La muerte de un burócrata” y una historia real

Por Victor Manuel

Fotograma de la película La Muerte de un Burócrata.

HAVANA TIMES – Como buen amante del cine cubano, hace poco decidí volver a ver el drama La muerte de un burócrata”, del director Tomás Gutiérrez Alea y que data de 1966. Este filme del Instituto Cubano de Arte e Industrias Cinematográficas es uno de los tantos que están en la cumbre de la cinematografía nacional del siglo pasado.

Con música de Leo Brouwer y artistas de la talla de Salvador Wood y Manuel Estanillo nos relatan, en forma de comedia y drama, la historia de la burocracia centralizada de la Cuba moderna.

Viendo la obra de arte recuerdo a Marta Elena Otero, una vecina que, precisamente, se ha convertido en protagonista de una historia parecida. Esta maestra de 46 años de edad cuenta que lleva 4 años tratando de actualizar los papeles de la propiedad de su casa.

Su vivienda, ubicada en la calle Martí, en Santo Domingo, Villa Clara está a nombre de su abuela paterna, quien murió en el año 1996. Ella convive con su madre de 78 años, su hermano y su hijo. Según dice, antes no les era imprescindible arreglar el título de la propiedad, porque no pensaban hacer nada con el inmueble hasta que, hace unos años este comenzó a presentar problemas estructurales y está al borde del colapso. Pero se necesita un permiso para repararla.

Su casa data, según el registro, de 1920 (hace casi 100 años). Pero, luego de hacer los trámites, buscar papeles y certificados en diferentes lugares del Sistema de la Vivienda, su abuelo paterno (el esposo de la propietaria) “no aparece”.

Mi vecina Maria Elena Otero (primera a la izq.) no puede reparar su vivienda por falta de un papel insólito.

Este señor murió en 1962 en el hospital Fredy Andrade, de La Habana; fue enterrado en dicha ciudad y unos años más tarde trasladado para Santo Domingo y hoy por hoy no existe ningún documento que certifique la muerte de su abuelo, por lo que es considerado como “vivo”.

Marta ha ido a varios lugares en busca del famoso Certifico de Defunción, tanto en La Habana como en Santo Domingo y la respuesta es que NO EXISTE. Ni aun en los registros de La Empresa de Comunales (entidad encargada de los cementerios y funerarias en Cuba).

Hace unos meses el caso fue a parar a la Dirección Provincial de Registro del Estado Civil del Ministerio de Justicia, pero se ha estancado porque la respuesta de las Oficinas del registro Civil tanto en la capital como en la localidad de residencia han alegado lo mismo: “Los registros muy viejos se han perdido o deteriorado por el movimiento del cambio de local” y nunca antes, le comentó Rachel (funcionaria del Ministerio de Justicia que lleva su caso) han tenido nada parecido.

Luego de haber pagado casi 500 pesos (aproximadamente 23 USD) en documentación, ahora por un muerto no se puede avanzar y la cuestión es que el fallecido era esposo de la actual propietaria (también fallecida) padres del padre de Marta Elena.

Ella me asegura que: “Solo quiere el documento de propiedad a su nombre para poder pedir una licencia de construcción para arreglar su casa antes que se le caiga (a ella o a su mamá de 78 años)” “Yo no quiero que el Estado me dé un subsidio o un crédito (formas actuales de adquisición  de préstamos bancarios para la construcción de viviendas) para construir mi casa, yo lo voy a hacer de mi bolsillo (esfuerzo propio) solo quiero la propiedad del inmueble en el que he vivido por más de 40 años”

Una historia inverosímil y hasta increíble, solo se compara con la de Gutiérrez Alea en su filme de La muerte de un burócrata; al parecer, ese burócrata director del cementerio de Colón (según la película) aún continúa vivo en las instituciones de trámites del Estado cubano que hoy, a pesar de sus “tantos esfuerzos” para modernizarse o agilizar los procesos, la realidad demuestra que son todavía presas de tecnicismos y métodos arcaicos. Solo espero que Marta Elena logre arreglar su casa y no se tenga que lamentar daños peores.

One thought on “La muerte de un burócrata” y una historia real

  • Que su vecina pruebe realizar la búsqueda en el Archivo Nacional, que se encuentra en Compostela # 906 esquina San Isidro y cercano a la Terminal Central de Trenes, Habana Vieja; según tengo entendido, allí se guardan copias de los certificados de defunción. Saludos.

    Tel: 862 9436 Dirección General del Archivo Nacional de la República de Cuba / E-mail: direccion@arnac.cu
    Tel: 866 0200 Dirección de Servicios Informativos / E-mail: servicios@arnac.cu

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