Vindicando al pueblo cubano

By Osmel Ramírez Álvarez  (Photos: Cesar Vilá)

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HAVANA TIMES — En el artículo de Rogelio Manuel Díaz Moreno ¿Hay una crisis de valores en Cuba?, publicado en Havana Times el 11 de octubre, se trata un tema muy complejo e inevitable. El estimado colega de seguro no tuvo la intención de ser despectivo en su análisis, pero sin proponérselo puede contribuir a estigmatizar negativamente a un pueblo como el nuestro, tan valeroso y virtuoso como el que más.

En todo grupo humano hay valores negativos y positivos, incluso en el Jardín del Edén donde solo había dos personas, y según las Sagradas Escrituras eran “perfectas”, tuvieron un fallo bien costoso. Fue bueno que Rogelio mencionara los ejemplos históricos, pero creo que los usó en el sentido incorrecto. El documento trinitario solo prueba que la corrupción siempre ha existido, (y no solo en Cuba), y el hecho de haber sido registrado tal vez sea prueba de que no era la práctica común.

Espejo de Paciencia narra un acto de patriotismo criollo al defenderse el terruño de los corsarios y piratas, pero también deja ver el comprometimiento de las autoridades eclesiásticas y políticas con el contrabando o comercio de rescate, en lo cual radica el énfasis de Rogelio.

Un caso muy análogo a lo que sucede en la Cuba actual, porque en ambos se trata de un gobierno déspota que pretende controlar la actividad económica y los de la Isla se revelan incumpliendo las leyes injustas que frenan el desarrollo. Cabe resaltar que España era más liberal que el Gobierno revolucionario actual.

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Ello implica delitos y pérdidas de valores que pueden crear malos precedentes culturales, es cierto, pero hemos sido víctimas del abuso de poder y creo válido todo aquello que se hace motivado por el espíritu de supervivencia. Cuando Inglaterra quiso hacer lo mismo con los estadounidenses estos contrabandearon y trajo la guerra que llevó a la independencia. En Cuba fue más largo el abuso, casi desde que nos colonizaron, y por eso también fue más lento y difícil el proceso de independencia.

En las sociedades en tránsito hacia nuevas formas de producción existen reacomodos que producen males sociales. No por gusto la palabra “villano” es sinónimo de bandido; en el feudalismo los que no trabajaban la tierra o pertenecían a los cerrados gremios comerciales carecían de opciones y eran empujados a delinquir. En la Cuba que se menciona, la de Arango y Parreño, pasó algo similar.

José Antonio Saco era un hombre de su tiempo: un esclavista ilustrado. Cuba era una colonia próspera (de no ser un país laborioso no lo hubiese sido) y los terratenientes preferían la mano de obra esclava. Los libertos e inmigrantes fracasados tenían un limitado campo de acción y muchos pululaban en las calles, ociosos y propensos a delinquir. Aunque no creo que fueran un segmento predominante de la población, sí preocupaba a los ideólogos blancos que imponían el régimen económico que los fomentaba, más por racismo y temor a la rebeldía que por otra cosa.

Fernando Ortiz describió y estudió el fenómeno en la etapa republicana, pero no creo que concluyera definiendo al pueblo cubano como “vago” o “improductivo” o “corrupto”: de ser así no fuese considerado el tercer descubridor de Cuba. Nuestros males son los mismos que los de otros pueblos y no debemos de juzgarnos deliberadamente, so pena de crear y propagar el doloroso estigma de “un pueblo incapaz”.

La honradez, la educación formal y la laboriosidad sí eran virtudes generalizadas antes de 1959. Es un hecho. Aquí donde vivo (Mayarí) se recuerda con gran respeto a los últimos trabajadores del central Preston (Guatemala), que se jubilaron en los años 70 y 80, por ser muy cumplidores y eficientes. Algo perdido en gran medida en las generaciones subsiguientes y que contribuyó a la destrucción de la fábrica, junto con los males de la planificación.

Aquí también se recuerda la honradez como el único patrimonio del pobre para buscar trabajo. Muchos de ellos hoy, siendo viejecitos, se avergüenzan de sus hijos y nietos que delinquen, son groseros al hablar o simplemente tienen que robar en el trabajo para completar el salario. Siempre se ha robado; siempre ha habido corrupción; siempre ha habido personas que por medios deshonestos escalan posiciones ventajosas. Lo verdaderamente nocivo es que esas prácticas dejen de ser la excepción y se vuelvan la regla: creo que ahí está el problema.

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Aun así no creo que nuestro pueblo sea “malo”, ni esté “perdido”. Nos ha tocado una historia convulsa y no acabamos de crear el espacio social óptimo para desplegar todo nuestro potencial. Mi esperanza radica en constatar el desenvolvimiento positivo de nuestra emigración. Aquí obviamente practicaron los males mencionados en la misma proporción que el resto de nuestro pueblo, pero una vez en el exterior, en el medio apropiado, de manera general han tenido éxito, y un comportamiento honrado y laborioso. Luego vuelven al terruño con gran cultura del respeto y la cordialidad, fraternales con sus parientes y amantes de Cuba.

Considero que aún hay muchas razones para confiar en las potencialidades de nuestro pueblo, en que prevalecerán sus mejores valores cuando tengamos el espacio apropiado. Pedir que con esta historia anómala tengamos un comportamiento diferente es demasiado. Merecemos, incluso, una medalla a la heroicidad por tantas vicisitudes sufridas y por preservar la virtud en medida todavía significativa, latente o manifiesta. El mensaje de Rogelio es interesante, pero me dejó al leerlo cierto “sabor peyorativo”, y ello me obliga a la vindicación.

41 thoughts on “Vindicando al pueblo cubano

  • por haber leido, he leido teorias acerca de la superioridad social de las hormigas rojas…..se puede argumentar a favor o en contra de cualquier cosa, eso es asi. Pero lo dificil es que las personas con sentido comun se traguen algunas hipotesis !!….No se pueden sumar naranjas con limones, me decia mi maestro de primer grado !!! Las sociedades eran tan diferentes que sus productos no pueden ser comparados. La violencia en Cuba existe,los esbirros existen, la carcel, el asesinato, la marginalidad,existe ,todo tanto politico como comun . Pero todo en solamente un sentido: el Estado Supremo, lo guia todo…desde la cantidad de esbiros en activo, hasta el nivel de violencia represiva. Desde que se publica, hasta que se borra de la realidad. El asesino y el policia, son los mismos…Los Sistemas Totalitarios, solo se pueden comparar entre ellos, nunca con las Sociedades mas o menos abiertas. En las Sociedades abiertas ,la responsabilidad es compartida y el protagonismo personal, alto. En las otras los Supremos Guian, ordenan, manda y los otros obedecen o….desaparecen.No sumar naranjas con limones,por favor !!

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