América según Américo

Erasmo Calzadilla

Americo

Hacia finales del siglo XV y luego de 24 días de navegación llega a nuestro continente el hombre que le prestaría su nombre por varios siglos: Américo Vespucio.

Reconozcamos que un mes subido a una carabela sin verla pasar es demasiado tiempo, suficiente para desesperar al más tranquilo viajero, si el escorbuto no lo mata antes.

Por eso cuando Américo puso un pie en tierra y vio tanta gente bella y desnuda la cabeza se le puso muy mala.

Tan mala que empezó a confundirlo todo, a mezclar la realidad con la fantasía al punto que luego los eruditos han dudado de la veracidad del viaje.

Debió andar con la presión de encontrar oro y cosas como esas, pero ser humano al fin los ojos se le fueron pa’ arriba de las “indias” semidesnudas (y a lo mejor de los inditos pero eso no se lo podía contar a Lorenzo de Medici).

Loco quedó también con los colores, olores, cantos de pájaros y sabores de frutas; pero sobre todo con la felicidad que percibió en los primeros pobladores del continente.

Sin más muela oigamos algo de la narración de Américo al regreso de su ¿segundo? viaje sobre los indios y la manera en que viven.

No tienen paños de lana ni de lino ni aún de bombasí porque nada de ello necesitan; ni tampoco tienen bienes propios, pero todas las cosas son comunes. Viven juntos sin rey, sin autoridad y cada uno es señor de sí mismo…

Viven 150 años y pocas veces se enferman, y si caen en una mala enfermedad a sí mismos se sanan con ciertas raíces de hierbas. Éstas son las cosas más notables que conocí acerca de aquéllos. El aire allí es muy templado y bueno y según pude saber por relación de ellos mismos, nunca hubo allí peste o enfermedad alguna, producida por el aire corrompido, y si no se mueren de muerte violenta, viven una larga vida…

Todos van desnudos como nacieron sin tener ninguna vergüenza; que si yo hubiese de contar cumplidamente cuán poca vergüenza tienen, sería entrar en cosa deshonesta, y es mejor callarla…

Toman tantas mujeres cuantas quieren, y el hijo se mezcla con la madre, y el hermano con la hermana, y el viandante con cualquiera que se encuentra. Cada vez que quieren deshacen el matrimonio y en esto ninguno observa orden. Además no tienen ninguna iglesia, ni tienen ninguna ley ni siquiera son idólatras.           

¿Qué otra cosa diré? Viven según la naturaleza, y pueden llamarse más justamente epicúreos que estoicos.

Nosotros, cuanto nos ha sido posible, nos hemos esforzado en disuadirlos y en cambiar estas costumbres perversas, que nos prometieron abandonar.

Aunque, como te he dicho, las mujeres andan desnudas y son libidinosas, a pesar de ello sus cuerpos son hermosos y limpios, ni tampoco son tan feas como alguno quizá podría suponer, porque aunque son carnosas, sin embargo no se aparece la «fealdad», la cual en la mayor parte está disimulada por la buena complexión. Una cosa nos ha parecido milagrosa, que entre ellas ninguna tuviera los pechos caídos, y las que habían parido, por la forma y estrechura del vientre no se diferenciaban en nada de las vírgenes, y en las otras partes del cuerpo, las cuales por honestidad no menciono, parecían lo mismo.

Cuando con los cristianos podían unirse, llevadas de su mucha lujuria, todo el pudor manchaban y abatían.

Otra costumbre hay entre ellos muy atroz y fuera de toda credulidad humana, pues, siendo sus mujeres lujuriosas, hacen hinchar los miembros de sus maridos de tal modo que parecen deformes y brutales, y esto con un cierto artificio suyo y la mordedura de ciertos animales venenosos; y por causa de esto muchos de ellos lo pierden y quedan eunucos.

¡Guao: sin autoridad, cada uno señor de sí mismo, sin leyes, ni iglesias o idolatrías, larga larga y saludable vida junto a mujeres hermosas, lujuriosas y libertinas…!

No, no, espérate, que ahora mismo voy a aprovechar el proceso de integración latinoamericana y me voy a dar una vueltecita por el Orinoco, que yo no soy italiano ni me llamo Vespucio pero tampoco soy de hierro.

¿Existe algún problema por el que los cubanos no podamos viajar a Venezuela?

Erasmo Calzadilla

Erasmo Calzadilla: Qué difícil me resulta introducirme en público; lo he intentado muchas veces pero no me sale. Soy más menos lo que aparento en mis post, añada algunas cualidades impresentables y revuelva; con eso debería bastar para un primer acercamiento. Si quiere profundizar un poco más pídame una cita y espere respuesta.


11 thoughts on “América según Américo

  • el 25 octubre, 2011 a las 9:26 am
    Permalink

    jejejejejejejejejejejejejejeje

  • el 20 octubre, 2011 a las 1:46 am
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    Amigo luismi,se la historia,pero lo que escribo,es porque el ano pasado por ej.estaba cerca del muro de Berlin,de lo que queda…como turismo,y me encontre con un Espanol,acere,teniai la visita de un amigo de Guinea ecuatorial(antigua colonia espanol)..solo nos dijo “ustedes hablan espanol por nosotros”en la vida real es verdad..pero te preguntas? si no hubiesen llegado los espanoles…que idioma hablariamos??lo otro mi amigo…como tu ves,lo que “descubrimiento”?nos descubrieron??…creo que estabamos ahi,ellos solo llegaron?o no??…que nombre nos pusieron? Isla de Juana ! algo asi….saludos…

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