Suyen está llena de esperanza, nosotros queremos su libertad

Suyen Barahona, líder cívica, presidenta del Movimiento UNAMOS, presa política desde el 13 de junio de 2021. Foto: Cortesía

En el año nuevo, sus palabras de aliento fueron: “Mi mamá se llama Esperanza. Yo estoy llena de ella. Sigamos unidos. Ánimo. Justicia y libertad”

Por Xenia Barahona (Confidencial)

HAVANA TIMES – Un dron sobrevoló la casa. Después llegaron decenas de policías antimotines y de las fuerzas especiales. Irrumpieron con violencia, cargados con fusiles de guerra, acompañados con perros. Y se la llevaron. Detuvieron arbitrariamente a nuestra hermana, Suyen Barahona,  hoy presa política junto a más de 165 nicaragüenses encarcelados injustamente por ejercer su derecho a pensar libremente.

Suyen es de risa contagiosa. Es amante de la vida y con una esperanza férrea. Siente un profundo amor a su país y es consecuente con sus principios de solidaridad y justicia.

De pequeña, Suyen fue una niña calladita y observadora, pero también independiente. Quizás por crecer con hermanos mayores sobreprotectores, y ser la cumiche por mucho tiempo, aprendió a defenderse y definir sus posiciones desde temprana edad. Durante su tiempo en el colegio Centro América hizo suyo el lema de “amar y servir” y asistió al hospital “La Mascota” para jugar con los niños y enseñó a leer y escribir en el barrio El Recreo de Managua. En esas actividades conoció a su amiga entrañable Ana Margarita Vijil. Juntas han luchado por el país que tanto aman.

Ha tenido un especial interés en que los jóvenes nicaragüenses puedan tener oportunidades. No escatimaba tiempo para leer un ensayo y dar sugerencias a algún joven que buscaba una beca para algún curso que pudiera ayudarle a realizar sus aspiraciones. Recuerdo que en más de una ocasión nos dijo: “Es duro ser chavalo aquí. Solo necesitan un poco de apoyo”. Nos hemos encontrado con varios jóvenes, desconocidos para nosotros, que nos han expresado que Suyen les había ayudado a creer en ellos mismos y a elevar su voz.

Suyen, nombrada así debido al origen asiático de la familia, significa: “preciosa joya”.

Suyen Barahona

Cree firmemente en empoderar a las mujeres y ha trabajado para que puedan ser independientes y realicen sus sueños. En 2013 apoyó a un grupo de mujeres emprendedoras a través de capacitaciones sobre administración de negocios. Con gran entusiasmo y admiración compartió con todos nosotros sobre la creatividad y el ingenio de todas estas mujeres.

Sus sobrinas hablan de cómo su tía ha sido un ejemplo para ellas, que siempre les ha enseñado a ser chavalas fuertes y apoyar a otras mujeres. Su sobrina mayor cuenta:

“Mi tía Suyen es alegre, empoderada, valiente, empática, resiliente, amable, graciosa. Desde siempre nos ha enseñado que debemos de ser chicas superpoderosas y debemos de demostrar la fuerza, valor y empoderamiento de las niñas y mujeres. Nos ha animado a participar en actividades de servicio a otros. Gracias a ella empecé a visitar el asilo de ancianos. Decía que había que intentar cosas nuevas y por eso mi hermana también se involucró en clases de teatro. Siempre deja huella dondequiera que va y su nombre se graba en los corazones de quienes la conocen”.

Para nosotros, su familia, su determinación y tenacidad fue más que evidente cuando se convirtió en madre. Después de una cesárea de emergencia dio a luz a su pequeño milagro. Su bebé, nacido a las 32 semanas, tuvo que permanecer en el hospital por un mes. Con su herida fresca y sin pestañear iba a diario, hasta tres veces al día, a estar con él para atenderle y cuidarle. Ahí conoció a Grace, una pequeña bebé prematura a quien su mamá no podía amamantar. Sin dudarlo, compartió su leche materna con ella. Así enfrenta la vida. A pesar de la adversidad, sigue adelante, con una determinación inquebrantable, animando y compartiendo con quien lo necesite, siempre con una sonrisa.

Igual ha sido con su activismo. Trabajó arduamente alrededor de la defensa del medio ambiente, poniendo al servicio del país sus estudios y conocimientos. Cuando nos comentó que quería incursionar en la arena política, ante nuestra sorpresa, nos dijo: “Pues sí. Decime, ¿cómo entonces se puede efectuar un cambio de manera pacífica?”. Varios años antes de 2018, se le veía en un pequeño grupo, en los semáforos, con sus carteles, demandando derechos ciudadanos, elecciones libres y transparentes.

Después de abril de 2018, con sus ojos llenos de lágrimas, nos hablaba del dolor de las madres que han perdido a sus hijos, de las familias de las personas presas políticas en los centros penitenciarios. Con su convicción firme siguió la protesta cívica, solidarizándose con periodistas, activistas, feministas y exigiendo la liberación de las personas presas políticas. Cuando le preguntábamos si no tenía miedo, ella respondía: “Es importante controlarlo y seguir adelante a pesar del miedo”. Ha sido ejemplo de jamás claudicar, ejemplo de solidaridad, y de amor. “Quiero que mi hijo y las y los jóvenes en Nicaragua puedan solucionar las cosas sin violencia. Hay que crear una cultura de tolerancia, de participación”, decía.

Ella es nuestra preciosa joya. Desde la cárcel, después de constantes interrogatorios, y más de siete meses de no poder tenerla entre nosotros, sigue en resistencia y con su espíritu solidario. “Me preocupan los adultos mayores. Insisto que es injusto y no pueden tratarles así”, nos ha compartido.

En el Año Nuevo además de decirnos cuánto nos ama, sus palabras de aliento fueron: “Mi mamá se llama Esperanza. Yo estoy llena de ella. Sigamos unidos. Ánimo. Justicia y libertad”.

Con su compromiso ha querido contribuir a romper este ciclo de violencia y a construir una Nicaragua basada en el respeto a los derechos humanos, principios democráticos, la inclusión y la justicia. Al asumir la presidencia de UNAMOS y defender los derechos de todos y todas, ha tenido que enfrentar la persecución y el asedio incesante, el arresto arbitrario, el aislamiento, la incomunicación … pero no rehuyó el momento que le ha tocado vivir. Simplemente lo ha enfrentado con valentía, entereza y dignidad.

El aislamiento en que se encuentran viola los derechos humanos de todos y todas. Es cruel e inhumano. Exigimos poder ejercer nuestro derecho a visitarle semanalmente. Sobre todo, queremos su libertad, inmediata e incondicional, y sabemos que Suyen, ante todo, quiere la libertad de todas las personas presas políticas.

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