El sistema cubano: ni funciona ni funcionará

Osmel Ramírez Álvarez

rps20160914_133718
Osmel Ramírez Álvarez

HAVANA TIMES — He comentado en algunos de mis artículos que por necesidad de subsistencia acudí al trabajo agrícola, específicamente al cultivo del tabaco. Lo decidí cuando mi primera esposa estaba embarazada, a punto de dar a luz a mi princesita mayor, Ana Claudia, siete años atrás. Les comentaré algunas de mis experiencias como campesino, como muestra de cuán mal funciona este país.

Trabajaba yo en el Centro Provincial de Genética Médica, en Holguín, como especialista en Estudios Citogenéticos y ganaba poco más de 20 CUC al mes. En cualquier país normal sería una estupidez dejar un empleo seguro en víspera de ser padre, pero en Cuba continuar trabajando era un acto supremo de irresponsabilidad, a no ser que no tuviera otra opción.

Los ajuares bien modestos y la cuna de la bebita me costaban como 4 mil pesos en aquella época, 8 veces mi salario íntegro. Como padre responsable pedí la baja y armé un negocito de alquiler de discos, pensando a mediano plazo producir tabaco en una pequeña parcela que me dio mi padre.

“Meterme” en el cultivo del tabaco me llevó cuatro años, porque no basta con querer. Existe una sola empresa monopolista llamada Cubatabaco y solo por su intermedio puedes sembrar legalmente la preciosa planta. El valle de Mayarí está clasificado entre las mejores tierras para ese cultivo, y mi barrio suburbano, Guayabo, tiene tradición centenaria. De toda la región es donde hay más gente experimentada y de todos lados vienen a contratar esa mano de obra valiosísima.

rps20160914_133439Paradójicamente, la empresa Cubatabaco no empezó a crecer por aquí, sino por otro lugar donde escasea la fuerza de trabajo, nadie sabe de tabaco y las tierras fueron entregadas en usufructo a personas sin experiencia. Todas las condiciones fueron dirigidas hacia donde menos posibilidades habían de ser eficientes y eficaces. El resultado fue catastrófico y solo al cabo de cinco o seis años, y algunos reacomodos, y deudas que aún se arrastran, comienza a cambiar la situación.

En mi barrio, sin condiciones mejoradas, sin acceso al riego por gravedad que beneficia al resto del valle, sin sistemas de riego, sin programas de inversiones priorizados, se sacaba la cara por el resto. No por ayudar al Estado ni a su empresa ineficiente, sino por necesidad de acceder a los mejores precios de ese importante rubro. De los diez tapaderos (donde se produce capa de exportación) solo tres están aquí en Guayabo y son estos tres los que tuvieron resultados satisfactorios, los otros quedaron endeudados.

Hasta el año pasado no comenzaron las inversiones, pero logré meterme un año antes con un subterfugio. Hice mi casa de curado “a pulmón”, con un nivel de estrés tremendo por la inseguridad. Al final, en tres días me dieron los recursos que en tres meses pedía y me negaban. Venía la televisión a hacer un reportaje e increíblemente yo estaba más adelantado que los que habían priorizado y me seleccionaron. Entonces todo fluyó.

Antes de eso para que me vendieran un poquito de clavos debía hacer una cola de cuatro horas y rogarle a la persona responsable que con mala cara me hacía volver otro día. Luego la misma cola, y otra más para hacer la factura y encontrar al almacenero que los despache. Eso en el feliz caso de me resolvieran, porque casi siempre dicen que no se puede. Con el lío de la TV fue un jefe a mi casa a preguntarme qué necesitaba y mandaron un auto con los clavos y el facturador para que firmara el papel sin perder tiempo.

Los contratos incluyen que deben abastecernos de insumos, pero luego te dicen que llegaron incompletos y punto. En Cuba un contrato es mera formalidad, no vale nada, y demandar es una pérdida de tiempo. Las posturas o plántulas, por ejemplo, son responsabilidad de la empresa proporcionarlas en tiempo y forma, con óptima calidad. Jamás lo han logrado. Por esa causa a campaña pasada, que debió cerrar el 31 de enero, llegó a esa fecha con menos del 50% sembrado y debió extenderse hasta marzo. Ello repercutió en problemas de calidad por manchas ambientales en las hojas y mucho tabaco afectado por curarse en medio de las lluvias de primavera.

Cubatabaco finalmente cumplió su plan sin problemas y al tabaco afectado le sacan tanto dinero como al bueno, ya que lo convierten en cigarrillos y multiplican su valor cincuenta o sesenta veces. Pero los campesinos perdimos alrededor de un 40% del precio y aunque nos quejamos, fue inútil: en vez de obtener compensación, fuimos tildados de conflictivos.

rps20160914_133944Otro ejemplo: desde el 3 de julio solicité la roturación y el 15 de agosto no habían venido. Tuve que hacerlo con un particular que cobra 2,5 veces el precio oficial, pero vino rápido. Seguí insistiendo para la segunda rotura y todavía nada. Esta semana volveré a contratar al particular, porque pretendo sembrar en octubre y casi no hay tiempo, pero seguiré insistiendo como experimento para ver si vienen después de finalizada la cosecha.

Son solo algunos ejemplos de cuán mal se trabaja en Cuba, incluso en un sector priorizado como el tabaco. Si bien es cierto que pagan mejor que con otros productos agrícolas, tampoco permite que la mayoría disfrute de una solvencia real. El Estado es quien gana más y los campesinos no manejamos esos datos, son secretos.

Este sistema es tedioso, gelatinoso, ineficaz y estoy seguro que también mata por estrés. ¡Lástima que no tengamos las estadísticas! Y todavía hay quien pregunta el por qué esto no funciona: esto ni sirve ni funciona ni funcionará jamás. Estoy más que seguro.

22 thoughts on “El sistema cubano: ni funciona ni funcionará

  • Excelente!!!¡Osmel.

  • Osmel, escribe los otros ejemplos . Seguro que serán bien iluminadores. Explicando por qué esa cosa que hay en Cuba nunca funcionará.

  • El sistema cubano: ni funciona ni funcionará. Estoy de acuerdo.

  • Para todos esos soñadores que estan por el mundo, extranjeros y cubanos, que segun ellos quieren hacer grandes negocios en Cuba (unos privados otros con el estado)…. mi consejo… el mejor de todos los negocio que se hace y se hara por buen tiempo en cuba, espresisamente el que no se hace….

  • Sin embargo yo crecí oyendo siempre que “eso no servía”, éste gobierno siempre ha usado la fórmula para que nada les funcione al cubano de una manera independiente, si no es por mediación de ellos, nada les podrá funcionar, así es como los han amordazado a todos, yo diría que les han bajado el plato hasta verlos comer en el suelo, Que malos son!, el que siga creyendo que con ellos se podran hacer cambios, está perdiendo su tiempo, y se les irá la vida, porque esa gente no suelta el poder.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *