Por vez primera en años, la eterna cruz roja desapareció del ícono de los cinco palitos en la barra de tareas de mi vieja ASUS.

Vicente Morín Aguado

Conectados a la wifi. Foto: Juan Suárez
Conectados a la wifi. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Soy uno de los que, por razones de edad y económicas a la vez, llegamos tarde a las nuevas tecnologías de la información, desgracia mayor tratándose del tema, nací en Cuba. Para nosotros la compensación son nuestros hijos y nietos. Cargué con mi Laptop y me fui a donde un ahijado, más que un hijo, descargó Connectify Hot Spot 2015 para mí, nos conectamos con la misma tarjeta de Etecsa, él conversando en Facebook, yo pegado a los portales web.

Por vez primera en años, observé con satisfacción que el ícono correspondiente en la barra de tareas apareció limpio, puse la flecha del mouse sobre la figura y, grato mensaje, estaba conectado a la red. Lo seguido fue Google, correo electrónico y finalmente sumergirme en los portales web.

La fuerza de la costumbre me hizo insertar la siempre salvadora USB, razón cubana dado el alto costo de una conexión a Internet y, sobre todo, la obligación de trabajar en espacios públicos, sin el derecho a usar la propia PC. De cualquier manera se impone descargar sin apenas leer, ahorrando tiempo y dinero. La segunda sorpresa fue comprobar que ahora no era necesaria la consabida “memoria”.

Vino otro detalle a reforzar la percepción anterior, trabajar con máquina personal significa usar, sin restricciones, las aplicaciones que están instaladas, inclusive seleccionar nuevas, como el inestimable Hot Spot. Hasta ayer, los equipos públicos imponían el software creado por quienes, entre otras tareas, imponen su control sobre los usuarios.

Por cierto, buscando en el amplio horizonte de las revistas digitales, me sorprendió un extenso debate, valga la redundancia, en Cubadebate, en torno a las nuevas “ilegalidades” asociadas al WI FI en Cuba. Pasaban de 50 los comentarios en un espectro sorprendente por su diversidad, tratándose de un sitio oficial bajo la indudable orientación del Partido Comunista.

¿Es ilegal compartir la conectividad con otros, ahorrando el escaso dinero ante precios tan altos? Tal era la esencia del debate. Los chicos, como mi ahijado, hacen esto. Padres, abuelos y padrinos -mi caso- aportamos algo de nuestros “magros bolsillos”, tomo la frase del artículo que provocó el análisis, firmado por la periodista camagüeyana Lianet Leandro López.

Salvo excepciones duramente criticadas, todos coincidieron en desestimar lo ilegal al abordar el asunto. Entresaco dos criterios contundentes:

Esquina de 23 y M. Foto: Juan Suárez
Esquina de 23 y M. Foto: Juan Suárez

John dijo: “Pariente, Etecsa es tan ineficiente porque no tiene otro competidor y así será en todo; a los jefes les importa un pepino que la población pase trabajo, si ellos tienen todos los medios y métodos para comunicarse, lo último en tecnología y, en fin, son los jefes de este país. La población se desgasta pasando trabajo en todo, y como dice uno atrás, se nos va la vida en tratar de vivir…”

Remató alguien identificado como: Bell Canada: “Yo vivo, y ya parece estoy acostumbrado, en una sociedad donde, a diferencia de Cuba, se presupone la inocencia hasta que se demuestre lo contrario o culpabilidad. Además, todo está permitido excepto lo que está expresamente prohibido. Mientras en Cuba, el concepto es al revés, todo está prohibido excepto lo que está expresamente autorizado.”

Finalmente se impuso el poderoso caballero Don Dinero, debimos cerrar nuestros equipos y marcharnos. Yo, un tanto satisfecho por mi primera experiencia de plena navegación en la red de redes; ambos igualmente insatisfechos, porque el magro bolsillo no daba para mucho más. Nos fuimos con un par de refrescos y la idea de volver pronto. ¡Vaya usted a saber!, no se aparta de mis ojos el ícono de los cinco palitos, otra vez con la maldita cruz roja casi omnipresente.

Vicente Morín Aguado: morfamily@correodecuba.cu

4 thoughts on “Sentí por vez primera a Internet como algo propio

  • ¿” Por vez primera en años, ” ?, Vicente, si te refieres a Cuba, conformes, pero de verdad que nunca me dijiste que mi conexión a internet era tan mala, ahora me entero……

    De veras que parece cosa de una novela de fantasía leer cosas como esta en pleno 2015.

    Pobre Cuba… y pobres cubanos.

  • Vicente, en ocaciones anteriores he tratado de comentar por Cuba debate y mis comentarios no tenían nada que a mi juicio les ofendiera pero simplemente críticos de algo en algún artículo. Nunca publicaron mis comentarios. Quizás tienen alguna lista negra donde debo estar :-)
    Pero veo bien que estén publicando esos comentarios que as escrito. Al fin están permitiendo que las personas comiencen a expresarse. Se veía totalmente anormal un sitio que se llama cubadebate y sencillamente no existía debate de ningún tipo! Simplemente por la férrea censura que no permitía una opinión contraria.

  • “Yo vivo, y ya parece estoy acostumbrado, en una sociedad donde, a diferencia de Cuba, se presupone la inocencia hasta que se demuestre lo contrario o culpabilidad. Además, todo está permitido excepto lo que está expresamente prohibido. Mientras en Cuba, el concepto es al revés, todo está prohibido excepto lo que está expresamente autorizado.”
    Corrección. Lo que no esta prohibido es obligatorio.

  • Muy bueno el post Vicente dejando a un lado la mentira piadosa de que eras virgen en la red de redes. No se me olvida que comentaste que en tu visita a Miami te diste banquete con la banda ancha.

    Me gustaria ver un reportaje fotografico o en video de la gente conectada al aire libre en los puntos wifi. Me imagino que sean como beduinos apilados alrededor de un oasis en el desierto. Pobre Cuba.

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