El amor, la necesidad y la flor de la Majagua

Dariela Aquique

Flor de majagua. foto: wikipedia.org

HAVANA TIMES, 24 abr — Temprano en la mañana, cuando abría las ventanas de mi apartamento, vi a un joven que lanzaba trocitos de madera al copioso follaje de un árbol de Majagua.

El muchacho tumbaba las flores de colores que da el viejo macizo, luego las recogía con cierta ternura e iba a colocarlas dentro de una bolsita de nylon que la chica que lo acompañaba sostenía entre sus manos.

Después de cada recogida, ellos se besaban tiernamente y entre caricias y mimos, en una ocasión él colocó una de las flores detrás de la oreja de ella, así como se adornan las chicas del campo. Ella hizo una pose y él le dio la vuelta como en un baile. Ambos empezaron a reír y después de esta pausa siguieron inmersos en mutilar a la vieja Majagua llevándose sus flores.

Es sábado, los chicos quieren salir en la noche, lucir lindos, pero seguramente sus padres no tendrán dinero para darles y ellos son estudiantes. Él llevaba el pantalón del uniforme del pre-universitario y ella vestía como los formadores de maestros.

Los precios de un champú color para ellos, son inalcanzables. La flor de la Majagua, cuando se hierve tiñe el agua y se te lavas la cabeza con ella tu pelo quedara coloreado.

Estas artes cosméticas naturalistas yo las desconocía, pero cuando conté a una amiga el incidente, ella que sí fue criada en el campo, me contó de como las mujeres usan de tinte o de champú color la flor de la Majagua.

Tal vez una abuela o alguna amiguita guajira les dio la receta.

Entonces entendí, que acababa de ser testigo de una escena de amor, apuntalada por la necesidad. La muchacha quiere lucir para su novio su pelo matizado esta noche de sábado, y es cosa del amor.

El joven no puede regalarle ni tintes, ni champú y tumba flores con las que ella pueda cambiar el aspecto de su pelo, y es cosa de la necesidad.

La vieja Majagua que da sombra a la parte trasera de mi casa, inerme no puede evitar que le arranquen sus flores.

Yo, quizás he tenido un arranque de romanticismo y he querido ilustrar en esta suerte de narración breve lo que pasó esta mañana, donde los protagónicos no son los jovencitos, sino el amor, la necesidad y la flor de la Majagua.

Dariela Aquique

Dariela Aquique: Recuerdo mis años de estudiante como Bachiller, aquella profe que interrumpía la lectura de obras y con histrionismo sorprendente hablaba de las posibilidades reales de conocer más la verdad de un país por sus escritores, que por crónicas históricas. De ahí mi pasión por las letras, tuve excelentes profesores (claro, no eran los tiempos de maestros emergentes) y la improvisación y el no dominio de la materia quedaban descartadas. Con humildes pretensiones y la palabra de coartada quiero contribuir a mostrar la verdad de mi país, donde la realidad siempre supera a la ficción, pero donde un estilo novelesco envuelve su existencia.


2 thoughts on “El amor, la necesidad y la flor de la Majagua

  • el 25 abril, 2012 a las 1:35 pm
    Permalink

    Me gustó como nada que hayas escrito este post, Dariela. Felicidades.

  • el 25 abril, 2012 a las 10:26 am
    Permalink

    Esta podría ser la parte “bonita” de las escaseses. Compelen a usar la imaginación y hacen más meritorios los esfuerzos por obtener algo. En el caso de estos enamorados, habría que concluir que la falta de champú consolida su unión. Linda nota, Dariela. Vas bien.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *