La muerte de mi vecino

Jorge Milanés

Via Monumental.  Foto: panoramio.com
Via Monumental. Foto: panoramio.com

HAVANA TIMES ― “¿Sabes del accidente que hubo hace media hora en la Vía Monumental? Dos hombres mulatos, entre canosos que venían en un Moskovich beige a alta velocidad, se estrellaron contra uno de los postes de la iluminación. Dicen que son de tu barrio.”

Un calor me subió por todo el cuerpo, y los nervios me atacaron; porque los datos que daban mis colegas de trabajo coincidían en: el color del carro, la marca, la descripción de los individuos, más cuando me bajé quedaron dos en el auto.

En medio de ese desconcierto les explique que esta mañana mi vecino me había dado “botella” hasta la parada del P-8, y que su carro es del mismo color y marca que ellos describen. Pero no demoré en saberlo, llamé por teléfono a casa y efectivamente la noticia había llegado al barrio. Pirino había muerto en ese accidente.

Mi estado de nervios empeoró, porque él era de los buenos. Lo consideraba como un hermano.

Pedí permiso en mi trabajo para regresar a casa y ver realmente lo sucedido. Durante todo el trayecto por la Vía Monumental me mantuve mirando por la ventanilla del ómnibus para ver alguna evidencia, pero nada. Al parecer la policía de tránsito había terminado en el lugar de los hechos.

Al llegar a casa, los vecinos se concentraban en la puerta de la casa del fallecido esperando más noticias, mientras la familia llamaba desesperadamente a diferentes hospitales para saber dónde estaba. A nadie se le ocurrió llamar al 104, número para emergencias –SIUM- en Cuba.

Tengo confianza con la familia y empecé una ligera investigación, porque fui el último que lo vio con vida por la mañana. ¿Cómo se enteraron?, ¿Quién trajo la noticia?, ¿A qué hora lo supieron?

Ya eran las 11 de la mañana.  La hermana anegada en llanto, junto con los primos sin atinar a hacer cosa alguna, y yo con la mente bloqueada.

En medio de aquella tragedia llegó a gran velocidad, un carro, y dentro –sonriendo-, Pirino, el supuesto muerto. En el emotivo encuentro dijo: “Vine corriendo porque ya me contaron en las condiciones que estaban ustedes, pero no fui yo el del accidente, estoy aquí vivito y coleando.”

Cuándo tuve la oportunidad de acercármele le dije: Mi hermano, aquí, cuando pasa algo así, se dice que te han hecho un ebbó de salud, que estarás vivo por mucho tiempo.

 

Jorge Milanes

Jorge Milanes: Soy animador turístico y relacionista público. Hace 45 años que nací en un pequeño pueblo costero del este de la Habana llamado Cojímar. Me gustan mucho los viajes y las aventuras, ya conozco bastante sobre mi país y me gustaría conocer otras naciones. Disfruto leer, cantar, bailar, la alta cocina y hablar con gente interesante, que brinde sabiduría y alegría.


2 thoughts on “La muerte de mi vecino

  • el 29 octubre, 2014 a las 11:05 am
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    Compadre, ¿y a Pirino no se le ocurrió llamar enseguida por teléfono a cualquier familiar o amgo del barrio en vez de esperar a llegar a la casa? De verdad que el socio Pirino demostró tener tremenda pasta al haberlos tenido a todos en suspenso durante tanto rato.

  • el 28 octubre, 2014 a las 8:23 pm
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    Entonces el socio no estaba muerto estaba de parranda…. me alegro por el resucitado

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