siendo igual de machista y homofóbico.

Nonardo Perea

Nonardo Perea: Me defino como una persona observadora, me gusta escribir con sinceridad lo que pienso y vivo en carne propia. Para mí resulta un tanto difícil el dialogo, soy tímido y de pocas palabras, es por ello que considero que mi mejor medio de comunicación es la escritura. Vivo en Marianao y tengo 40 años.

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9 thoughts on “Fátima, nos deja insatisfechos

  • Miranda: Como hace tanto no “paseas” por la Isla, creo que te será difícil concebir el grado de sofisticación que han alcanzado nuestros travestis criollos. Hoy basta darse una vuelta por la Rampa y zonas aledañas después de las ocho de la noche para verlos en su salsa. Los hay tan imponentes como “Beyoncé” (su nombre de oficio), que es un mulatón de casi seis pies de estatura, listo para figurar en la más espléndida carroza del Carnaval de Río, hasta discretos y comunicativos como “Britney” (ídem con la identidad y la semejanza física). Se gastan una pequeña fotuna en mantener el “look”, para lo cual, además de buenas conexiones en distintos sitios, necesitan casi siempre “hacer la calle”, para obtener la cantidad de dinero requerida para esos trajines.

    Aunque la policía contiúa “sofocándolos” de un modo u otro, han tenido que aceptarlos al final. Por eso ya no es raro ver a la fiana aparcada en una esquina y al club de alegres militantes del tercer sexo en la otra.

    Hay además una especie de moda. Una mujer y un travesti forman dúo para atraer clientes. Se anuncian como mujer cien por ciento y mujer 90 por ciento: Two for the price of one! Nada, que Macondo está que arde…

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