Dos años despertando con el recuerdo del hijo asesinado

AMA en el plantón del silencio en conmemoración a su segundo año de fundación.Nayira Valenzuela | Confidencial

Madres de Abril demandan deponer prácticas de “vieja política de caudillos” y exhortan a redoblar resistencia pacífica y garantizar verdadera unidad

Por Nayira Valenzuela  (Confidencial)

HAVANA TIMES – Elizabeth Velásquez se despierta diariamente con un mismo pensamiento: la imagen de su hijo asesinado atrozmente por paramilitares, durante la sangrienta “Operación Limpieza” en Diriamba, Carazo, en junio de 2018. Han pasado más de dos años del crimen y esta madre sufre una profunda depresión que incluso le impide trabajar. Ella solo “vive” para exigir justicia por el asesinato de su hijo Josué Mojica.

“Ahorita estoy con un psiquiatra tomando medicamentos antidepresivos y pastillas para dormir. Él me dijo que nunca se me va a quitar este dolor, pero que voy aprender a vivir con el dolor”, reconoce.

Velásquez es integrante de la Asociación Madres de Abril (AMA), organización con la cual comparte el clamor de las madres y familiares de más 325 asesinados durante las protestas cívicas de la Rebelión de Abril de 2018: “justicia sin impunidad”, verdad y reparación. Hasta este año, Elizabeth Velásquez reunió el valor para interponer la denuncia en la Fiscalía por el asesinato de su hijo. Sin embargo la respuesta del régimen fue asedio y acoso de “paramilitares” y “fanáticos orteguistas”.

La madre está consiente que interponer la denuncia en la Fiscalía “no tendrá ninguna validez en Nicaragua”, pero hace hincapié en que es un requisito que se debe llenar para que a “nivel internacional Ortega sea llevado a juicio”.

Entre las demandas de la Asociación Madres de Abril, están la “justicia sin impunidad”, verdad y reparación.   Foto: Nayira Valenzuela| Confidencial

Redoblar desobediencia y resistencia pacífica

Velásquez y otras 30 integrantes de la Asociación Madres de Abril se reunieron para leer una declaración en conmemoración del segundo año de su fundación, en el que llamaron al pueblo nicaragüense a redoblar esfuerzos de desobediencia civil  y resistencia pacífica.

Támara Morazán, encargada de logística y comunicación de AMA, hizo un llamado a que los familiares de los asesinados y desparecidos en el contexto de las protestas que aún no han presentado sus casos a la Fiscalía, lo hagan.

“Tenemos que agotar todas las vías de Nicaragua y obviamente sabemos que no vamos a tener respuesta, pero es un protocolo que tenemos que seguir: denunciar; estamos trabajando para que pongan sus denuncias”, agregó.

Las Madres de Abril exigen también a las organizaciones políticas opositoras deponer las prácticas de la vieja política de caudillos y crear una unidad que garantice el verdadero espíritu de abril. Asimismo, exhortan a la comunidad internacional a presionar al régimen para que permita el ingreso de organizaciones de derechos humanos como la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, cuyos organismos fueron expulsados por Ortega en 2018.

A dos años de estar organizadas, las Madres de Abril afirmaron que se mantienen en pie, “luchando por la verdad, por la justicia sin impunidad, solidarizándose con toda las víctimas, excarcelados exiliados, heridos y presos políticos”.

Integrantes de AMA dan la espalda a un contingente de antimotines, elevando las imágenes de sus hijos y familiares asesinados. // Foto: Nayira Valenzuela| Confidencial

Actividades conmemorativas por segundo aniversario

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