El pan con timba y el acuerdo Obama-Castro

Por Jorge Dalton*

Discos voladores.
Discos voladores.

HAVANA TIMES — El sonado posible acuerdo de restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Estados Unidos y Cuba ha despertado mucho entusiasmo, pero también una serie de dudas y cuestionamientos.

En las últimas semanas he leído varias declaraciones que tácitamente exponen la vehemencia en los círculos oficiales de Cuba. Unos afirman categóricamente que “LA REVOLUCIÓN COMIENZA AHORA”, en otro escrito se lee textualmente: “El restablecimiento de relaciones entre Estados Unidos y Cuba es, ante todo, fruto de la heroica y victoriosa resistencia del pueblo cubano”. Y otras que en mi conocimiento del idioma español puedo inferir que con la llegada de los norteamericanos, la Revolución será eterna.

Como supone entonces la lógica del proceso y bajo las nuevas circunstancias, ese acuerdo incuestionable no podrá gozar ni siquiera del privilegio de la duda por parte de ningún afectado, o sea, ningún cubano vacilará, desconfiara, y menos aún disentirá de este concierto que pretende borrar de un plumazo 57 años de desavenencias.

El cubano que muestre desconfianza tendrá el mismo destino que la artista cubana Tania Brugueras. Para ella, como para tantos otros cubanos, no valió su trayectoria, condecoraciones ni prestigio internacional ganado con una sólida obra artística; no importó que sea una mujer y haber sido condecorada con la Orden por la Cultura Nacional, ni el pertenecer a la Unión de Escritores y Artistas de Cuba. Nada de eso sirvió un carajo. Tania fue de cabeza en un calabozo.

La nueva cara de empatía de la oficialidad cubana, me ha recordado aquella inolvidable película española de la época del franquismo, del célebre e irónico director José García Berlanga: “Bienvenido Mister Marshall”.

La cosa es que los resultados de ese ”bienvenido-welcome de los americanos a Cuba” están por verse, en mi manera de relacionar las cosas pienso que se trata del fin y el principio de muchos cosas no solo para Cuba, sino también para la visión histórica que ha tenido la izquierda tradicional en América Latina y el mundo de la Revolución Cubana.

Es posible que Cuba deje de ser el “modelo” de “Revolución Socialista” que ha sido por más de medio siglo, pero no me atrevo tampoco a afirmarlo. No sabemos qué repercusiones y consecuencias traerá esa nueva era para los cubanos comunes y corrientes de la isla y los beneficios para la élite política y económica que ya se hace sentir dentro de la Isla.

Con la intención de no romperme la cabeza, he recurrido a elaborarme un disco volador de “Pan con Timba”, una merienda popular cubana que consiste en pasta de guayaba con pan. He tomado una barra de guayaba made in Miami que compré hace pocos días en un Supermercado Sedanos de la calle Flagler y un aparato de puro hierro y madera made in Cuba que, desde la Isla, me enviara mi amigo Gustavo Echeverría. Confieso que lo uso con precaución porque si este efectivo artefacto me llegase a caer en una pata, tendría que ir de emergencias a un hospital.

Una vez listo mi merienda popular cubana, me he puesto a pensar en los cubanos independientemente de ese acuerdo que pueda ser político, diplomático y fríamente calculado, que ha sido llevado a cabo en el más estricto secreto y sin consulta.

Hoy más que nunca pienso que la sociedad civil debe encontrar un filón para nuevas fórmulas cívicas y acuerdos que deben comenzar tal vez por un fuerte abrazo y que signifique la unión y la compostura de las dos Cubas. Los cubanos no necesitan restablecimiento de relaciones diplomáticas sino un reencuentro definitivo. Algo muy parecido (aunque se trate de una metáfora culinaria) a la fusión genuina nacional que se produce dentro de un aparato de disco voladores, entre la guayaba y el pan cubano.
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(*) Jorge Dalton – Cineasta cubano-salvadoreño.

8 thoughts on “El pan con timba y el acuerdo Obama-Castro

  • el 19 enero, 2015 a las 9:15 am
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    Concuerdo!!

