Incae sugiere adoptar las medidas “más duras de prevención” en Nicaragua


 

Rector Enrique Bolaños: “Es la crisis de nuestra generación”. Las medidas duras iniciales, a la larga le dan mayor viabilidad económica al país.

Por Carlos F. Chamorro  (Confidencial)

HAVANA TIMES – El Instituto Centroamericano de Administración de Empresas (Incae) ejerce una influencia determinante no solamente en la formación de los líderes del sector privado empresarial en Centroamérica, también sobre los Gobiernos y los formuladores de políticas públicas.

El rector de Incae, Enrique Bolaños Abaunza, analiza en esta entrevista la crisis mundial que está provocando el coronavirus, sus proyecciones en Centroamérica, y cuáles son las estrategias que han tenido mejores resultados a nivel internacional para enfrentar la pandemia.

Bolaños recomienda la “supresión total” inicial y adoptar “la medida más dura de prevención”. Frente a los costos económicos que implica para los Gobiernos y las empresas, argumenta que “a la larga, las medidas duras de prevención le dan mayor viabilidad económica al país”. Si Centroamérica no toma las medidas duras de prevención, advierte, “entonces nos puede pasar lo que le pasó a España, y lo que le está pasando a Estados Unidos”.

En la pandemia del coronavirus, los Estados enfrentan un dilema entre la prioridad que debe tener la salud y la vida y las implicaciones económicas recesivas o los costos fiscales que tiene la adopción de medidas preventivas. ¿Cómo se ubica ante estos dilemas de la crisis mundial?

Si tú analizas la cantidad de casos que teníamos en el mundo, excluyendo, China, porque es un caso especial, había 160 casos el último día de enero; 6700 casos el último día de febrero, y hoy hay (más de) medio millón. Hemos crecido 70 veces en el mundo. Y si analizás Corea y España, porque son dos países de la misma población que tenemos en Centroamérica, Corea tenía 1200 casos a finales de febrero, tomó la medida dura de prevención y hoy tiene 9000 casos, apenas siete veces más; y España que apenas tenía 58 casos a fines de febrero, hoy tiene 64 000, tiene más de mil veces más.

Para nosotros, en Incae, la medida dura de prevención es la única manera que nos garantiza la salvación de las vidas humanas; el daño económico va a venir, en mayor o menor grado, eso lo tenemos que manejar, pero tenemos que tomar todas las medidas necesarias para salvaguardar la vida y proteger la salud de nuestra población.

Coronavirus en Nicaragua

Mural en el centro de salud Francisco Buitrago, en la zona norte de Managua. // Foto: Juan Carlos Bow

Los presidentes de Centroamérica han definido una estrategia en torno al SICA, pero existen grandes diferencias entre lo que ha hecho El Salvador, Costa Rica, Honduras, Guatemala, y lo que se está haciendo en Nicaragua. ¿Qué implicaciones tienen estas diferencias?

Cada país ha tomado diferentes medidas, unas mayores que otras; algunos han seguido más de cerca el ejemplo Corea. Centroamérica es una región más aislada, que no ha tenido la cantidad de vuelos y la importación tan grande de casos. Hace diez días, el 17 de marzo, había 126 casos, pero ya hoy hay 1000 casos, si Centroamérica no toma las medidas duras de prevención, entonces nos puede pasar lo que le pasó a España, y lo que le está pasando a Estados Unidos.

Algunos países han tomado unas medidas más duras, más drásticas de prevención; otros hemos tomado unas medidas menos duras, yo creo que esta es la crisis de nuestra generación, esta es la crisis de nuestra vida, y tenemos que juntarnos y trabajar para ver como la enfrentamos para el bien de nuestra población, porque esta pandemia, con los niveles progresivos y exponenciales que tiene, tenemos que pararla. Yo quisiera que todos tomaran la medida más dura posible, que es lo que más nos va a ayudar a contrarrestar esta pandemia.

En Nicaragua, el sector privado, organizado en torno al Cosep, AmCham y otros gremios, y las organizaciones de la sociedad civil, han demandado al Gobierno que asuma su responsabilidad y adopte medidas preventivas ante el coronavirus, sin embargo, ha ocurrido lo contrario. ¿Desde Incae han hecho ustedes alguna valoración, alguna recomendación específica al Estado de Nicaragua sobre esta crisis?

La acción individual que nosotros en Incae tomamos a principios de marzo cuando vimos venir esto es lo que yo llamo supresión total, ‘lock down’ total. Tenemos a nuestros estudiantes de maestría residencial, que viven en el campus, aislados en el campus, y al personal trabajando desde sus casas, y prácticamente todo el mundo en ‘lock down’.

Hemos abierto una página web, les hemos hecho ofertas a los diferentes amigos que tenemos para apoyarlos y ayudarles en lo que se pueda. La recomendación que nosotros hacemos en general es la supresión total.

El sector privado en Nicaragua está actuando; la Iglesia de Nicaragua está actuando; los médicos están actuando. Y yo los felicito, a Funides, a AmCham, a Cosep, a la Conferencia Episcopal, a los médicos, felicito a la población en general, porque si vos ves las calles de Managua, hay muy poca gente en las calles, ya la población está tomando la responsabilidad en sus propias manos.

Yo insto a todo el país en general, estamos a tiempo de que no nos pegue tan duro esto y que salgamos adelante; porque de lo contrario, si la pandemia nos pega duro y hay grandes niveles de infección, y hay muchos jóvenes que ya pueden estar infectados, que no se sabe, el costo humano puede ser muy grande.

