La rebelión de la chusma

Erasmo Calzadilla

la-chusmaHAVANA TIMES — Uno de los eventos socioculturales más trascendentales que vive la Cuba de hoy es la Rebelión de la Chusma. El tema preocupa sobre todo a los que más lo sufren: los viejos, las personas que comparten otros valores y no transan; también a intelectuales y personas interesadas en lo social.

En los países “normales” la chusma, si existe (¿habrá algún país sin chusma?), permanece marginada o contenida por otros grupos (clase media, por ejemplo). Ser chusma es un indicador de estar bien abajo en la escala social, por eso la gente trata de no parecerlo aunque lo sea.

En Cuba, sin embargo, desde el triunfo de la Revolución, ese patrón se ha ido revirtiendo: mientras más chusma parezcas, más posibilidades tienes de sobrevivir, de imponerte a tus enemigos, de resolver problemas cotidianos y hasta de caer bien y conseguir pareja. Por eso aquí mucha gente trata de parecerlo aun sin serlo.

La chusmería es ya hegemónica en Cuba. El sentido común, el lenguaje (contenido, gestualidad, pronunciación), la música, las modas predominantes son los de la chusma. No se trata solo de un movimiento masivo sino también totalitario, en cuanto atenta contra tendencias, identidades y modos de vida alternativos.

La causa

La Revolución quiso construir al Hombre Nuevo y terminó engendrando al reguetonero. Se imaginó procreando una clase obrera madura, instruida y consiente (el pueblo más culto del mundo), pero le salió lumpen proletaria, presidiaria y chusma. Ahora, a comérselo con papa.

En su combate a muerte contra la burguesía y los rezagos capitalistas (aquí entraba casi todo lo que no fuera comunista) la Revolución tiró el niño con el agua sucia, empobreciendo dramáticamente el magma cultural de la nación.

Cierto que redimió a los humildes y favoreció el auge de lo popular, pero al mismo tiempo instauró prácticas (políticas, laborales, económicas, etc.) que han erosionado lo mejor de ese mismo pueblo.

El estatismo, el igualitarismo, la falta de libertades, el paternalismo, los subsidios soviéticos, los depauperados salarios, la incitación a la violencia política, la instauración de un monopolio de la verdad, son algunas de esas prácticas sociales que desencadenaron ayer y hoy incentivan la glaciación de la chusma.

Chusmería política

En cuanto alienada, la chusma nunca se manifiesta como sujeto político; sería abusivo llamarla Sociedad Civil.

El Estado aprovecha su analfabetismo político para azuzarla contra sus opositores, pero ni el Estado ni vanguardia política alguna puede contar con ella para perfeccionar el socialismo o crear un sistema social más justo. Destruir sí, fundar nunca.

En ese sentido y en otros muchos, la rebelión de la chusma es un fenómeno indeseable, y en cuanto tal muchas personas de bien buscan cómo atajarlo.

De momento sería iluso aspirar a que la chusma deje de serlo por propia decisión; pues culturalmente hablando ella está más que satisfecha, orgullosa de sí.

Por otra parte, algunos depositan su esperanza en que el regreso del capitalismo (algo que no parece tan lejano) ponga las cosas “en su lugar”. Pudiera ser que el capitalismo, efectivamente, contenga la marea chusma, pero de paso implantaría sus propios vicios, que lucen incluso peor.

Como no tengo solución y no me convencen las de otros, me voy a meter a chusma. Y el que no le guste tiene dos trabajos.

23 thoughts on “La rebelión de la chusma

  • el 26 agosto, 2015 a las 8:59 pm
    Permalink

    Pienso que aun hay esperanza, se trata de clases de etica, y también se puede hacer en general a través de los medios comunicativos, con anuncios y atacando la moral de la chusma y explicando el rango que ocupa una persona como tal en un grupo social normal. Pienso que mucha chusma cambiaría porque se daría cuenta que la gente la vera con otros ojos y sin mucho respeto hacia su persona.

  • el 16 julio, 2013 a las 8:27 am
    Permalink

    “Los marginales quedaran en el fondo de la sociedad, como ocurre en el resto del mundo”
    Bueno, creo que la idea no es hacer que los marginales vuelvan a su lugar, sino que la sociedad no engendre alienados.

    “Sea el sistema que venga tendra que aplicar politica de choque contra la chusmeria”
    Al menos yo estoy en total desacuerdo con esto. ¿Qué elite aplicaría y con qué legitimidad una política de choque?

  • el 14 julio, 2013 a las 5:50 pm
    Permalink

    Se trata de un blog, no de periodismo. De todas maneras cualquier sugerencia concreta será tenida en cuenta.

  • el 14 julio, 2013 a las 5:47 pm
    Permalink

    Gracias Marlene.

  • el 14 julio, 2013 a las 7:05 am
    Permalink

    Me parece muy buen post, y a mí también me pareció ofensivo el discurso del presidente. Sobre todo por no analizar las causas o colocar como única causa “la nobleza de la Revolución”
    Te felicito Erasmo.

  • el 14 julio, 2013 a las 6:43 am
    Permalink

    Cuanta chusmeria periodistica, que falta de profecionalidad y cuanta especulacion al tratar un tema que deberia tratarse con seriedad porque afecta a todos.

  • el 13 julio, 2013 a las 1:37 pm
    Permalink

    Antes del reguetonero, la revolución creo al pinguero erasmo!

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *