Mi Noble Habana

Por Amrit

La foto en los bajos del Hotel Saratoga.

HAVANA TIMES, 10 julio — Nunca fui demasiado obsesiva con la etimología.  Creí por mucho tiempo que las palabras conservan un misterio insondable, inexpresable, por más que las creamos conocidas o hasta comunes.  Pero en ocasiones la subjetividad nos expone a altos riesgos…

Riesgos de perdernos en esa ambigüedad semántica, donde lo bueno se trueca con lo malo y ya no sabemos diferenciarlos.

Pasando frente al edificio que ocupa el Hotel Saratoga, en la Habana Vieja, vi una foto que llamó mi atención.  No tanto por el atractivo de la adolescente fotografiada, sino por el slogan que encabeza la imagen: “La Noble Habana.”

No pude evitar una carcajada, y parece que era el primer indicio de confusión porque lo que realmente sentía estaba muy lejos de la alegría.

Debo confesar que el adjetivo “noble” está entre mis preferidos… Sé que cada palabra puede suscitar asociaciones diversas, según la experiencia de cada persona con ella, pero cuando se usa como slogan, inevitablemente se apela a un patrón de interpretación generalizado.

Estoy segura de que la pose y actitud de la modelo de esa foto no representan lo que la mayoría de la gente identificaría como “nobleza.”

Incluso en la antigüedad, cuando tanto se abusó de este vocablo,  ser “noble” no indicaba únicamente un rango social, sino la rigurosa práctica o al menos simulación de una férrea moral.  Hasta cuando se habla de la nobleza de un perro u otro animal, es impensable relacionar esta cualidad con la vanidad y/o la lascivia.  Mucho menos con la carga subliminal de vender la sexualidad de una adolescente.

Según el diccionario Larousse:

Noble: (del latín nobilis, conocido) Que pertenece a una familia con algún título ilustre.   Que pertenece a la nobleza.  Que tiene grandes cualidades morales…

El Hotel Saratoga de La Habana Vieja

Los sinónimos de “nobleza” que aparecen son: distinción, honestidad, honradez, lealtad.

Entonces, completamente desorientada, miré el panorama que ofrecía la “noble” Habana que me rodeaba.

A unos pasos, el Teatro Martí, frente al cual se alinean los taxis con destino a Alamar.  La multitud, desesperada por trasladarse a la periferia de la ciudad, camina de un lado a otro, algunos preguntan con un rastro de esperanza la tarifa del viaje.

-¡Alamar a veinte! –gritan los choferes.

Un poco más allá, frente al Capitolio, la otra multitud más grande, más compacta que rebulle al ver aproximarse un P11 (ómnibus con ruta Alamar-Vedado).   Cuando la guagua frena y los empellones y la fuerza son la única garantía de subir, veo que la mayor parte de los que lo consiguen son hombres…

Yo, por supuesto, estoy entre los que se quedaron abajo, y mientras maldigo el calor y me muerdo las uñas con desesperación siento que mi noble Habana nos mira a todos procaz, indiferente, como la joven de la foto.

3 thoughts on “Mi Noble Habana

  • Hola Amrit

    Describes el entorno y ni mencionas la fuente ubicada justo frente al hotel y la tienda … “La Fuente de la India o de la Noble Habana”, donada a la ciudad por un Claudio Martinez de Pinillos … de ahi le viene el nombre a la tienda de Habaguanex.

    El nombre y la leyenda de la vida de esa india esta eternamente ligado al nombre de nuestra ciudad.

    A mi me parece bien escogido el nombre, tambien me parece que la Habana sigue siendo noble a pesar de los edificios en ruina, del calor y lo demas que describes … incluso me atrevo a afirmar que La Habana sigue siendo distinguida, honesta, honrada y leal… todo depende del cristal con que se mira. Asi es la vida

    Un saludo desde La Habana
    Jesus

  • Te doy toda la razon a la Habana de noble nada mas que le quedaron los edificios cuando la colonia

  • Amrit: Me gustan mucho tus escritos. Un saludo

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