La disidencia cubana frente a los Estados Unidos

Vicente Morín Aguado

Comienza un día en La Habana. Foto: Juan Suarez

HAVANA TIMES — Con evidente desacuerdo, leo de vez en cuando en Havana Times los comentarios, donde abundan loas a los opositores al gobierno de Cuba, defendidos amablemente por ciertas personas allá en Miami, alejados para siempre de la realidad en que vivimos aquí en La Habana.

Si se trata de quiénes en Cuba tomaron el camino directo contra el gobierno, no por esta actitud les crítico, el centro de mi discrepancia con tales disidentes es su actitud frente a la tendencia predominante en las élites de poder que gobiernan Los Estados Unidos, grupos que incluyen a los líderes del exilio, llamados cubanoamericanos, realmente tan estadounidenses como Richard Helms o Dan Burton.

Es innegable que dentro de la actual realidad nacional hay causas suficientes para disentir, apostando por un país mucho mejor que el actual. Reconozco igualmente el desface de la política represiva gubernamental hacia quiénes critican la realidad nacional, proponiendo desde distintos ángulos los inevitables cambios por venir.

Sin embargo, resulta inadmisible el evidente apego de ciertos opositores a los dictados de Washington, hasta hoy inalterables cuando de Cuba se trata. Hay verdades históricas y una de ellas dice que la política norteamericana, desde hace casi doscientos años, es abierta o solapadamente contraria a la independencia de Cuba.

Ahora acaba de decirnos el señor Kerry que han puesto fin a la Doctrina Monroe, al menos de palabra reconocen el carácter imperial de un dictado expuesto en 1823 por el entonces Presidente de la nación, delimitando sus futuras esferas de influencia ante las pretensiones igualmente injerencistas de las potencias europeas.

Calle de La Habana. Foto: Juan Suarez

En mi patria algunos olvidadizos parecen no tener en cuenta pasado y presente, cuando, desesperados, acuden al vecino del norte pidiendo ayuda a su causa. Respeto, por ejemplo, el desafío de Yoani Sánchez ante la injustificada actitud de sus represores, pero también rechazo de plano esa ambigüedad de palabrear contra el bloqueo y después sonreírle a quiénes son los más férreos defensores de esta política genocida, ida de la realidad.

Irse de la realidad es casi siempre el escape de quiénes no encuentran un camino consecuente en la política. Tal es el caso de muchos disidentes, incapaces de ganarse una base social entre sus conciudadanos, precisamente por obviar la historia de su propio país en cuanto a la complicada relación mantenida a lo largo del tiempo con Los Estados Unidos.

El conflicto entre ambas naciones está marcado por una disparidad tan grande como el “olvido” de los calificados aquí y allá con los apelativos de opositores o disidentes, por cierto, como en otros muchos lugares comunes, palabras totalmente mediatizadas.

Me considero “disidente”, también “periodista independiente”, Free Lance le dicen allende nuestras fronteras, sin embargo, de reconocerme como tal, estaría automáticamente en el mismo saco que Bicet, Fariñas, Berta Soler y compañía.

A menudo se justifica el permanente apego de tales opositores a buscar dinero y algo más en predios norteamericanos, utilizando símiles fuera de contexto, aludiendo por ejemplo, a la admirable batalla contra el Apartheid librada por Mandela y sus millones de seguidores.

Es cuando mínimo ignorante quien semejantes comparaciones hace. La diferencia es abismal, rebasa la posibilidad de ocupar unas líneas de mi escrito.

Otro señalamiento puntual apunta al conflicto sobre la propiedad, centro neurálgico del diferendo histórico al que se refieren estas páginas. De un lado los cubanos, viviendo en su país o lejos de él, del otro, los norteamericanos despojados de sus haciendas y los cubanos igualmente afectados, unidos ambos en tierras del norte con el objetivo de recuperar lo perdido. Si alguien cree otra cosa, le reto a demostrarlo.

