Vietnam gana una nueva guerra contra un enemigo invisible

Por Jomo Kwame Sundaram, Anis Chowdhury (IPS)

Vietnamitas en una cola con distancia social para arroz grátis.  Hanoi el 11 April, 2020.   Foto: AFP / theasianpost.com

HAVANA TIMES – Vietnam, justo al sur de la costa de China, es el 15° país más poblado del mundo con 97 millones de personas. Según su Ministerio de Salud, hasta el 13 de abril, había 262 casos confirmados de COVID-19, con 144 recuperados o dados de alta de los hospitales y ninguna muerte.

País pobre, acción temprana

Con funcionarios que actúan rápidamente para rastrear y hacerle pruebas a los contactos, así como poner en cuarentena y tratar a los infectados, Vietnam contuvo la primera ola de infecciones en enero. Después de una segunda ola de 41 casos nuevos, impuso una orden de aislamiento nacional el 31 de marzo. El país ya ha realizado más de 121, 000 pruebas, con más de 75, 000 personas en cuarentena o aislamiento.

Después de que más de una docena de personas, vinculadas al Hospital Bach Mai en Hanoi, dieron positivo, las autoridades han estado rastreando contactos, aconsejaron a más de 10, 000 personas que estaban en el hospital desde el 12 de marzo que se hicieran la prueba y cerraron una aldea rural cercana durante 14 días.

El Instituto de Política Estratégica de Australia señaló que “la experiencia de Vietnam demuestra cómo, al centrarse en la evaluación temprana del riesgo, la comunicación efectiva y la cooperación entre el gobierno y los ciudadanos, un país con pocos recursos y un sistema de salud precario puede manejar la pandemia. Al enfrentar un liderazgo indefinido, decisivo y desconocido, la información precisa y la solidaridad comunitaria empoderan a las personas para protegerse a sí mismas y a las demás”.

El influyente Foro Económico Mundial, el Financial Times y otros elogian a Vietnam como una historia de éxito de bajo costo de Covid-19 para ser emulada por países pobres con recursos limitados.

Contener la infección al estilo de Vietnam

Si bien hay muchos más recursos limitados, algunas características clave de la respuesta de Vietnam son similares a otras respuestas muy apreciadas de Asia oriental, con sus tasas de infección significativamente más bajas que incluso las de Taiwán. Para muchos otros países en desarrollo que luchan por hacer frente a la pandemia de Covid-19, los aspectos clave de su respuesta son muy relevantes.

Acción temprana

Habiendo experimentado el SARS1, la gripe aviar y otras epidemias recientes, Vietnam actuó de manera temprana y proactiva en respuesta a la amenaza de la COVID-19.  Cuando solo habían sido detectado 27 casos en la ciudad de Wuhan a mediados de diciembre de 2019, el Ministerio de Salud de Vietnam decidió emitir pautas de prevención, que incluyeron un estrecho seguimiento de las zonas fronterizas y otros pasos para prevenir la infección de su población.

Cuando China confirmó oficialmente la primera muerte debido al nuevo coronavirus el 11 de enero, Vietnam rápidamente ajustó los controles de salud en todas las fronteras y aeropuertos. La temperatura corporal de los visitantes se verificaba a la llegada; cualquier persona con síntomas como tos, fiebre, dolor en el pecho o dificultades para respirar, se aislaba rápidamente para la prueba y se controlaba estrictamente en las instalaciones médicas, mientras que se rastreaban los contactos recientes para las acciones de seguimiento.

Se tomaron otras medidas difíciles, como el cierre de escuelas, el racionamiento de máscaras quirúrgicas, la cancelación de algunos vuelos y la restricción de la entrada a la mayoría de los extranjeros. Se impusieron de manera desigual, según fue necesario, una serie de medidas generales. El gobierno pidió a todos los ciudadanos que hicieran declaraciones de salud en línea y regularmente envía mensajes de texto a nivel nacional.

