La Crema cuenta la realidad cubana mejor que el noticiero

Por Glenda Boza Ibarra (El Toque)

HAVANA TIMES – A La Crema la gente lo conoce por su “noticiero musical”: videos de reguetón que relatan el acontecer cubano con más apego a la realidad que los reportes de la prensa estatal cubana.

En las canciones del artista se habla del precio del dólar; de las tiendas en MLC (moneda libremente convertible); de la tripa, el avestruz y las gallinas decrépitas; de la emigración a Estados Unidos a través de Nicaragua; del precio de la “mala conexión” a Internet por datos móviles y hasta del ridículo lema de los trabajadores de la Empresa de Producciones Alimentarias (Prodal): “¡Viva la salchicha!”.

Luis Alberto Vicet Vives —el nombre que tiene el carné y por el que poca gente lo conoce— compone, baila, edita, produce. Escribe una canción en cuestión de horas. Se entera de un tema viral y en poco tiempo está en su canal de YouTube un reguetón sobre el asunto. Él compone con los pies afincados en la realidad, habla de lo que se comenta en la calle y en grupos cubanos de WhatsApp, Facebook y Telegram.

Sin embargo, las canciones de Vicet Vives ni se oyen en la radio ni el artista puede hacer conciertos en plazas u otros espacios abiertos. La gente lo escucha en las mismas plataformas que nutren la inspiración para muchos de sus temas, las redes sociales.

“No me importa que no reconozcan mi talento/ yo lo hago porque lo siento”.***

—Empecé en esto desde chiquito, cuando mi abuela, la cantante de cabaret Magaly Bernal, me llevaba a sus presentaciones. En la escuela secundaria siempre estaba envuelto en matutinos, tirando mi pasillo, porque lo mío, antes de la música, era bailar. Estuve en una escuela de danza y luego debuté como aficionado en Palma Soriano, Santiago de Cuba.

Fui parte de la orquesta de Cándido Fabré, de un grupo llamado Fever Son, y luego fui a La Habana a formar parte del grupo To’ mezclao. En 2014 decidí crear mi propia agrupación.

“Tú sabes cómo funciona todo eso aquí en La Habana/ desde que me vieron me tendieron una cama/ formaron tremendo chisme, formaron tremendo drama/ por cantar lo que a mí me dio la gana”.

—En 2020, una comisión de evaluación del Instituto Cubano de la Música determinó que no estábamos capacitados para tocar en vivo con instrumentos y máquinas de DJ. El grupo tenía seis años y, tras esa audición, nos quedamos sin trabajo. Desde entonces he tenido que lidiar solo, pero recibí el apoyo de la gente en las redes sociales, de muchos youtubers, programas de televisión (extranjeros) y me mantuve activo.

“Págame en dólar pa’ en la tienda yo poder comprar/ porque yo no sé de dónde lo voy a sacar/ es que yo cobro en moneda nacional/ ¡dime tú! me estás obligando a inventar”.

—Me cerraron las puertas en Cuba y empecé a hacer jingles publicitarios, canciones de diferentes páginas, negocios, canales de youtube extranjeros… Sobreviví. Al final de la historia no me dejaron de otra. Me quitaron mi agrupación y a nadie le interesó cómo me las iba a arreglar. Pero gracias a Dios y a todos los santos, aquí estamos, con la bendición de Yemayá y Changó.

“Me quitaste mi trabajo, pero de hambre no me muero./ Crema, te quedaste sin dinero./ Mi momento va a llegar, tranquilo, no me desespero./Crema, te quedaste sin dinero”.

—Hacía reguetón, merengue, kizomba, bachata, salsa, pero no con esta vis cómica. Empecé como aficionado a fijarme y ver cómo se escribía. Primero compuse cancioncitas de amor y poco a poco le fui cogiendo el gusto. A mi cabeza siempre vienen melodías, tarareos y supe que las letra tenía que ser consecuente. Empecé a escribir sobre la actualidad y me he quedado impresionado por la forma en que describo las noticias y las cosas que pasan.

 “En la calle se ha formado un chuchuchú/ que si por el pollo ahora viene el avestruz/ que ya no hay nada en el Ditú/ y que vayan preparando que van a tumbar la lú”.

—El giro radical vino a raíz del éxito con el tema Avestruz. En mi carrera no estaba sucediendo nada y aunque algunos me prestaban atención, no era lo mismo. Cuando el público vio su vivencia en esa canción se sintió identificado y yo, como cubano, me pongo en los zapatos del pueblo.

 Que te digan: “¡Ay, Dios mío, ahora lo que van a dar es tripa!”. El pueblo dice: “Tripa, tripa, tripa. ¡Ay, Dios mío! Señores, caballero, ¿qué cosa es esto?” Y así nace una canción.

