Madres de Abril: “Estaremos en paz hasta que haya justicia”


 

“El Estado debe entregar la lista de policías y paramilitares que reprimieron”, dijo la Directora de Museo.  Se necesita “una Comisión de la Verdad independiente”

Por Confidencial

HAVANA TIMES – Los miembros de la Asociación Madres de Abril (AMA), que reúne a decenas familiares de las víctimas de la matanza de la dictadura de Daniel Ortega, continuarán exigiendo justicia por los asesinatos, sin importar que la Fiscalía y todo el aparato judicial controlado por el régimen sandinista, engavete los casos y cada día aumente la lista de “requisitos” que necesitan para realizar una investigación convincente.

Álvaro Conrado, padre de “Alvarito” Conrado, el adolescente de 15 años que fue asesinado por oficiales de la Policía en la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI), explicó que, tras veinte meses de solicitar una investigación a la Fiscalía, no ha recibido una respuesta sobre el caso. Contrario a eso, ahora le piden que busque a los testigos y los lleve a declarar a esta institución gubernamental.

“No se mueven para nada. Ellos quieren que nosotros llevemos a los testigos, las pruebas. Esto fue lo último que nos dijeron, que los testigos lo buscáramos nosotros y los lleváramos. Y eso es complicado, porque en el caso de mi hijo, estas personas no están en Nicaragua. Se fueron porque se sintieron amenazados. Tienen miedo de que los maten porque ellos son testigos de que mi hijo no recibió atención médica”, expresó Conrado, en un foro organizado por Confidencial en el Museo de la Memoria contra la Impunidad, que fue moderado por el periodista Carlos Fernando Chamorro.

El padre del niño mártir agregó que la Fiscalía no es una institución que apoya a las víctimas de la matanza de abril. Para Conrado y demás miembros de AMA, esta institución “no nos sirve” y de igual forma piensan de la Policía, la otra entidad gubernamental a la que en teoría deben recurrir para interponer formal denuncia.

Precisamente, una de las conclusiones del informe del Grupo Internacional de Expertos Independientes (GIEI), es que, para sentar las bases de cualquier investigación, es imprescindible conformar una Fiscalía Especial que se encargue de realizar las investigaciones pertinentes de cada caso, pues la Fiscalía nicaragüense está partidizada

Sin embargo, a pesar del grito de justicia de los miembros de AMA, esta recomendación del GIEI todavía no ha sido materializada ni impulsada. En 2018 durante el primer diálogo nacional, se estableció como agenda la democratización y justicia, no obstante, no se abordó el tema. En el segundo diálogo nacional, tampoco se discutió el tema de la justicia, y se concentró en la demanda de la liberación de los presos políticos.

A pesar de la falta de impulso para poner sobre la mesa el tema de justicia sin impunidad, los padres y madres de las víctimas de abril no se han resignado y siguen demandando claridad en los casos de sus hijos.

La necesidad de una Fiscalía especial

Emilia Yang Rappaccioli, directora del Museo de la Memoria contra la Impunidad, explicó que las madres y familiares de los asesinados, aunque la Fiscalía ha ignorado sus peticiones, se han encargado de documentar los casos y trazar “una ruta de la verdad”.

“Nosotros sabemos que se necesita una Comisión de la Verdad independiente que nos ayude a investigar los hechos y a conseguir a los testigos, porque nosotros no podemos en el clima que estamos ahorita, hacer esa investigación. La información que tenemos nosotros está organizada, parte de ella está pública en el museo, de hecho, hay una parte que se llama ‘Hecho’, en la que las personas pueden conocer cómo sucedió la muerte de nuestros familiares”, explicó Yang, quien es sobrina de Vicente Rappaccioli, asesinado en Carazo.

La directora del museo agregó que entienden que la información se debe completar, incluso con datos que las mismas autoridades deben suministrar, pero que esto no evitará que continúen trabajando en otras estrategias que no solo sean a nivel nacional, sino internacional.

Susana López, madre del joven Gerald Vásquez, asesinado el 14 de julio de 2018 en una de las barricadas cercana a la parroquia Divina Misericordia, agregó que  “vamos a seguir agotando las vías y vamos a llegar hasta las últimas consecuencias, hasta la Corte Internacional, y por eso vamos a exigir una Fiscalía Especial, porque aquí sabemos que no hay condiciones, los procesos son viciados y todo está controlado por el régimen Ortega Murillo”.

Guillermina Zapata, madre de Francisco Javier Reyes Zapata, asesinado el 30 de mayo cerca de la UNI, apela a la justicia terrenal y divina. Sobre la última consideró que los autores intelectuales de las muertes de sus hijos no podrán salvarse de la “justicia de Dios”.

