Conociendo a La Giraldilla

Por Irina Echarry

La emblamatica Giraldilla de La Habana. Foto: Yomangani. wikimedia.commons.org

HAVANA TIMES, 7 abril — Desde hace unos cuantos meses, en los trabajos publicados en Havana Times, pueden leerse comentarios con una firma muy cubana.   Sin paranoia, pero con curiosidad, comencé a preguntarme quién sería la persona que escribe diariamente en casi todos los artículos si en Cuba muy pocos tienen acceso a internet.   Hasta que leí que vive en Italia, entonces me interesó hacerle unas cuantas preguntas a la giraldilla para saber quién es.

En cuanto la contacté accedió a darme la entrevista.   Aquí dejo a los lectores sus respuestas.

HT: ¿Dónde naciste? (por tus comentarios en el sitio parece que fue en la Habana ¿no? pero ¿en qué barrio?)

Giraldilla: Nací en Ciudad de la Habana, en el Sagrado Corazón, cuando el Sagrado Corazón era un hospital, en el Vedado.

HT: ¿Por qué amas tanto a la Habana?

G: Amo la habana porque es donde nací, me crié, donde tengo mi familia, mis amistades, mis recuerdos de la niñez y juventud, mis raíces.

HT: Cuándo y por qué te fuiste de Cuba?

G: Me fui en 1996.   Un año antes había conocido al que despuésés sería mi esposo, gracias a una amiga que tenía desde hacía muchos años una relación con un italiano, este italiano tenía este amigo que por casualidad ese año había ido a Cuba de vacaciones, a decir verdad pensaba ir a Brasil y al último minuto cambió de idea.   Lo conocí en la fiesta de cumpleaños de mi amiga, se pasó en Cuba mucho tiempo, empezamos a frecuentarnos y nos hicimos novios.  Me invitó a Italia y aquí estoy, hace 15 años que estamos casados y tenemos un hijo de 14.

HT: Saliste de Cuba en un año difícil, ¿qué hacías antes de ir a Italia? ¿Estudiaste algo aquí?

G: Trabajaba en una farmacia en el Vedado.   Hice todos mis estudios menos la Universidad.

HT: ¿Cómo era el ambiente en el que creciste?

G: Crecí en un ambiente sereno, padres separados, muy revolucionarios aunque cambiaron con los años (me pregunto por qué), cambiaron tanto que mi mamá se fue para los EE.UU.

HT: ¿Qué música escuchabas, a dónde ibas a divertirte? (si es que te divertías).

G: No tengo un género musical específico, me gusta mucho variar.
Me divertía y cómo si me divertía, cuando estaba en la secundaria no me perdía una fiesta a base de agua que hacían los amigos de escuela, frecuentaba los cines, me gustaban mucho las discotecas, soy buena bailarina, aunque ya esa música así tan alta no la soporto, se cambia con la edad, las salidas con los amigos al malecón, más o menos como se divierte hoy la juventud en Cuba.

HT: Entonces vivías en el Vedado ¿Qué es lo que más extrañas de la Habana? ¿Algún sitio, un olor, un sonido? Por ejemplo, como yo vivo cerca del mar, me perturba un poco cuando estoy en algún lugar donde no hay agua.

G: Extraño todo, uno cuando vive en Cuba y se va piensa que no va a extrañar nada.   Te dices: “Esta mierda no la extrañaré ni en sueños .” pero no es verdad.   Se extraña mucho, lo que más extraño es la Habana Vieja.  Mi papá vive ahí y recuerdo que cuando era niña pasaba los fines de semana en su casa, acompañaba a mi abuela a la panadería y se mezclaba el olor del pan apenas sacado del horno con la peste de las calles, de los edificios derrumbados y ese era el olor característico de la Habana Vieja.

