El cine cubano independiente es amordazado por el instituto Sundance

Por Lynn Cruz

Del documental Epicentro.

HAVANA TIMES – Hace unos días tuve la oportunidad de ver el documental Epicentro, del realizador austriaco Hubert Sauper. Esta película resultó ganadora en la reciente edición del Festival de Cine de Sundance.

Epicentro debe su nombre al hecho de que Cuba se convirtió en el primer país víctima de simulacro para la intervención estadounidense. La voladura del buque Maine dio por concluida la guerra hispano-cubana, en nuestra lucha retrasada por la independencia.

El filme narra la historia de un grupo de niños cubanos que vive en Centro Habana, en condiciones de vida muy humildes. Sin embargo, manifiestan un profundo sentimiento antimperialista. A su vez, muestra ese nuevo mundo de hoteles lujosos con tiendas de marcas, donde un juego de bolígrafos cuesta 2580 CUC. Los niños contestan a la pregunta de cuánto tiempo tendrían que trabajar sus abuelas y madres para poderlos comprar. Ante el absurdo, los pequeños ríen.

La película constituye un homenaje al cine, mediante intervenciones sobre la realidad, más allá de la ficción. Hay un interés por desnudar la técnica, desmenuzar la experiencia, hacer entender el poder de la imagen y su uso como herramienta para la dominación.

Sauper muestra en particular una escena, en la que aparecen soldados españoles fusilando a los prisioneros cubanos. Denuncia dentro de la propia obra que esas imágenes fueron un montaje de los gringos, para hacer parecer más crueles a los españoles. En esencia, declara que los estadounidenses han conquistado el mundo por medio del cinematógrafo.

Durante la premier en Cuba, en la Casa del Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, en el Vedado, antes solo se puso en Utah -donde acontece uno de los eventos más influyentes del cine independiente en el mundo-, Sauper narró lo bien recibida que fue la cinta, hasta el punto de obtener el lauro más importante en su categoría.

Llama mi atención que uno de los goles de la obra es el antimperialismo de los niños, tema de mayor interés, en este caso, de su director. Recuerdo que cuando presentamos Nadie a los programadores de Sundance, unos meses después de haberla rechazado, y de manera personal supimos que este festival no estaba interesado en filmes realizados por cubanos con planteamientos políticos. Ellos deseaban obras de contenido humano.

Es decir que, en el caso de Memorias del Desarrollo (2010), que sí estuvo dentro de la sección New Frountiers, de haberse estrenado en 2017 como Nadie, tampoco habría estado dentro del perfil. Lo que cambió en 7años es que ahora Sundance tiene alianzas con La Habana.

O sea, ¿la decisión de incluir esta vez un filme como Epicentro, que habla de manera cruda de la realidad cubana, forma parte de una agenda cultural o política? Entonces, ¿los que no pueden ejercer su derecho a los cuestionamientos o juicios públicos son los cineastas cubanos?

Recuerdo que durante las primeras reuniones con la delegación proveniente de Sundance, John Cooper, su director, en una manera franca confesó: “Perdona mi sinceridad, pero para mí Cuba era un punto en el mapa, a nosotros nadie nos hablaba de ustedes en la escuela”.

Ese comentario me pareció tan transparente que rayaba en la crueldad; me hizo comprender cuánto daña a nuestra cultura la cercanía a los Estados Unidos, abordada desde antes en los ensayos martianos, durante sus largas estancias en ese norte revuelto y brutal.

Somos parte del juego de la democracia de los países ricos. El cine es una buena manera de entender el razonamiento de las políticas imperantes, tanto en los ámbitos gubernamentales como culturales. Evidentemente, Cuba no se encuentra dentro de la agenda de países que necesitan mostrar sus verdades incómodas, porque estas no son aplaudidas en el epicentro institucional del cine independiente, que es Sundance.

Lynn Cruz

No es el arte el que imita a la vida, es la vida la que imita al arte”, dijo Oscar Wilde. Y es que el arte siempre va un paso más adelante. Soy actriz y escritora. Para mí el arte, en especial la escritura, es un modo de exorcizar los demonios. Es algo íntimo. Sin embargo, decidí escribir periodismo porque me di cuenta de que yo no existía. En Cuba sólo tienen derecho a expresarse públicamente, las personas autorizadas por el gobierno. Havana Times constituye un ejemplo de convivencia dentro de una democracia y puesto que me considero demócrata, mi sueño es integrar la filosofía de este diario a la realidad de mi país.


One thought on “El cine cubano independiente es amordazado por el instituto Sundance

  • el 12 marzo, 2020 a las 7:37 am
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    No se cómo nos la hemos arreglado para que los cubanos nos cueste tanto trabajo poner nuestro trabajo en los festivales internacionales, si es un extranjero que habla sobre cuba es bien recibido si en un cubano mute total, es un bloqueo de cuba y fuera de cuba, en que nos hemos convertido, somos una especie extraña.

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