“Tenemos que conocer a los responsables”

Los familiares de las víctimas de la matanza de abril no tienen expectativas sobre la colaboración que puedan tener desde dentro de las instituciones del Gobierno para resolver los casos de sus hijos, hermanos o amigos, sin embargo, confían en que se conozca, al menos desde el lado de la Policía Nacional, las listas de los policías y  paramilitares que actuaron en las operaciones limpiezas y que dispararon contra el pueblo.

“Francisco Díaz debe entregar esa lista. Existe una lista que tendrá que dar a conocer quiénes son los responsables”, expresó Guillermina Zapata.

Tamara Morazán, hermana de Jonathan Morazán, también asesinado el 30 de mayo cerca de la UNI, afirmó que el Estado de Nicaragua debe entregar “esa verdad” a los familiares que conforman AMA, pues tienen el derecho de conocer lo que pasó y demandar y aplicar justicia en cada caso.

“La policía debe de saber a quiénes mandaron a las calles a reprimir al pueblo. Tienen que tener esas listas y me imagino que, en el momento de las investigaciones, cuando reconstruyamos una nueva Nicaragua, vamos a tener esta información. Nosotros estamos para eso, para luchar y que nos entreguen a las personas que dispararon, que actuaron contra nuestros familiares. También hablamos de los autores intelectuales que mandaron a asesinar a los jóvenes, hasta la persona que disparó”, especificó Morazán.

El padre de Álvaro Conrado indicó que rechazan la Ley de Amnistía, pues el único objetivo de esta ordenanza es lavar la cara de los asesinos e ignorar la demanda de justicia de los familiares de las víctimas.

“Nosotros vamos a estar tranquilos y en paz hasta que haya una justicia verdadera y que los verdaderos culpables sean castigados. Nosotros no vamos a descansar. No nos vamos a quedar en el camino hasta que los verdaderos culpables sean puestos en la cárcel”, aclaró.

De igual forma Yang insistió en que además de luchar por una verdadera justicia, también enfocarán su esfuerzo en promover leyes en las que las víctimas y familiares de las mismas, estén en el centro, con estándares internacionales necesarios. Nada parecido a la Ley de Amnistía aprobada por la Asamblea Orteguista.

El futuro del Museo de la Memoria de las Madres de Abril contra la Impunidad

 

El Museo de la Memoria contra la Impunidad, que reúne las historias 71 víctimas de la represión, con fotografìas, videos, recuerdos y más de 200 objetos personales de los hijos y familiares de las Madres de Abril, que está instalado en el Instituto de Historia de Nicaragua y Centroamérica (Ihnca) de la UCA, cierra sus puertas físicamente este viernes 6 de diciembre, sin embargo, usted podrá visitarlo virtualmente a través de este enlace www.museodelamemorianicaragua.org las veces que lo desee.

Para los familiares de las víctimas de abril, la muestra que se presentó en la UCA desde el primero de octubre, además de sentar las bases para la construcción de la memoria histórica, ha servido de reencuentro para las personas que llegaron a visitarlo y que estuvieron en distintos lugares donde se protestó pacíficamente y el Gobierno reprimió.

Tamara Morazán, hermana de Jonathan Morazán, aseguró que el museo, además de ser una  espacio de duelo para los familiares, fue importante para dignificar a las víctimas y expresar con orgullo quiénes eran ellos y qué hacían antes de abril y durante las protestas.

“También nos ayudó a conocer a las personas que cargaron a nuestros hermanos, a nuestros familiares. Por ejemplo, a mi hermano le disparan y lo sacan en fuego cruzado. Admiro la valentía de esos chavalos que no dejaron tirado su cuerpo y han venido acá”, expresó Morazán.

Afirmó que el museo ha sido un lugar para recordar “nuestra lucha” y para decirle al pueblo nicaragüense que continúan resistiendo. “Además el compromiso de nosotros como familiares y como Asociación, que es que esto no se vuelva a repetir, con este museo hablamos de no olvidó y no repetición y para eso estamos nosotros aquí”, agregó la hermana de Jonathan.

“El museo es parte de la historia y recordar a todos los jóvenes que han sido asesinados. Yo tengo un compromiso con mi hijo. Mi hijo quería una Nicaragua libre y con democracia. Y voy a luchar”, expresó Guillermina Zapata, madre de Francisco Javier Reyes Zapata.

El Museo de la Memoria se propone crecer con más testimonios y la diversificación de los mismos. También continuar la denuncia de los crímenes cometidos contra los ciudadanos nicaragüenses, y replicarlo en otros departamentos de Nicaragua.

“Estamos pensando en viajar a Costa Rica, Estados Unidos, Europa. La exposición cierra el viernes 6 de diciembre, pero estamos en conversaciones con la UCA, para tal vez más adelante tener un espacio permanente, pero el sueño de la Asociación es tener nuestro propio espacio donde se pueda honrar a nuestros familiares”, explicó la directora Emilia Yang.

 

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