Más allá del cacareo sobre la Democracia y los Derechos Humanos, dos asuntos tan serios como para merecer auténticos discursos, la semilla de mi discordia es el reclamo en torno a las llamadas nacionalizaciones, origen del socialismo en La Mayor de las Antillas.

La bahía de La Habana. Foto: Juan Suarez

Comprobar lo antes dicho es sencillo, basta con revisar la ley Helms Burton, los por cuantos de Kennedy justificando el llamado embargo y si desean más, pueden llegar hasta el por qué de la polémica presencia del USS Maine en la bahía de La Habana aquella noche fatídica de 1895.

Sucede que unos opositores al gobierno cubano acuden presurosos a recibir las dádivas del norte, olvidando su propia historia, sin colocar en la balanza los elementos profundos, los de mayor peso dentro de la difícil realidad que nos asiste. Con tales procederes no hay política viable, imponiéndose el escape, sucedáneo de la impotencia.

En algo tienen razón Yoani, Bicet, la Soler y demás asociados, las reformas en curso, lentas, incompletas, improvisadas, agreguen cualquier otro calificativo, son medidas tendientes a salvar el socialismo, no pretenden entregar el país a la voracidad de las élites dominantes en los Estados Unidos, dentro de las cuales están legítimamente incluidos los líderes del exilio, así mismo llamados, ilegítimamente, cubanoamericanos.

La reconciliación con los grupos de poder en Norteamérica implica devolverles sus propiedades, para nada les importaría si tal acción procediera de una feroz dictadura o de una benévola democracia.

La única alternativa es continuar en el intento por remodelar nuestro socialismo, continuando así el proceso revolucionario iniciado en 1959.

Bien lo dijo Shakespeare, To be or not to be, that is the question.
—–

Vicente Morín Aguado:  [email protected]


24 thoughts on “La disidencia cubana frente a los Estados Unidos

  • el 13 diciembre, 2013 a las 9:36 am
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    Este escrito es una baba para tratar de confundir y al final tratar de denigrar y descalificar a los que se oponen al régimen de Castro. Otra de las estrategias perennes de las dictaduras

  • el 12 diciembre, 2013 a las 8:44 am
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    Ingenuo, cargado del ombliguismo, limitacion y falta de vision global, tipicos de La Isla. Pobre, en general.

  • el 11 diciembre, 2013 a las 2:54 pm
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    Te he leído, y he tenido que …retomar mi taza de café, si hubiera puesto todo lo que te quise decir aquí en este espacio (HT), probablemente no me lo publicarían; quería preguntarte si te lo habían dictado desde el PCC, pero es inútil, creo…o peor aún, cavilé “estos jóvenes, que se autodenominan, contestatarios, de izquierda o centro-izquierda”, de la Cuba actual, y que abundan muchos aquí, todos con voz en HT, ¡¿son el MEJOR futuro de Cuba?!, …¡Dios nos agarre confesados! Una dictadura será sustituida por otra , como ya ocurrió(Castro vs. Batista), y la siguiente , peor que la precedente …
    Todo el escrito está lleno de veladas acusaciones (tan manidas) de “mercenarios” a los opositores , y de ese patriotismo barato y superfluo, muy antillano e insular, que nos hacen rechazarlo TODO “a priori”para llegar, a el final , dejé mi taza de café y tomé Dramamine (dimenhidrinato) de 50mg , y te cito:”La única alternativa es continuar en el intento por remodelar nuestro socialismo, continuando así el proceso revolucionario iniciado en 1959.”
    Entonces, me preguntó , dónde nací yo , que no vi, nunca eso que tu ves, y que crees que se puede salvar, concluyo que debo haber nacido en Antananarivo, y que fui abducido al Caribe,a aquella Isla ,que recuerdo sólo como un castigo, como un cúmulo de cuitas sin sentido y me digo sí de verdad esa es la única alternativa que tu ves, y la que ven muchos (espero seriamente que no sea así, y que escribes esto, por aquello de “una de cal y otra de arena”).entonces, jamás volveré, y me veo más lejos de ustedes, de todos, y de Cuba,porque ciertamente, no puedo creer que las pesadillas, se puedan perfeccionar.
    Te leo y no puedo sentir, otra cosa que tristeza (ya me tomé el Dramamine, claro…)