Trato de relatar y reflejar en mi obra las vivencias, lo que sucede en Cuba: las necesidades, la realidad, las carencias.

“Por qué me están criticando/ yo canto lo que escucho en la calle/ yo no estoy inflando”.

—Canto de todo lo que pasa con una vis cómica, ímpetu y carisma. No sé de qué forma, pero a mi mente vienen muchas ideas para hacer rápido una canción. Cuando me entero de cualquier información, me documento y me nutro de las noticias que salen aquí y las que salen afuera, de los comentarios. Saco mi propia conclusión y así termino el producto final. Algunos me han puesto el “noticiero musical” y otros me dicen que cuando quieren saber lo que está pasando en Cuba ven mis videos. Me califico como un músico que cuenta la realidad de Cuba, un cronista de la canción.

 “Cuando pensé que estaba ready pa’ la acción/ ¡boom!/ se me cayó la conexión”.

—Yo mismo soy el que hago mis videos. Hago la edición, la corrección de color, el guion. Lo hago todo. Llamo al productor musical, hacemos la música, grabamos y cuando el tema está listo digo: ¿y ahora qué invento? Entonces, varios conocidos me ayudan a filmar partes del audiovisual. Los mismo un amigo mío que vive en Estados Unidos, que los muchachos del grupo camagüeyano de humor Aprieta y Traga, que por cierto, hace poco hicieron la travesía para cruzar la frontera. No me gusta soltar el video cuando la noticia está fría, sino cuando está “en caliente” para que surta efecto. Había una persona que me hacía los videos pero como a veces no estaba disponible y demoraba, entonces me metí en YouTube y a través de tutoriales aprendí a editar en (Adobe) Premiere Pro. ¡Solo soy una empresa!

“San Isidro lo que quiere es dialogar/ pacíficamente que los puedan escuchar/ ellos quieren el bien no quieren el mal/ deja que se puedan expresar”.

—Una vez un vecino me dijo que no podía poner mi canción San Isidro, pero yo estaba en mi casa y la puse bien alto. En España usaron ese tema durante las protestas en apoyo al Movimiento San Isidro. También la “sonaron” en Nueva York, Italia y Alemania.

“El día que tú sabes del mes que tú sabes/ pasaron una pila cosa que to’ el mundo sabe/ ahora hay que hablar así, ahora hay que hablar en clave/ porque te están chequeando y eso tú lo sabes”.

—Al final lo que hago es arte y, si en algún momento me impidieran salir de Cuba o algo por el estilo, estarían cometiendo una injusticia porque al final de la historia yo digo solamente lo que veo. En la vida real siempre hay un poco de temor, pero el arte prevalece ante todo. Además, está mal que uno vea las cosas y se calle, porque la opinión de uno siempre tiene que prevalecer. Tú tienes que respetar mi opinión como mismo yo respeto la tuya. Hay que tener libertad de expresión y como dice José Martí: “El humor es un látigo con cascabeles en la punta”.

 “De la gente que conozco to’ el mundo se quiere ir/ y quieren venderlo todo pa’ más nunca venir/ es que ya son muchos años de tanto sufrir/ y el salario no alcanza pa comer ni pa vestir”.

—Para poder trabajar hoy en vivo tiene que ser en un bar privado, y verdaderamente estoy tan decepcionado que no me interesa nada de eso. Yo sigo con mis cositas como estoy. Voy en mi camino y cuando se me dé la oportunidad, ¡bajanda!

“Ahora le gente está comprando dólares/ pa’ irse por aire o por agua/ nadie quiere estar aquí, quieren pirarse/ y te venden la casa pa irse pa’ Nicaragua”.

—No me he ido de Cuba porque no se me ha dado la oportunidad y yo sí no estoy para arriesgar mi vida en la travesía por Nicaragua. Me ves a mí jodiendo con el cuento y la jodedera, pero a mí no me gustaría arriesgar mi vida. Esa es una travesía muy difícil y peligrosa. Estoy esperando que se me dé la oportunidad para poder garantizar llegar bien. Espero que sea más pronto que tarde. Ojalá con el favor de Dios y de todos los santos se me pueda dar, y con mucho gusto, no lo voy a pensar dos veces.

”Dios aprieta pero no ahoga/ él te la pone dura pero luego afloja/ Que siempre viene la luz después de un apagón/ siempre toca calma después de un ciclón”.

—Yo siempre he pensado en grande. Me gustaría en el futuro poder realizar este mismo trabajo y crear mi propia compañía de jingles publicitarios en el lugar donde esté. Desde Cuba es muy difícil crecer y, en otras circunstancias, podría expandirme. Quisiera poder seguir en mi carrera musical porque, aparte de estas canciones, yo tengo mi repertorio que es diferente a lo que estoy haciendo hoy.

***Fragmentos de canciones de La Crema.

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