Whatsapp y las “Fake News” protagonistas en elecciones en Brasil

Por Fernando Duclos (dpa)

Los candidatos Jair Bolsonaro y Fernando Haddad. Foto: RT

HAVANA TIMES – Ni la publicidad en TV, ni la radio, ni los diarios y tampoco los debates entre candidatos. A la hora de transmitir información, el gran protagonista de las elecciones presidenciales brasileñas fue una aplicación de chat para teléfonos móviles: el Whatsapp.

La importancia del Whatsapp como soporte mediático se debió a la facilidad con la que se pueden mandar noticias falsas (“fake news”) a través de la aplicación. Los electores del ultraderechista Jair Bolsonaro convirtieron sus teléfonos móviles casi en “fortalezas” desde las que atacaron al izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), muchas veces con mentiras, inconsistencias y falsedades.

La trascendencia del Whatsapp a lo largo de la campaña electoral fue tal que, luego de una investigación del diario “Folha de Sao Paulo”, el propio Bolsonaro resultó acusado de recibir dinero ilícito de parte de varios empresarios para comprar justamente “paquetes de ‘fake news'” que se enviarían más tarde por teléfono.

El uso del aplicativo para difundir mentiras provocó diversas reacciones de actores de la política local pero también de organismos y personalidades internacionales.

Laura Chinchilla, ex presidente de Costa Rica y jefa de la misión electoral de la Organización de Estados Américanos (OEA) en Brasil, dijo este jueves: “Nos preocupa el uso de la noticia falsa para movilizar las voluntades de las personas”.

“El fenómeno que estamos viendo en Brasil no tiene precedentes en el mundo”, manifestó la veedora. Y agregó: “Whatsapp es una red privada, que presenta muchas complejidades para que se pueda investigar”.

La utilización del Whatsapp en la campaña brasileña cobró tal dimensión que en Chile, incluso, un senador pidió el miércoles una ley que sirva para combatir la propagación de noticias falsas en su país, y la bautizó como “Ley Bolsonaro”.

El propio Fernando Haddad, candidato del PT y “víctima” de muchas de las “fake news” se quejó de la supuesta pasividad de la empresa: “Whatsapp puede fingir que no tiene nada que ver, pero también puede ayudar. Si tienen algún compromiso con los valores, deberán tomar recaudos”.

En ese sentido, la Policía Federal de Brasil (PF) mandó durante la última semana un pedido a la empresa para que facilite los números desde los cuales se enviaron noticias falsas en forma masiva para luego ser distribuidas por los usuarios.

Sin embargo, como mencionó Chinchilla, el hecho de que Whatsapp sea una plataforma de mensajería privada puede dificultar las investigaciones. Según “Folha de Sao Paulo”, la PF no es optimista respecto a los datos que la empresa podría fornecer.

Entre las cientos de “fake news” difundidas a lo largo de la campaña electoral, dos de ellas perjudicaron particularmente a Haddad. Una refiere al llamado “kit gay” y la otra, a un supuesto pago millonario del PT a algunos medios a cambio de apoyo político.

El “kit gay” es la forma peyorativa de referirse a un proyecto que Haddad ideó cuando era ministro de Educación (2005-2012) y que se llamaba “Brasil sin homofobia”. La información falsa que se difundió es que, al mando del actual candidato del PT, el ministerio distribuyó material didáctico que fomentaba la homosexualidad entre niños de cinco y seis años.

En realidad, el material, con un enfoque inclusivo sobre género y sexualidad, sólo estaba pensado para ser leído por profesores y además, nunca llegó a ser implementado. Sin embargo, según una encuesta reciente realizada por la empresa “Atlas Político”, un 36 por ciento del electorado cree que efectivamente se distribuyó entre los niños en las escuelas.

De acuerdo a la misma empresa, un porcentaje similar de los encuestados dio como verdadero el presunto soborno del PT a algunos medios de comunicación.

“En Brasil, el 48 por ciento de la población usa Whatsapp para compartir y hablar de noticias”, constató un estudio de la Universidad Federal de Minas Gerais recientemente. La cifra resulta en más de 100 millones de personas, en un país con una población aproximada de 209 millones y un padrón electoral de 147 millones.

“Actualmente, hay preocupaciones serias de que esa plataforma puede convertirse en un terreno fértil para grupos interesados en diseminar desinformación”, advirtió la universidad.

Además, según un estudio del instituto de demoscopia Ipsos realizado entre junio y julio en 27 países, el gigante sudamericano es la nación con el mayor número de personas que reconocen haber creído inicialmente en una “noticia falsa”, un 62 por ciento.

Una de las ventajas del Whatsapp para transmitir información es que permite el envío no sólo de textos, sino también de fotos, mensajes de audio y videos, que muchas veces resultan ser montajes o están falseados.

En ese sentido, de acuerdo a los datos divulgados por el Tribunal Superior Electoral (TSE), más de 6.500.000 electores son analfabetos y más de 40 millones no terminaron la escuela primaria. 

La revista “Carta Capital”, cercana al PT, concluyó a partir de esos datos: “De cara a las deficincias educacionales y a su falta de calidad no sorprende que Brasil se haya convertido en un paraíso para la difusión de noticias mentirosas”.

Cuando “Folha de Sao Paulo” reveló la supuesta inyección de dinero no permitido en la campaña de Bolsonaro, el propio ex militar los descalificó utilizando el término que estuvo, en estas elecciones, en el centro de la batalla.

“Ellos son la mayor ‘fake news’ de Brasil”, le espetó entonces al periódico el gran favorito a quedarse este domingo con la banda presidencial del país.


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