Cuba en la Copa del Caribe o ¿Copa de consuelo?

Por Ronal Quiñones

HAVANA TIMES – Este 24 de junio viaja un equipo cubano a Willemstad, capital de Curazao, para competir en la III Copa del Caribe, que en inicio prometía ser un buen torneo, pero ahora parece un certamen de consuelo para el béisbol cubano.

Es importante recordar que este evento cambió su fecha de celebración tres veces, pues inicialmente estaba prevista del 17 al 24 de abril, luego se pospuso para llevarse a cabo del 8 al 15 de mayo, y finalmente se celebrará a partir del 26 de junio.

Las modificaciones en su fecha de celebración se tradujeron en notables cambios en cuanto a las nóminas participantes, y por ende en la calidad de la competencia, venida a menos cada vez más mientras más lejos se puso su inicio.

En un principio, la lid iba a servir a la mayoría de los equipos participantes para foguearse de cara al evento preolímpico que acogería Estados Unidos, y que otorgaba un pasaporte para los Juegos de Tokio 2020.

Con ese interés habían anunciado su presencia Puerto Rico, República Dominicana y Venezuela, con buena parte de los peloteros que luego compitieron en La Florida, mientras que Cuba llevaría una especie de selección B, plagada de jóvenes talentos y algunos veteranos, algunos de los cuales podrían luego integrar el plantel al preolímpico, si su rendimiento era destacado en Curazao.

Sin embargo, las posposiciones trastocaron todos los planes, y en definitiva “se bajaron del tren” los conjuntos más importantes y ahora apenas quedarán Curazao, Islas Vírgenes y Perú, junto a Cuba, pues previamente habían renunciado también Haití y Chile.

En el caso de los nuestros, me atrevo a decir que vamos ya por una cuestión de compromiso, porque los organizadores, la Confederación del Caribe de Béisbol (Cocabe), decidieron dedicar la justa al recién fallecido presidente de la Federación Cubana de Béisbol (FCB), Higinio Vélez, y sería un gran desaire no presentar un equipo.

Igualmente es una manera de estimular a los jugadores incluidos en la delegación, por su buen rendimiento en la pasada Serie Nacional.

Recordemos que esta es la tercera edición de la Copa y nunca antes Cuba mostró interés en competir. Este año el incentivo era precisamente preparar a algunos para el preolímpico, y ya eso no ocurrirá.

En medio de la incertidumbre por tantos cambios, la preselección cubana sufrió varios cambios, desde aquella inicial que le ganó un tope de preparación a los que luego compitieron en La Florida tres juegos a dos, hasta la presentada finalmente.

Durante ese período se dio algo totalmente insólito, y es que por primera vez en la historia de la pelota cubana un pelotero pidió la baja de los entrenamientos.

El joven cienfueguero Daniel Pérez Pérez solicitó su liberación por problemas personales, en lo que fue un acto verdaderamente sorprendente. El talentoso jugador de cuadro se apuró en aclarar que DE MOMENTO no lo hacía con el objetivo de desligarse de la FCB para abandonar el país y probar suerte en Grandes Ligas u otro torneo profesional, pero lo cierto es que todavía se desconoce el verdadero motivo que lo llevó a tomar una decisión tan drástica.

Quienes conocen algo del deporte cubano saben que integrar el equipo nacional en cualquier disciplina es sinónimo de mejora económica en medio de un país ahogado por una crisis permanente de recursos, por lo que renunciar a eso es algo que jamás había ocurrido, como no fuera para abandonar el país y probar suerte en otras geografías.

Pérez Pérez no fue enfático en lo de mantenerse en Cuba y comentó que ha recibido llamados de clubes mexicanos, pero nada en concreto.

En fin, con la baja del cienfueguero, y otras modificaciones con respecto a la anunciada inicialmente en abril (se especula que tras los abandonos de los peloteros César Prieto, Lázaro Blanco y Andy Rodríguez, así como el psicólogo Jorge Sile Figueroa en Miami, fueron excluidos el jardinero Geisel Cepeda y el lanzador Pablo Luis Guillén), la nómina presenta ahora como principales bateadores a los jóvenes Guillermo García (Granma), Yosvani Peñalver (Industriales) y Santiago Torres y Yoelkis Guibert (Santiago de Cuba), y los veteranos Jefferson Delgado (Matanzas), Pavel Quesada (Cienfuegos) y Dennys Laza (Mayabeque).

En tanto, en el pitcheo sobresalen Frank Madan (Camagüey), Naykel Cruz y Renner Rivero (Matanzas), Yadián Martínez (Mayabeque) y el experimentado Yander Guevara (Ciego de Ávila).

La tropa del director Pablo Alberto Civil tiene el juego inicial pactado para el día 26 contra los locales, el 27 frente a los peruanos y el 28 ante los isleños, y luego de un descanso el 29 chocará en una segunda vuelta ante Curazao (30), Islas Vírgenes (1 de julio) y Perú (2). Según adelantó el manager, Madan y Guevara serán los encargados de abrir los primeros desafíos, y todavía no había decidido su tercer abridor, pero sí tenía claro que el resto cumpliría exclusivamente funciones de relevo intermedio y cerrador.

Tras el cierre de esta etapa preliminar, las medallas se distribuirán a base de choques entre los ocupantes de los puestos tres y cuatro (bronce) y uno y dos (oro).

De más está decir que no ganar este torneo de poca monta sería una vergüenza mayúscula para el ya depauperado béisbol cubano, y en el orden personal un lastre imposible de borrar para Civil, quien aspira a volver a ser el responsable del principal equipo Cuba.

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