Una mañana en cualquier pueblo de Cuba

Por Nike       

HAVANA TIMES – Salí de mi casa y bajé al centro del pueblo, para buscar algo de comer, y me topé con la realidad cubana; se me acerca una señora, preguntándome por la librería, ella venía del municipio de Playa, al oeste de La Habana, buscando un libro que le habían ubicado allí; le indico.

Después paso por un puesto que vende útiles del hogar – le dicen merolicos, ahora cuentapropista-pregunto por una pila de lavamanos, increíblemente había y más barata que en las tiendas del Estado; me atendió una muchacha muy amable y servicial, ¡!dos sorpresas juntas!!

Camino hasta la tienda de víveres, Panamericana, y pregunto ¿Qué tienen de cárnicos?, y todos en la tienda al unísono, ¡cárnicos!?, olvídate de eso, y un señor detrás de mí dijo, hay que salir a la calle con cazuelas a ver si nos dan comida.

Sigo mi recorrido y llego a la playita que hay que salvar y veo una familia bajándose de un carro;  la señora llevaba una javita de plástico en la mano, se acercan al mar,  la tira, y hace su rezo.

El cubano sigue ensuciando el entorno marino, entiendo lo de su fe, pero para dar su ofrenda puede hacerlo sin la java de plástico. Lo que contiene es orgánico y hasta se favorece un animalito, las auras tiñosas, y además pueden echar su ofrenda, ya que están en carro, frente al paradero de guaguas, que nadie se baña allí, no ensucien las playas de los niños y niñas y el mar, ¡!por favor!!.

Seguí y llegué al parque donde hay antenas Wifi, y vi a una señora que a grito pelao le decía a su familiar, mi número es el 37 y quiero un zapato cerrado de taconcito.

De regreso paso por la librería y me entero que la señora de Playa pudo comprar su libro, y había un señor con un libro de José Ángel Bueza, recordando que, cuando era joven había enamorado a muchas mujeres con su poesía.

De lo que salí a buscar, encontré en la TRD, pechuguitas de pollo, la pila del lavamanos, un almanaque de la revista Mar y Pesca y un libro de una poeta cubana llamada Irina Pino, “De los escalones para abajo”, se los recomiendo, además de disfrutar de la brisa marina…

                                    

4 thoughts on “Una mañana en cualquier pueblo de Cuba

  • El recorrido cotidiano por la sobreviviencia del cubano narrado con sobriedad. Es esperanzador haber conseguido lo que buscabas. Gracias por dedicarme el último cachito de tu post donde hablas de mi libro. En cuanto a las ofrendas religiosas no estoy de acuerdo que ensucien el entorno, mucho menos que contaminen un lugar hermoso donde se bañan las personas.

  • Buesa.

  • Las religiones pueden educar

  • Haces una narración que podría catalogarse hasta de graciosa…pero en realidad de eso no tiene nada…la escasez, ligada a la falta de educación ya sea medioambiental o cultural, pues muy a menudo vemos en los parques de wifi como la vida privada se torna colectiva…eso es parte de la Cuba de hoy…

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