Un autobús del transporte colectivo de Managua saturado de pasajeros a pasajeros de la emergencia mundial causada por la pandemia del coronavirus. Jorge Torres | EFE | CONFIDENCIAL

El Gobierno no ha brindado una explicación pública, clara, abierta, sobre las razones de su inacción. Algunos voceros del Ministerio de Salud dicen que no deben tomarse acciones alarmistas y extremistas, pero de manera extraoficial lo que han dicho algunos altos funcionarios del Gobierno, es que no van a adoptar ninguna medida de cuarentena porque se vendrían a pique las recaudaciones tributarias. Pero, bueno, de todas formas el país ya está en recesión y hay un estado de cuarentena voluntaria. ¿Cuáles son las opciones reales que tiene el Gobierno?

Creo que las medidas duras iniciales, a la larga, le dan mayor viabilidad económica al país. Esa es la posición oficial de Incae. Los que tienen la posición de que no tomando las medidas duras ayuda a la economía del país, creo que peligra de que mucha gente padezca y mucha gente muera. La realidad de los problemas económicos tristemente los vamos a tener, con o sin la epidemia, ahora mucho mayor, vamos a padecer de remesas, de precios en los ‘commodities’, y cero turismo.

Pero lo importante es salvaguardar la vida, eso tiene prioridad sobre todo; y segundo, si lo mitigás rápido, si lo controlás rápido, después empezás a reactivar la economía para poder seguir adelante con la resolución económica. Porque nos va a pegar, le va a pegar a todo el mundo, le está pegando a los países desarrollados, que tienen mucha más flexibilidad que nosotros.

En El Salvador y en Costa Rica, por ejemplo, los Gobiernos han dictado medidas paliativas para proteger a la población y a las empresas, en Honduras los empresarios están demandando una moratoria fiscal. ¿Pueden ser efectivas estas medias? ¿Cómo las van a financiar los Gobiernos?

El dilema de nuestros países es precisamente eso. Los países avanzados y desarrollados tienen todo tipo de medidas fiscales para poder tomar esas decisiones, Estados Unidos acaba de pasar ahorita una medida de dos trillones de dólares para ayudarle a la población; tengo entendido que en Costa Rica, que tiene un nivel económico diferente, están hablando de un impuesto solidario para que la gente de cierto nivel económico más alto ayude a la población a solventar esto.

Yo creo que esas son las medidas que hay que ver cómo se toman, dentro de la limitación económica que tenemos en Nicaragua, porque querramos o no la pandemia nos viene.

¿El sector privado formal, las empresas medianas y grandes qué tipo de políticas pueden promover para alinearse con esos principios que estás señalando, de proteger la salud, por una parte, y de prepararse para la recesión económica?

Esto tiene que ser una medida, ojalá, totalmente nacional, tanto el sector privado, como el resto de las fuerzas. La medida es el aislamiento o la supresión inicial, pero tiene que venir acompañada de una cantidad de medidas adicionales porque tenemos que identificar a las personas que tienen los casos, hacer pruebas, proteger a los más vulnerables, proteger a los mayores; y tenemos que tener máscaras, y equipos de protección para todo nuestro equipo médico. Y según entiendo ya el sector privado está trabajando y apoyando en que todas estas cosas se logren.

Tiene que ser una estrategia de todos nosotros a nivel nacional.

¿Puede el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil, los ciudadanos, asumir este liderazgo, sin el papel del Gobierno? Hay un vacío, evidentemente, de la acción gubernamental en Nicaragua, es el contraste, es un tema de debate internacional, incluso en la región y en otras partes, esa inacción del Gobierno. ¿Se puede llenar ese vacío?

Obviamente, en todo país, el Gobierno tiene mucha fuerza y mucho músculo, y tiene mucho impacto en lograr las políticas que se tengan que lograr. En este caso, el Gobierno no ha reaccionado, estamos claros, pero todavía es temprano, todavía hay pocos casos, estamos en la etapa de que si todos, todos como nación le entramos, podemos hacer lo posible para sacar esto adelante.

¿Puede solito el sector privado? Pues, ojalá, es mejor que nada. El sector privado tiene mucho, la sociedad civil tiene mucho, la población ya está actuando bastante. Lo ideal sería que en este caso todas las fuerzas del país, las fuerzas privadas y las fuerzas públicas trabajáramos al mismo norte, con el mismo fin, con la misma estrategia, con el mismo objetivo.

Foto: Cortesía | Manuel Esquivel

La mayoría de la población de Nicaragua desarrolla su actividad económica en el sector informal, más del 70% de la economía, y frente al dilema de quedarse en casa, mucha gente dice “pero si yo no vendo hoy en el tramo del mercado, o si no salgo a desarrollar mi actividad, no como”. ¿Qué alternativa tiene?

Ese es el gran dilema de vulnerabilidad que nuestro país tiene con esa población informal, ¿qué alternativa tienen? Hay países que están haciendo, El Salvador, Costa Rica, están buscando cómo compensarles fiscalmente, ayudarles temporalmente en sus necesidades económicas para que las dos, tres semanas que van a estar en supresión, podamos salir airosos, más adelante, de eso. De lo contrario, si eso no se diera, lo que va a pasar es el caso España, el caso de Italia, que creemos que lo estamos controlando, pero la realidad es que se nos puede salir de las manos, y después puede ser mucho más traumático y de un costo de vidas mucho mayor para toda la población.

 

 

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