  • el 16 enero, 2015 a las 1:27 pm
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    Ni Fidel Castro llegó tan lejos como su hermanisimo en la piñata que han hecho en Cuba, mientras dicutiamos si el imperialism se queria apoderar de Cuba, ya ellos se repartieron el pastel. Ahora quien duda que despues de colocar a sus acolitos en los lugares claves, el gran sustituto designado, Diaz Canel, será solo el titere de turno. Y Liborio, en andrajos y hambriento, no les parece? A mi si.

  • el 16 enero, 2015 a las 12:24 pm
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    Así mismo es como lo veo yo, un pueblo lleno de ovejas marchando al son que le toque ahora, la -nueva-izquierda-creciente-, cocinándose en la misma salsa en que han estado por estos 60años, solo que con los nuevos condimentos Badias made in USA, con nuevo jefe de estado, el mismo uniforme con las mismas estrellas, la misma cara y los mismos rasgos, con los mismos genes de dictador obligando al pueblo a que mire desde las cercas de las marinas y hoteles cómo los agraciados turistas disfrutan de su país. Ahora se sentirán más revolucionarios que nunca y la consigna será que gracias a la resistencia del pueblo heroico se ha consolidado la revolución. Si el cubano no despierta y se sacude de seguir queriendo ser el “ejemplo socialista” en Latinoamérica que a fin de cuentas los han pifiado, porque mientras los han usado de héroes-patriotas, los izquierdosos de afuera nunca han aceptado vivir la vida de perros que la Dinastía-Castro les ha impuesto al pueblo cubano. Pobre Cuba.

  • el 16 enero, 2015 a las 11:45 am
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    Coincido plenamente con tu artículo Jorge.Gracias por compartirlo.

    La ceguera del gobierno cubano con el supuesto triunfo y su silencio de años de hacia dónde va el país lo que si mantiene son todas los mecanismos represivos frente a la discrepancia.
    Y la izquierda tradicional internacional seguirá repitiendo el discurso oficial cubano como la verdad de la historia aunque para empezar ignore a la población cubana, pero eso es sólo un detalle para todos ellos. Muy lamentable y a la vez aberrante.
    Creo que si no nos ponemos las pilas, nosotros los cubanos ciudadanos, nos seguirán pasando gato por liebre por los siglos de los siglos amén.

  • el 16 enero, 2015 a las 11:26 am
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    Excelente articulo Dalton.

  • el 16 enero, 2015 a las 10:39 am
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    Que trabajo le esta costando a una parte numerosa del pueblo cubano que el pueblo de cuba es, desde hace cincuenta y pico de años, solo un peon sin importancia en la mente de los castro!!! Haran lo que digan ellos, convertiran a los gusanos en mariposas, a los rusos en salvadores eternos, si no, a los Americanos, se haran socialistas stalinistas, liberales, latinoamericanistas, etc,etc bailaran al son de la orquesta de los hermanos castro, comeran lo que ellos quieran y veran y oiran lo que ellos decidan. Es asi, otra cosa es baba, por favor!! Hasta que no derribe al gobierno comunista, sera asi…aunque no se quieran dar cuenta!!!

  • el 16 enero, 2015 a las 8:46 am
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    Y lo peor de todo este coctel,que Liborio, como siempre, marginado, acaso no reparan en que hoy las principals empresas del pais estan en manos de “La Nueva Clase” los generales y coroneles son los gerentes revolucionarios, designandos a dedo por su fidelidad a los jerarcas de la Cupula, y, sobre todos, los dos hombres mas poderosos de Cuba, Alejandro Castro Espin, hijo de Raul Castro, quien controla los servicios de inteligencia y contrainteligencia cubanos, y, el yerno de Raul Castro, Luis Alberto Rodriguez Lopez-Calleja, Presidente del Grupo Empresarial Gaesa SA, que controla el 75% de la economia cubana. No le parece que la Piñata Sandinista y la Reconversion Rusa moririan de envidia ante tal escamoteo de la nacion?

  • el 16 enero, 2015 a las 8:45 am
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    Yo prefiero preparar mi pan con timba en el lugar donde puedo hasta escoger la marca de la “timba” que compre y el tostador de pan que me guste y hacerlo solo por nostalgia, pero sabiendo que mañana le pongo jamon al pan si quiero. mientras observo como el iluso pueblo de Cuba roe el hueso plastico que le lanzaron para distraerlo y Raul gana un par de años (muy utiles despues de los 80) de tranquilidad, hasta que Obama entregue el poder y el pueblo se de cuenta de que otra vez…no paso nada.

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