Por Elio Delgado Legón

Sin la nacionalización de la Compañía Cubana de Electricidad muchas comunicades rurales hubieran seguido sin corriente.

HAVANA TIMES — A mediados de la década del 50 del siglo pasado, en 1956, para ser más exacto, asistí a una fiesta popular en el poblado de Cascajal, en la provincia de Las villas. El motivo del jolgorio: había llegado la electricidad al pueblo.

Antes de esa fecha, los habitantes de Cascajal solo contaban con una pequeña planta, que les daba unas horas de electricidad por la noche y de muy baja calidad.

Tal vez el lector piense que este poblado se encuentra en un lugar muy intrincado, pero no es así. Al poblado de Cascajal lo atraviesa la carretera central y se encuentra cerca de los límites con la provincia de Matanzas. Es decir, no había que traer la electricidad de lugares lejanos. Solo requería una pequeña inversión.

Cerca de este poblado, en la misma carretera central, se encuentra Mordazo, un poco más pequeño que Cascajal, pero este tuvo que esperar hasta el triunfo de la Revolución en 1959, para tener electricidad.

Estos casos son solo una muestra del abandono en que estaba el país en materia de electrificación.

La mal llamada Compañía Cubana de Electricidad, porque no era cubana, solo hacía inversiones en las grandes ciudades, donde pudiera recuperar rápidamente lo invertido. Los campos de Cuba y los pequeños poblados no les producían grandes ganancias, y por tanto no merecían tener ese servicio.

Por esa razón, los servicios públicos tienen que ser asumidos por el Estado, y si no son rentables, deben ser subsidiados, pero lo más importante debe ser la satisfacción de las necesidades de la población y no las ganancias que produzca la actividad.

Solo algunos datos nos pueden ilustrar cuál era la situación en Cuba en cuanto a electrificación antes de 1959: al triunfar la Revolución, la generación eléctrica en todo el país era de 475,6 megaWatt, cifra que ya se ha multiplicado por más de diez.

Antes de la Revolución, la electricidad llegaba solo al 60 por ciento de los hogares, la mayoría en las grandes ciudades. Hoy llega a más del 96 por ciento y en muchos lugares, donde por lo intrincado no ha sido posible llevar el Sistema Eléctrico Nacional, se han buscado otras alternativas, como paneles solares, mini y micro-hidroeléctricas, para mejorar la calidad de vida de esos pobladores.

Una comunidad rural de la provincia de Villa Clara.

Hoy es frecuente ver en los campos cubanos sistemas de riego electrificados, lo que humaniza el trabajo de los campesinos y contribuye a elevar su productividad.

Al desaparecer el campo socialista, con el que Cuba mantenía casi todo su comercio, se produjo una severa crisis de abastecimiento, entre estos el de petróleo, por lo que se produjo un déficit en la generación de electricidad, y por lo tanto grandes apagones en los horarios pico de consumo.

En el año 2004 se produjo una crisis energética, debido a una falla en el mantenimiento de una de las más grandes termoeléctricas, lo que aconsejó un cambio en el sistema de generación y la llamada Revolución Energética.

La  Revolución Energética consistió, fundamentalmente, en la instalación de baterías de generadores, capaces de sustituir las viejas centrales termoeléctricas, totalmente o en partes al estar diseminados por todo el país. También incluyó la sustitución de los viejos equipos electrodomésticos por otros menos gastadores, así como también los bombillos incandescentes por ahorradores y fluorescentes.

También se han construido termoeléctricas para incrementar el uso del gas acompañante del petróleo nacional, mediante el empleo del ciclo combinado, lo que resulta una garantía mas de combustible y un costo más bajo.

La Empresa Eléctrica cubana ha emprendido, además, la rehabilitación total de la red de distribución, que era anticuada y afectaba la calidad del fluido eléctrico.

Las investigaciones y las pruebas para el uso de la energía renovable no se detienen, y ya se obtienen buenos resultados en la eólica y en la solar.

Todo este esfuerzo y las inversiones multimillonarias realizadas se han hecho con el objetivo de mejorar en todo lo posible las condiciones de vida de la población y continuar el desarrollo del país, lo que jamás se hubiera alcanzado de haber continuado este sector en manos privadas.

De lo alcanzado en la electrificación del país, estamos orgullosos los cubanos, aunque esa realidad sea ignorada por la prensa internacional.

20 thoughts on “Electrificación de Cuba, realidad ignorada

  • Respuesta
    La electrificación de un país no es noticia, dice un comentario, pero ¿cuántos países del tercer mundo tienen electrificado el 96 por ciento de su territorio? Al menos se podría mencionar alguna vez, ya que se critica tanto al gobierno cubano.
    David es el que tiene que sacar matemáticas. ¿Acaso cree este “inteligente” que queda algo de lo que se hizo hace casi cien años? En 53 años la Revolución ha electrificado el 96 por ciento el país, porque todo lo que había antes ya era obsoleto, o de tecnología norteamericana y hubo que hacerlo todo de nuevo. ¿No te dice algo que la generación actual de electricidad es más de 10 veces la que había antes de la Revolución? Además, antes el país tenía poco más de cinco millones de habitantes y hoy tiene más de once millones. Saca matemática socio. No jodas, David.
    Alfredo, la compañía de electricidad hubiera seguido como antes, electrificando solo lo que les daba más ganancia. Los campesinos no importaba que se jodieran. Así pasa actualmente en otros países de América Latina, donde la electricidad depende de compañías privadas.
    Miguel Grillo, claro que los demás países latinoamericanos estaban peor que Cuba, pero eso no quiere decir que estábamos bien. Estábamos menos mal que otros. Eso es un consuelo de tontos. Claro que casi toda la producción de electricidad todavía depende del petróleo. No tenemos posibilidad de grandes hidroeléctricas. Se están estudiando las demás variantes como la eólica y la solar para sustituir poco a poco al petróleo y para cuando este se agote. Pero el petróleo que consumimos en Cuba no es regalado como tú dices. A Venezuela se le paga ese petróleo. Las facilidades de pago y los bajos intereses es lo que corresponde a la cooperación sur-sur. ¿Has oído hablar de eso alguna vez? Lo que dices de las baterías de generadores en una mentira. Esa es la forma más barata de producir electricidad. Claro que todo equipo necesita mantenimiento, pero ese mantenimiento es mucho más barato y más fácil que el de una termoeléctrica. Lo que pasa es que tú y otros como tú están siempre en contra de todo lo que hace la Revolución. Tal parece que les pagaran para eso.
    Lo demás, Roberto lo contestó y muy bien. Gracias, Roberto.

  • Más distorsiones: No he visto aquí a quien haya dicho que Martí era socialista. Sería una estupidez. Hizo un análisis del marxismo desde la perspectiva de su posición y de su tiempo. Algunas de sus advertencias nos hubieran ahorrado muchos errores.

    Los que asaltaron el Moncada han explicado con creces el porqué de que se inspiraran en él. Cada cual es libre de interpretar sus explicaciones como plazca.

    Las palabras no fueron de Martí sino de Spencer. Ese es el hecho y atribuirlas a Martí es una desfachatez. Martí las citó para analizar el escrito de Spencer de la misma forma en que alguien que se respete citaría al Main Kampf y a la Historia me Absolverá para compararlos. Alguien que se respete jamás hallaría una similitud entre el Main Kampf y La Historia me Absolverá.

    Estas SI son palabras de Martí en ocasión de la muerte de Marx. Se explican por sí solas sin necesidad de distorsiones:

    Ved esta gran sala. Karl Marx ha muerto. Como se puso del lado de los débiles merece honor. Pero no hace bien el que señala el daño y arde en ansias temerosas de ponerle remedio, sino el que enseña remedio blanco al daño. Espanta la tarea de echar a los hombres sobre los hombres. Indigna el forzoso abestiamiento de unos hombres en provecho de otros. Mas se ha de encontrar salida a la indignación de modo que la bestia cese sin que se desborde y espante. Ved esta sala la preside, rodeado de hojas verdes, el retrato de aquel reformador ardiente, reunidor de hombres de diversos pueblos, y organizador incansable y pujante. La Internacional fue su obra: vienen a honrarlo hombres de todas las naciones. La multitud, que es de bravos braceros cuya vista estremece y conforta, enseña más músculos que alhajas, más caras honradas que paños sedosos. El trabajo embellece. Remoza ver a un labriego, a un herrador o a un marinero. De manejar las fuerzas de la naturaleza, les viene ser hermosos como ella.

    New York va siendo a modo de vorágine: cuanto en el mundo hierve, en ella cae. Acá sonríen al que huye; allá le hacen huir. De esta bondad le ha venido a este pueblo esta fuerza. Karl Marx estudió los modos de enseñar al mundo sobre nuevas bases, y despertó a los dormidos, y les enseñó el modo de echar a tierra los puntales rotos. Pero anduvo de prisa; y un tanto en la sombra, sin ver que no hacen viables, ni de senos de pueblos en la historia, ni de senos de mujer en el hogar, los hijos que no han tenido la gestación natural y laboriosa.

    Aquí están buenos amigos de Carlos Marx, que no fue sólo movedor titánico de las cóleras de los obreros europeos, sino veedor profundo en la razón de las miserias humanas, y en los destinos de los hombres, y hombre comido del ansia de hacer el bien. El veía en todo lo que en sí propio llevaba: rebeldía, camino a lo alto, lucha. Aquí está en Lecovitch, hombre de diarios; vedle como habla: llegan a él reflejos de aquel tierno y radioso Bakounia: comienza a hablar en inglés; se vuelve a otros en alemán: ‘Dah dah’, responden entusiastas desde sus asientos sus compatriotas cuando les habla en ruso. Son los rusos el látigo de la Reforma; mas no, no son aún estos hombres impacientes y generosos, manchados de ira, los que han de poner cimientos al mundo nuevo; ellos son la espuela, y vienen a punto, como la voz de la conciencia, que pudiera dormirse; pero el acero del acicate no sirve bien para martillo fundador. Aquí está Swinton, anciano a quien las injusticias enardecen, y vio en Karl Marx tamaños de mente y luz de Sócrates. Aquí está el alemán John Most, voceador insistente y poco amable y encendedor de hogueras, que no lleva en la mano diestra el bálsamo con que ha de curar las heridas que abra su mano siniestra. Tanta gente ha ido a oírles hablar, que rebosa en el salón y da a la calle. Sociedades corales, cantan. Entre tantos hombres hay muchas mujeres. Repiten en coro, con aplauso, frases de Karl Marx, que cuelgan cartelones por los muros. Millot, un francés, dice una cosa bella: ‘La libertad ha caído en Francia muchas veces; pero se ha levantado más hermosa de cada caída’. John Most habla palabras fanáticas: ‘Desde que leí en una prisión sajona los libros de Marx, he tomado la espada contra los vampiros humanos’. Dice un Magure: ‘Regocija ver juntos, ya sin odios, a tantos hombres de todos los pueblos. Todos los trabajadores de la tierra pertenecen ya a una sola nación y no se querellan entre sí, sino que todos juntos contra los que los oprimen. Regocija haber visto, cerca de la que fue en París Bastilla ominosa, seis mil trabajadores venidos de Francia y de Inglaterra’. Habla un bohemio. Leen una carta de Henry George, famoso economista nuevo, al aire de los que padecen, amado por el pueblo aquí, y en Inglaterra famoso. Y entre salvas de aplausos tonantes, y frenéticos hurras, pónese en pie, en unánime movimiento, la ardiente asamblea, en tanto que leen desde la plataforma en alemán y en inglés dos hombres de frente ancha y mirada de hoja de Toledo, las resoluciones con que la junta magna acaba, en que Karl Marx es llamado el héroe más noble y el pensador más poderoso del mundo del trabajo. Suenan músicas, resuenan cantos; pero se nota que no son los de la paz.

  • Por supuesto que esas reflexiones del socialismo son de Marti,y en muchas hace referncia y valida loq ue escribo Spencer, el colmo seria que alguien dijera que Marti apoyaba al socialismo, o que fue el autor intelectual del cuartel Moncada. A proposito estaba leyendo el Mein Kampf y se parece mucho a La Historia me Absolvera.
    Lo que pasa es que te vas por las ramas ante la falta de argumentos validos, que demuestren lo que estas tratando de defender. Entiendo que es tu opinion o parte de tu trabajo,asi que bueno eers libre de expresarlas como yo o cualquiera lo es tambien. Cuba socialista por donde quiera que la mires es un sistema putrido y fracasado, y con orgullo soy anticastrista no anticubano como lo son los Castros y toda la gente sin verguenza que sabiendo las barrabasadas, y el daño que le hacen al pueblo cubano lo paoyan, esos si son egoistas, esos si son anticubanos. Y voy a celebrar como muchos el dia que toda esa recua de sinverguenzas y abusadores se vaya de alla. No tienes que ir mas lejos, lee el gran porciento de foristas que aca opinan o simplemente lo que postean los articulistas de HavanaTimes, que no es anticastrista ni mucho menos, para que veas que ese sistema esta virulentamente enfermo, corrupto y destruido

  • Más distorsiones. El fragmento que atribuyes a Martí lo escribió Hebert Spencer, y sobre él Martí hace un análisis mucho más balanceado que las manipulaciones ahora añadidas a la Biblia del anticastrismo como frases martianas.

    Pero el egoista necesita que Martí lo haya dicho y ahí va.

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