Seducida por un cubano

Por Irina Pino

Venta de artículos religiósos.  Foto: Juan Suárez
Venta de artículos religiósos. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — A mi amiga Inga la sedujo un cubano descarado. Se conocieron en una fiesta: bailaron salsa, tomaron bebidas, conversaron por horas y terminaron teniendo sexo en la azotea. Frenesí de secuencias que a la extranjera le encantó.

Fue partícipe de aquel romance, aunque la mayoría de las veces ella hacía de oídos sordos a mis consejos y no alcanzaba a distinguir el disfraz de bondad que usaba Ernesto. Solía escuchar su labia cursi, al igual que sus discursos sobre el arte cubano; así la embobecía. Luego, como colofón, tenían un sexo fantástico.

Surgió entre los dos una pasión arrolladora. Él le propuso vivir juntos, debido a que no poseía un domicilio fijo; el joven, natural de Las Tunas, residía en La Habana, en casas de amigos, y trabajaba de ayudante de un pintor que vendía sus cuadros en la Plaza de la Catedral. Por su parte, la muchacha –que vino a estudiar–, había rentado una habitación en Playa.

Por unos meses todo funcionó bien, hasta que él le pidió que se casaran ella se rehusó, expresándole que aún era demasiado joven y que no quería esa clase de compromisos. Luego él la convenció de algo enriquecedor –desde el punto de vista espiritual–, casarse por la religión yorubá. Ella cedió, influida por las historias místicas que le contaba.

Sin embargo, una semilla oscura comenzó a germinar en torno a la peculiar boda: él quiso que se metiera de a lleno en la religión, pues él era hijo de Shangó y quería unirse a alguien que compartiera sus creencias.

Comenzaron a desarrollar una serie de rituales que involucraban la presencia de Inga, y que, por supuesto, debía costear de su bolsillo. Se le fueron muchos billetes en aquella aventura y, además, tuvo que hacerse santo.

Debía consultarse con su madrina, hacerse limpiezas, rogaciones de cabeza, pagar por animales, por resguardos y miles de cosas más, por lo que tuvo que pedir grandes cantidades de dinero a su familia en Suecia, porque ya no le bastaba la mesada que le enviaban regularmente.

Al fin se celebró la boda, con dos muñequitos de yeso, que asemejaban sus figuras.

Me cansé de decirle que parara, que todo era una estafa, pero ella no me atendía. Hasta que la cosa explotó: nos enteramos por un amigo que Ernesto estaba reuniendo dinero para comprar un cuarto. Pero lo mejor de todo, es que él y su madrina habían creado aquel complot y se repartían el dinero de Inga.

Ese fue el fin de la falsa relación, ella regresó a su país asqueada. Ni siquiera ha vuelto después de varios años. Me escribe y me cuenta que vendrá solo de vacaciones. No le interesan las relaciones amorosas con cubanos y muchos menos con charlatanes que se valen de la religión para su beneficio personal.

Irina Pino

Irina Pino: Nací en medio de carencias, en aquellos años sesenta que marcaron tantas pautas en el mundo. Aunque vivo actualmente en Miramar, extraño el centro de la ciudad, con sus cines y teatros, y la atmósfera bohemia de la Habana Vieja, por donde suelo caminar a menudo. Escribir es lo esencial en mi vida, ya sea poesía, narrativa o artículos, una comunión de ideas que me identifica. Con mi familia y mis amigos, obtengo mi parte de felicidad.


45 thoughts on “Seducida por un cubano

  • el 9 enero, 2021 a las 4:38 pm
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    Son resentidos, mal educados y sienten satisfacción cuando ven caer a una persona que tiene todo lo que ellos no pj educación, casa, dinero, buen trabajo, moral, envidian hasta lo que imaginan, por sobre todas las cosas son resentidos y envidiosos todos y todas estan casados en su país y cuando llegan buscan quien los mantenga y asi mandar plata a su pais, en mi trabajo habia dos y le llevaban todos los chismes al jefe de otras compañeras y se alineaban con la que tuviera mas peso en la empresa, una solia decirme que hacia lo que hacia por la hija a lo que yo le conteste que no era necesario ser mala persona para trabajar, aqui en Uruguay nos han invadido, los venezolanos es otro cantar son gente culta, con carrera y se merecen estar bien, no son jodedores como los cubanos.

  • el 29 agosto, 2020 a las 8:25 pm
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    Los cubanos PRODUCTO DE LA MISERIA QUE HAN VIVIDO HAN PERDIDO VALORES Y USAN A LA GENTE USAN A TODO EL
    MUNDO USTED los ve ahí en Miami compitiendo entre ellos mismos especulando a ver quien tiene mejor carro y más Cadena y solo con la nostalgia de cuba cuba cuba muy arrogantes se creen mejores que nadie y que cuba es el centro del universo de todo no tienen buen trato con la gente ni humildad. Muy prepotentes su música repartera nadie la escucha en usa no salen por la tv no cogen ningún premio
    Y es que ellos mismos son una comunidad engreida y apartada del resto de los demás homofóbicos machistas usted se pregunta qué interesante le puede encontrar una mujer a estos hombres con ese tono de voz de perros y se creen que con el pene lo dominan todo muy machos matando incluso a sus parejas en Miami porque no soportan ver la mujer independiente y libre con su dinero ellos se creen que la mujer es un perrito de verdad que hoy en día no le aconsejo a ninguna persona de otro país que vaya a cuba a casarse se van aprovechar de elllos un cubano de new York y Gracias que no estoy en el cubaneo solo dd oírlos hablar dan asco son una fachada que no es real

  • el 9 marzo, 2020 a las 3:08 pm
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    hola hola, no quiero ofender a ninguna nacionalidad, cubano o no cubano la realidad es que mienten unos mas que otros, y otros nada mas por el puro hecho de querer o mas bien pensar que se merecen todo en la vida por el simple hecho de salir de un país hacia otro. Pero si te mereces lo que tienes mucho o poco es por que lo forjas con el sudor de tu frente y tus dos manos no a expensas de otros, un cubano jugo con mis sentimientos aun sabiendo que yo podría ayudarle a salir de la isla con amor o sin amor pero como son hombres sin valores no creen en que en el mundo hay buenas personas porque aun las hay, lastiman si, y quien les da ese derecho yo por ingenua, o por creer que son fieles y leales cuando en realidad lo único que quieren es salir de ese país, no se que haría yo si estuviese en su lugar, pero lo que si se es que trataría de no dañar porque finalmente toda acción trae una reacción y ya se encargara Dios de todo lo malo que el ser humano hace con conciencia o sin ella luego no se pregunten porque ami, lo único me queda claro es que en mi vida me vuelvo a cruzar con un cubano lamento si hay cubanos buenos pero a mi me toco uno nefasto buen día sean felices…

  • el 15 noviembre, 2018 a las 9:18 pm
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    Una cosa es comprar sexo a sabiendas q así lo es y otra cosa es que te timen, que te hagan creer que te quieren bien.
    Al final según su análisis el joven timador es la víctima q debe utilizar su cuerpo para sobrevivir.
    Si fuera así pondría un precio y andaría con personas q están dispuestas a pagarlo.
    No jugar con las ilusiones de una chica que lo quiso bien.

  • el 30 junio, 2015 a las 5:40 pm
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    Y para esto se hizo la Revolución.no? Qué valores pueden esperarse de un pueblo si los propios dirigentes trafican influencias, se pasean en yates por las islas griegas, roban,practican la corrupción y todo esto al mismo tiempo que exigen al pueblo un nivel de sacrificio que ellos mismos son incapaces de asumir.

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