El transporte en Cuba, donde los ajustes no bastan

Fernando Ravsberg*

El transporte requiere nuevas inversiones pero de nada servirá si no se elabora una estrategia integral. Foto: Raquel Pérez

HAVANA TIMES — 50 años probando sin éxito diferentes sistemas organizativos en el transporte, debería ser suficiente para que Cuba impulse cambios de fondo. Los nuevos “reordenamientos” darán otra vuelta a la noria pero difícilmente lograrán un servicio eficiente.

El último Consejo de Ministros reconoció públicamente que el transporte “durante años ha sido inestable, insuficiente y de baja calidad”. El cubano que “coge guagua” cada día dice algo parecido pero utilizando palabras mucho más duras.

Los “ajustes al modelo” pueden servir para corregir el rumbo de aquellos sectores que verdaderamente funcionan, pienso en Salud Pública, la Educación o los deportes. Incluso en el turismo, donde se avanzó mucho durante las últimas 3 décadas.

Sin embargo, el transporte nunca anduvo bien y durante los últimos años empeora. Pero lo cierto es que ni siquiera fue satisfactorio en tiempos de la Unión Soviética, cuando había dinero para inyectarle inversiones y subvenciones estatales.

Entre los muchos problemas que enfrenta, hay una gestión extraña del Ministerio, que compra autobuses chinos pero exige que tengan motores estadounidenses, como si desconocieran que, desde hace medio siglo, existe un Embargo Económico.

Cuando el motor de una de esas “guaguas” se estropea hay que comprarlo en EEUU. Se hace a través de empresas extranjeras, enviando la mercancía a un tercer país para reembarcarla a Cuba. Los precios se disparan y los repuestos se retrasan.

Además, antes de encargarlos se organizan muchas reuniones entre los comerciales de la importadora cubana y los especialistas del Ministerio, con comités que evalúan un aspecto y lo pasan a otro comité que sospesa otros y lo envía a un tercer comité…, y así durante meses.

Mientras, la guagua rota descansa en un taller donde muchas veces le roban sus piezas para venderlas en el mercado negro. Cuando al fin se deciden a comprar, harán falta más repuestos por lo que se reanudan las interminables reuniones de los comités.

De esa forma el Ministerio de Transporte ha logrado por momentos paralizar la mitad de los autobuses que circulan en La Habana. Y esto ocurre a pesar de que el país realizó grandes inversiones comprando buses chinos.

No cabe duda de que organizar el transporte público en cualquier nación es una tarea compleja, que necesita especialistas, grandes inversiones y constantes subvenciones. Pero se puede hacer porque de hecho funciona en naciones ricas y pobres.

Todos los recursos de transporte deberían formar parte de un sistema. Foto: Raquel Pérez

La entrega masiva de licencias a trasportistas privados mejoró un poco la situación pero la apertura se realizó sin fijar el precio del pasaje, las rutas por las que deben circular y la frecuencia, regulaciones que se aplican hoy en muchos países.

Y al final quien paga los platos rotos siempre es el usuario porque cada taxista cobra lo que le da la gana, se mueve por las arterias donde hay más confluencia de público y a la hora que le conviene, dejando otras zonas de la ciudad sin transporte.

Veo también que promoverán las bicicletas, con el fin de que participen en la movilidad de la población. Incluso Marino Murillo dijo que “se evaluará la aplicación de precios no recaudatorios en la venta de piezas para su mantenimiento”.

Cuando cuestioné la desaparición del carril bici en este mismo blog me acusaron de ser híper crítico. Pues ahora habrá que reconstruirlo, no bastará con vender bicicletas baratas, además hay que darles un espacio seguro para circular.

Algunos se burlan, como si el uso de este medio fuera una muestra de atraso. En realidad en muchas naciones desarrolladas se promueve, existe el carril bici y en ciudades como Barcelona hay un eficiente servicio público de alquiler de bicicletas.

Cuba como país pobre se beneficiaría mucho si apostara por una estrategia coordinadora de todos sus recursos, creando un sistema de transporte que armonice las modalidades estatales, las privadas, las cooperativas y hasta las individuales.

Pero para llegar a eso se necesita quitarle al sector estatal los frenos de tantas importadoras y comités, organizar mejor al sector privado, ampliar el cooperativista y pensar en alternativas individuales baratas, acordes a los recursos de la población.

Y todo depende del orden de prioridades. Con lo que se gasta en uno solo de los miles de automóviles que el gobierno importa para sus empresas y ministerios, se podrían comprar una decena de motos eléctricas o un centenar buenas de bicicletas.

