Aventuras digitales, los video juegos en Cuba

Por Kabir Vega Castellanos

HAVANA TIMES — Soy fan a los video juegos. Pero sólo a los de estrategia porque no me interesan los de carrera y odio los relacionados con el mundo militar.

Según mi madre, jugué mi primer juego a los dos años, el mouse era enorme para mi pequeña mano pero no podía apartar los ojos de la pantalla.

A los cuatro, le quité el mando a un adolescente que jugaba en una atari, porque estaba perdiendo. Yo trataba de aconsejarlo pero por mi edad no me hacía caso. Sólo así me valoró y yo lo ayudé a pasar de nivel.

Mi computadora actual no es de las mejores y por ahora no tengo esperanzas de poder instalar una red. Así que mis amigos y yo hemos husmeado por todos los locales posibles para saciar nuestras ansias de jugar en LAN.

El primero fue el Palacio de Computación ubicado frente al Parque de la Fraternidad, en Centro Habana. Como vivimos en Alamar, para poder coger tiempo de máquina nos levantábamos a las cuatro de la madrugada. Llegábamos a la Habana a las seis y teníamos que esperar ¡dos horas!, hasta que abriera el local.

Mientras esperábamos afuera, por los grandes cristales veíamos las máquinas de la planta baja, monitores planos con un rendimiento mínimo. A las ocho por fin nos dejaban entrar al sótano donde había cinco salas con computadoras sin monitores planos y con un rendimiento pésimo.

El juego que podíamos jugar era del 2003 y aun así corría tan lento que muchas veces teníamos que quitarlo para poner algo todavía más viejo.

No obstante, y porque un amigo que no tenía computadora siempre terminaba convenciéndonos, seguimos yendo hasta que se acabaron las vacaciones y cerraron la oferta.

Al año siguiente regresamos pero ya todo había cambiado: el amigo que nos embullaba se había ido del país. En el “Palacio” de computación las máquinas estaban peor y habían desinstalado la red, esto sin mencionar lo mal que nos trataron.

Cuando ya habíamos perdido completamente las esperanzas, un conocido del Palacio nos contó que estaba yendo a un local particular, por Centro Habana.

Reunimos un grupo y fuimos a probar suerte.  El local está en un barrio marginal, así que tuvimos que atravesar calles de mal ambiente, todas sucias, con las casas destruidas. Uno se imaginaba que en cualquier esquina te iban a asaltar.

La sala de juego consistía en una habitación bastante estrecha, 6 máquinas de un lado y 4 del otro. La única ventaja era que el espacio era sólo para jugar DotA, justamente el juego que queríamos. La oferta era razonable: 1 CUC cada uno por la noche entera (unas diez horas).

Pero era difícil disfrutar del juego. Todos gritaban y se insultaban a pesar de que el espacio era estrecho y hermético. En dos ocasiones el aire acondicionado estaba roto y el calor resultaba insoportable. Para que tengan una idea del ambiente, los jugadores tenían nombres como “Veneno, “Maltrate”…Para colmo descubrimos que la oferta era tan barata porque el equipo que perdía tenía que levantarse.

Una vez más terminamos desistiendo. Entonces supimos de una sala de juego aquí mismo, en Alamar.

Diez máquinas con monitores planos, cada una con unos 30  juegos. No hay hacinamiento ni bulla. La señora que atiende a los clientes es muy amable. Ningún equipo perdedor tiene que levantarse.

Y ahora viene el “pero”. Cuesta 15 pesos la hora, ¡150 pesos si quieres jugar la noche completa!

11 thoughts on “Aventuras digitales, los video juegos en Cuba

  • Ah…y cuales son esos 30 juegos exactamente…solo por saber

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