¡Carajo!, ¿por qué no mueve su bastón de mierda?

Por Pilar Gonzales*

Pilar Gonzales

HAVANA TIMES — Recientemente caminaba en la plataforma  de una estación de trenes subterráneos. No choqué a nadie, tampoco le pedí a nadie que se corriera, solo me puse en la cola, como el resto de los trabajadores.

Una mujer me rozó mientras pasaba con rapidez, chocando mi bastón y casi forzándome a caer. Me sostuve  a mi misma mientras ella murmuraba las siguientes palabras, ¨Carajo, porqué no mueve su bastón de m***** y sale de mi camino”.

Cargar con un impedimento físico, especialmente en medio del tránsito es una experiencia no apta para personas débiles de corazón. (Sin ironías intencionadas a mis amigos que tienen problemas cardíacos).

Descubrí que mi gobierno me ha ayudado al pedir a los pasajeros sin discapacidad alguna que den los asientos a los discapacitados. Qué malo que no pudieron imponer buenas maneras y buen sentido del humor, o mejor aun, paciencia.

Antes de ser impedida acostumbraba a estar siempre apurada. Me pregunto a quién ignoré en la arrogancia de la vida diaria. Si, es muy fácil ignorar en nombre de la sociedad moderna, a “otra” comunidad completa de personas discapacitadas que son profesionales, escritores, inventores, artistas, profesores y mucho más.

Me he percatado que ahora para la mayoría de las personas hago todo demasiado lento. Pararme de un asiento para dirigirme a la puerta del tren, o cruzar una calle son esfuerzos grandes para mis huesos.

En ocasiones soy un gran inconveniente cuando camino con amigos más jóvenes que yo, o compañeros de negocio que se dirigen a algún lugar importante y tienen poco tiempo, o al menos así me dicen.

Pero cuando finalmente llego allí ¿a quién creen que recuerdan mejor? Pues si, recuerdan a la señora del bastón. En mi experiencia de la estación de trenes me sentí humillada durante un nanosegundo. Me sentí en el medio y anticuado, después me molesté.

Mis botas favoritas que ya no puedo utilizar por mi discapacidad.

Todas las ocasiones que me han apartado a un lado llegaron a mi mente. Me moví violentamente  hacia donde se encontraba la mujer. ¨¿ Qué me dijiste?¨,  le pregunté con toda la fuerza que pude encontrar en mi voz, sosteniendo mi bastón como un bate. A ella le sorprendió  que una mujer bajita, canosa, y con artritis no le tuviera miedo.

Repetí, ¿qué dijiste sobre mi bastón? Esta vez ella cambió la vista, ignorándome intencionadamente. La confronté una vez más y le dije en voz alta. “Eso es, cobarde. Lo que dijiste fue muy ofensivo, déjame en paz, ¿entendiste?”.

Y después salí de allí con la cabeza en alto, soñando con una mujer elegante, aunque estoy casi segura que yo solo empujaba mi pierna mala, y realizaba pasos de bebé. Pero en mi cabeza era una mujer elegante.

Y si usted se pregunta, no, claro que no la hubiera golpeado. Cada mañana mis manos están encogidas de dolor, igual que mis piernas y mis caderas. Todo mi cuerpo me duele. Me duele sentarme, levantarme, caminar, incluso me duele dormir. Nada me alivia excepto una píldora contra el dolor o una gran dosis de negación.

Negar el dolor era la mejor forma de llegar al final del día en el trabajo, con la ayuda de mi bastón y una muleta, pero ya no más. Ya llevo 10 años con esta dificultad física, por lo que es seguro llegar a la conclusión de que soy una minusválida.

Todo ha cambiado en mi vida debido a mi problema físico. Cuando subo al tren los hombres y mujeres coquetas ya no me ofrecen el asiento por la oportunidad de sentarse a mi lado.

Todo ha cambiado. Debo decir que convertirme en minusválida a mi edad ha sido como redescubrir el racismo, la pobreza y el patriarcado todo envuelto en una sola cosa. Creía que ya me había crecido mi piel más gruesa y había acabado de explicarme porqué merecía vivir y trabajar. Pero esto es un nuevo juego con nuevas reglas, uno que estoy decidida a ganar.
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(*) Pilar Gonzales es una amiga de HT que vive con su familia en California. Este artículo fue publicado originalmente en ingles por el sitio: Class Action.

 


One thought on “¡Carajo!, ¿por qué no mueve su bastón de mierda?

  • el 13 agosto, 2013 a las 3:31 pm
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    Pero esto es un nuevo juego con nuevas reglas, uno que estoy decidida a ganar…..Y estoy convencido que ganara, como lo estoy de que la unica mierda que habia entre UD,el baston y la mujer a quien le molesto,era ella

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