Para adquirir un bus no hace falta gastar más, basta con dejar de importar 10 automóviles. Se podría empezar por no asignar vehículos a los dirigentes del transporte para darles la oportunidad de conocer de primera mano lo que sufren y piensan sus compatriotas.

El progreso de Cuba no debe medirse porque hoy circulen más automóviles, que aumenten los de lujo o que veamos algún Hummer. El verdadero éxito será garantizar que los cubanos de a pie tengan medios de transporte para ir cada día al trabajo y llevar algún domingo sus hijos al Zoo.
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(*) Publicado originalmente por BBC Mundo.


18 thoughts on “El transporte en Cuba, donde los ajustes no bastan

  • el 15 julio, 2013 a las 7:14 am
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    He leído detenidamente cada uno de los comentarios emitidos por todos, y si es cierto que existen alternativas para resolver el problema del transporte en Cuba, pero hay algo en lo que no se ha pensado a mi criterio, en Cuba hace ya más de una década si hizo un estudio para el metro de La Habana, se comenzaron a cavar los túneles por una empresa Canadiense y por el alto grado de agua que tiene el terreno en Cuba se hizo imposible continuar y los costes del metro aéreo ellos mismos plantearon que eran muy altos incluso para países desarrollados por eso es que se tratan de hacer subterráneos, después se continuó por esa misma empresa como mejorar el transporte en la Ciudad y fue cuando aparecieron los famosos camellos, pues no se disponía de autobuses articulados ni rígidos en esos instantes por la situación tan tensa económicamente que atravesaba el país, no obstante se ha seguido haciendo para mejorar este sector.

    Sobre los tranvías es un medio que se utiliza en muchos países es cierto, pero no todos los tienen tampoco precisamente por lo costoso del sistema y las interferencias que integra a la circulación vial, por ejemplo España, tiene muchas ciudades importantes donde no hay tranvías y las que lo tienen es solo para moverse por lugares muy puntuales y donde interfieran poco con el tráfico, ejemplo de ello Sevilla con un metro ineficaz, pues solo tiene una línea con cuatro paradas y que del centro de la ciudad histórica a la Universidad, o Valencia que solo lo tiene en las zonas de Playa, esto para ejemplificarlo.

    Por demás, es cierto que se demoran en tomar decisiones que son necesarias para reparar los autobuses, pero no es que quieran motores americanos, es que los chinos compraron por si no lo sabían la fabrica de motores General Motors y sus guaguas el motor que tiene es ese, como los autos Geely motores Toyota, existe una protesta del Gobierno de Estados Unidos donde le reclama a china la venta de esos motores a Cuba, y la respuesta china fue que la fabrica era de ellos y comercializaban con quien quisieran claro está en términos más diplomáticos y ese es un problema, pero mayor aun es el tener un país tan grande como EEUU al lado y que por un capricho de un bloqueo se le niegue la venta de cualquier cosa a Cuba cuando ellos mismos se beneficiarían de esto por que bajarían los costes de transportación y se podrían hacer mucho más compras de artículos, pero sin embrago se privan ellos de cosas que tiene Cuba y les gustan y privan a Cuba de lo que necesita.

    Por demás creo que Cuba es quien debe tomar las riendas de sus problemas y darle la solución que crean que es mejor para ellos, pues hablar desde fuera cuando se disponen de muchas cosas es fácil, y defender una situación teniendo las manos llenas más fácil aun y con esto no quiero decir que las personas que hablan sea ricas ni tengan mucho dinero y que no tengan razón en muchas cosas, pero creo que sería mejor dejar a Cuba tranquila y más ahora que esta en lo suyo sin meterse en lo que no le importa y que tomen sus propias decisiones, los demás lo que debemos hacer es esperar a ver que sucede, pero no olvido que soy cubano y quiero a mi país y por lo tanto quiero lo mejor para el pues aun me queda mucha familia allá, pero es una opción de ellos no de nosotros.

    Y aclara algo salí de Cuba hace tres años y si es cierto que la Salud, el deporte, la Educación, el Turismo y la Cultura llevan buena marcha, amen de las dificultades que puedan existir y se que ahora están cambiando todo el soterrado de la Habana Vieja y las tuberías de aguas para solucionar el problema de esa zona, lo cual quiere decir que se está trabajando para la solución de muchos problemas, incluido el fondo habitacional, creo que es como deberíamos ver las cosas y disculpen si en algún momento se ven agraviados por este comentario, ll que está muy lejos de ello.

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