Cuarentena selectiva

Vietnam fue el primer país después de China en sellar una gran área residencial. Después de que se rastrearan casos de trabajadores que regresaban de Wuhan, el 13 de febrero impuso una cuarentena de 21 días en la provincia de Vinh Phuc, al norte de Hanoi, donde viven más de 10.000 personas.

El gobierno también ordenó poner en cuarentena a todos los que llegan al país, mientras que los que llegaron después del 8 de marzo deben someterse a una evaluación médica. Dos comunas fueron clausuradas el 9 de marzo después de que un turista británico que portaba el virus los visitara.

Pruebas efectivas asequibles

Vietnam desarrolló un kit de prueba rápido, eficiente y asequible en un mes. Muchos países ya han mostrado interés en el kit, el cual utiliza una técnica aprobada por la OMS. El rápido desarrollo del kit siguió a amplias consultas urgentes con una amplia gama de científicos coordinados por el Ministerio de Ciencia y Tecnología.

En lugar de las pruebas masivas, que ha sido la respuesta más efectiva de Corea del Sur, Vietnam se ha centrado en aislar a los infectados y rastrear sus contactos “primarios” (directos) y “secundarios” (indirectos del siguiente nivel) con el fin de testear a los más probables.

Preocupado por la estigmatización, Vietnam se refiere a las personas infectadas por sus números de casos. Excepcionalmente, el gobierno del partido comunista publicó la identidad y el itinerario de una figura prominente que había dado positivo. Cuando se reportó algún tipo de exclusión a los extranjeros por parte de empresas locales, el primer ministro se expresó en contra de tal discriminación.

Movilización social

Se han movilizado estudiantes de medicina, así como médicos y enfermeras retirados. Según Tran DacPhu, asesor principal del Centro de Operaciones de Emergencia de Vietnam, “tenemos que movilizar a toda la sociedad lo mejor que podamos para combatir el brote juntos, y es importante encontrar los casos de manera temprana y aislarlos”.

El 19 de marzo se lanzó una campaña de recaudación de fondos para comprar equipos médicos y de protección para médicos, enfermeras, policía y soldados que permanecen en contacto cercano con pacientes y para aquellos en cuarentena. Para el 5 de abril se habían enviado más de 2,1 millones de llamamientos, con una suma considerable recaudada para la sociedad relativamente pobre.

Transparencia

El portal en línea del Ministerio de Salud informa de inmediato cada nuevo caso a todos los principales medios de comunicación y al público en general, con detalles que incluyen la ubicación, el modo de infección y las medidas adoptadas. La información se transmite por televisión y redes sociales, incluidos los mensajes de texto a todos los teléfonos.

Diferentes ministerios han desarrollado conjuntamente una “aplicación”, supuestamente muy fácil de usar, que permite a los usuarios: enviar información de salud y para los viajes; sobre cómo hacerse la prueba; saber sobre los “puntos calientes” donde se han detectado nuevos casos recientemente; y sobre las “mejores prácticas” en Vietnam y el mundo.

La respuesta de Vietnam se ha ganado un alto nivel de confianza entre sus ciudadanos. Alrededor del 62% de los vietnamitas encuestados en el estudio de opinión pública global más grande sobre COVID-19, piensa que el Gobierno está haciendo “lo correcto”, en comparación con el promedio global de alrededor del 40%.

Solidaridad

Mientras que algunos países ricos actúan de manera egoísta, Vietnam sigue los pasos de Cuba y China para demostrar solidaridad frente a la amenaza COVID-19 para la humanidad.

Envió 450.000 trajes protectores a los EE.UU. para profesionales de la salud y donó 550.000 máscaras a cinco países europeos. Vietnam también ha donado ropa de protección, máscaras médicas, equipos y kits de prueba por un valor de más de $300.000 dólares a Camboya y Laos; y kits de prueba a Indonesia.

Al enfatizar en la importancia de la solidaridad social, el primer ministro Nguyen Xuan Phuc describió los esfuerzos de Vietnam para contener el virus como la “ofensiva general de primavera de 2020”, refiriéndose a la crucial ofensiva del Tet de 1968 por la guerrilla del “Viet Cong” durante su última guerra.



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