  • el 11 diciembre, 2013 a las 8:35 am
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    Este es otro detalle importante, nadie dijo que ser Socialista era hacer una patria para los cubanos socialistas, hay que aprender a compartir la patria con personas que piensan diferente y la quieren ayudar de una forma diferente, Cuba es de todos y para todos los cubanos, y entre todos disernir a favor o en contra del Socialismo, Al final los sistemas son solo eso, pero las vidas de las personas son mas importantes, es por eso que este gobierno que tenemos ahora deberia dejar de existir, con todos sus metodos de elecciones y demas. Es verdad que hay que cambiar lo que debe ser cambiado, ellos. Y me considero totalmente Socialismo, pero Socialismo no es lo que ellos dicen, dejen ya el enganno .

  • el 11 diciembre, 2013 a las 8:23 am
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    Concuerdo con casi todo lo que dices en el articulo, pero es innegable que poner una promesa en un sistema y obviar ya de raya todo lo demas que existe en una tonteria y una actitud cerrada, mas cuando de esto penden la vida de varios millones de personas. Como puede ser que se agregue en la constitucion un apartado que diga que el Socialismo en incambiable, irrevocable y demas, eso es ser obstinado y orgullozo, yo me considero a mi mismo socialista, pero hacer esto es aberrante. Quieres que sea este el metodo, demuestra que es el mejor, vivelo y asi entonces sera, algo que ademas no ha sido lo que ha sucedido. Ademas de que ni Marx ni Engels dijeron que Socialismo era que los habitantes no pudieran salir de su pais, ni pudieran tener propiedades y mucho menos disponer de ellas o no disfrutar de las bondades de su pais mucho mas para los extranjeros. Vamos, seamos realistas, el gobierno que rige Cuba, hace mucho que se aparto de la causa del pueblo, con la diferencia que la gente ahora fue que se dio cuenta.
    Lo otro es que las causas cubanas de independecia siempre han dependido en gran medida de aydua extranjera para cualquiera de los bandos, o sino, que El comandante diga sino recibio ayuda monetaria de los gobiernos Venezolanos y otros mas del area cuando estaba peleando, para comprar armas y demas, o que Jose Marti no conto con el apoyo de los inmigrantes cubanos que vivian exactamente en EU, mas los de Miami. Y a Marti nadie lo condeno por esto, y yo estoy a favor de la independencia a toda costa.
    Lo que pasa es que con este gobierno que tenemos es “haz lo que yo digo pero no lo que yo hice”.
    Ellos si hicieron huelga, y crearon partidos y demas ;). Ellos saben muchisimo, lo que nos hemos es dejado manipular por mucho tiempo.

  • el 11 diciembre, 2013 a las 6:08 am
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    El camarada Vicente se preocupa con los gusanos, pero la Revolución y los Revolucionarios ya les han dado la respuesta que se merecen:

    http://www.diariodecuba.com/derechos-humanos/1386759276_6296.html

    Es interesante señalar que el Estado, la Revolución y el Socialismo proporcionaron cerveza gratis a los Revolucionarios Socialistas que participaban de tan agradable y, sobre todo, espontánea actividad. Eso es Revolución, eso es Socialismo, aunque, como dice el camarada Vicente, hay que perfeccionarlo.

  • el 11 diciembre, 2013 a las 4:28 am
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    Jorgealejandro y Miranda:

    Curioso que sean ustedes los que me ofrezcan respuestas a las preguntas con las cuales finalicé mi comentario, pues les confieso que, al menos ésas, iban dirgidas “al otro bando”, es decir, a los que ya no suelen aparecer en este foro, no sé si porque lo han dado por perdido, considerando que ya es “terreno ganado por el enemigo”, o porque simple y llanamente, no tienen nada que aportar. Y sería una lástima., pues considero que es tiempo de que los cubanos todos -sin importar inclinación ideológica- nos hablemos frente a frente y sin tapujos. Confío en que a más largo plazo estas “broncas” de hoy arrojen algo positivo. Como ya les he aclarado en otras ocasiones, puedo estar en desacuerdo con casi todo lo que ustedes plentean, pero a la vez confieso que en este intercambio gano en civilidad y aprendo más de lo que imaginaba. No tiene mucha gracia circunscribirse en exclusiva al círculo de adeptos a nuestra verdad.

    Es una pena que mis “interrogados” no hayan querido comentar.

    Al comentario de Vicente se le podrán colgar todo tipo de pegas, pero no deja de ser una estimulante provocación al pensamiento. Muchos nos planteamos dudas semejantes a menudo.

    Ahora, noten algo en el texto de Vicente: la aspiración democrática no es exclusiva ni mucho menos de la disidencia, ni de los cubanos que viven en EEUU. De algún modo es el sueño compartido por muchos cubanos en todas partes. Ahora, el tema es cómo llegar allí sin cederle un ápice a ese gobierno que se empeña en que adquiramos ese sueño según sus patrones. O para decirlo más claro, que hagamos la democracia siguiendo sus dictados. Y ahí es donde los cubanos empezamosa bifurcarnos en el menos dos bandos: los que quieren esa democracia aunque venga en la punta de la bayoneta de un marine (o mediante las medidas de fuerza que ese otro gobierno nos impone); y los que preferimos diferir la conquista del sueño si ello significa darle entrada a esa posibilidad.

    ¿Hay acaso una tercera opción? Quizás, pero hasta el momento no aparece, o no parece contar con suficiente “quórum”.

    En cuanto al tema de la “recuperación de propiedades”, hace rato que tanto EEUU como muchos de los cubanos que viven en ese país, se han olvidado del tema, o al menos no lo consideran una prioridad, según tengo entendido.

    Los políticos de Washington han ido evolucionando, y de sostener las sanciones contra Cuba aludiendo a las nacionalizaciones, han pasado a colocar el peso de sus argumentos pro-embargo en los derechos humanos y las libertades en general. Antes de eso transitaron por condenar el acercamiento de Cuba a la antigua URSS y a China (hoy no existe la primera y la segunda se lleva de maravillas con los poderes establecidos en EEUU); por objetar la “exportación de la Revolución y la ayuda cubana a las guerrillas latinoamericanas (hoy no hay guerrillas; las FARC son otra cosa), y rechazar la implicación militar cubana en Africa (hoy no queda ni siquiera un soldadito de plomo de la Isla en el continente negro).

    Ahora, una de mis grandes dudas es cómo esperan en Washington ver avances en las libertades sociales, y sobre todo políticas en Cuba, cuando tienen una derecha tan agresiva pidiendo la cabeza de los dirigentes cubanos, cuando persiguen con saña cada transacción comercial y financiera del país (y de muchos de sus ciudadanos), cuando no han renunciado a fomentar el descontendo entre la población con cada impedimento que colocan a su normal desarrollo, y cuando siguen dedicando milonarias sumas (que paga el contribuyente en EEUU) a premiar a todo aquel que se “subleve” contra el Gobierno cubano.

    Si tanto les molestan los comunistas en el poder, entonces ¿por qué no le declaran un cerco permanente a China, a Viet Nam, e incluso a la díscola Corea del Norte? Por el contarrio, con Pekín y con Hanoi cada día son más obsequiosos. Y de eso soy testigo acá. ¿Por qué el arrebato en exclusiva con Cuba?

    No quiero extenderme. Pero espero llamar a la reflexión seria. De todos.

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