HT: La Habana Vieja sigue teniendo un olor parecido al que describes, aunque hayan cambiado algunos de sus edificios…  Entonces cuando dices que pensabas así: “Esta mierda no la extrañaré ni en sueños .” puedo imaginar que pensabas o sentías que vivías en la mierda, ¿por qué? si te divertías, estudiaste, vivías en un ambiente sereno…  ¿qué te hizo querer salir del país?

G: Cuando a un ser humano le quitas la libertad, le quitas todo.  Las personas tienen que ser libres de decidir por sus vidas, libres de viajar, libres de pertenecer a un partido político, libres de hacer lo que mejor creen.   Un gobierno no puede decidir por ti, no sé por qué se cogieron esa libertad que el pueblo no les dio.  Yo no quería seguir viviendo así, no busque la salida porque  nunca pensé en tirarme al mar como han hecho y siguen haciendo muchos.    El fato decidió por mí y aproveché la oportunidad que se me dio.  No me arrepiento de haberlo hecho, yo me encuentro bien viviendo en Italia, tengo mis amistades italianas y cubanas, tengo mi familia, mi trabajo, tengo una vida aquí.  Sé que a muchos cubanos que se van no les va muy bien pero a mí, gracias a Dios, hasta ahora no puedo arrepentirme.

La Habana la encontré muy cambiada sobre todo la Habana Vieja, el casco histórico está muy bien arreglado, pero si sales de allí la Habana Vieja está igualita, como cuando era chiquita. Foto: Caridad

HT: ¿Fue una desición tomada a lo loco o lo pensaste bien? Te pregunto porque tengo un amigo que hace poco me dijo que nunca debió haberse ido de aquí, que debió pensarlo mejor y ya lleva fuera el mismo tiempo que tú.

G: Bueno, cuando yo me fui no tenía la salida definitiva, llegué con la visa de turista.  Si la Italia no me gustaba o veía que mi esposo no era como en Cuba, porque hay que precisar que los extranjeros cuando van a Cuba están de vacaciones, sin ningún problema y piensan solo en divertirse, hay que ver cómo se comportan en la vida cotidiana.  Bueno te decía, si veía que mi esposo era una persona celosa o no me trataba bien, yo ya tenía mi pasaje para regresar a Cuba, pero todo salió bien y decidimos renovar  otros 3 meses más la visa para empezar los trámites del matrimonio.

HT: ¿Qué reacción tuvieron tu familia y tus amistades cuando decidiste ir a vivir a Italia?

G: Mi familia y mis amistades sabían que tarde o temprano me iba porque hacía un año que tenía un novio italiano, así que se lo esperaban.   La única preocupación que tenían era que yo en Italia estaría sola en el sentido que no tenía ninguna amistad o familiar.

HT: ¿Tuviste algún enfrentamiento ideológico fuerte?  Conozco a una muchacha que cuando se fue de Cuba terminó peleada con su papá por no tener las mismas ideas políticas, hasta hace poco venía de visita y no iba a su casa, tan mal quedaron sus relaciones…  ¿alguien que quisiera quitarte la idea?

G: No, por suerte no tuve ningún enfrentamiento ideológico así tan fuerte, en mi familia de revolucionarios no ha quedado nadie, mis padres ya hacía mucho tiempo que habían cambiado y mis amistades ninguna lo era.  Como se dice un ambiente de “gusanos.”  Cuando yo voy a Cuba llego contenta de ver a todo el mundo.

HT: Entonces ya estamos en Italia: ¿cuál fue la primera impresión que tuviste de ese país? ¿De qué lugar de Italia estamos hablando?
G: La primera impresión fue el frío.  Llegué a Italia un 7 de febrero y en ese mes se manda un frío que pa’ qué.   Llegué a Roma que como se encuentra en la parte Sur no es tan fría.  Yo vivo en la ciudad de Rimini que se encuentra al centro norte, es una ciudad importante, grande, industrializada que vive también de turismo porque se encuentra en la parte del mar Adriático, tiene una playa famosa en toda Italia y Europa.

Bueno te decía que llego y me encuentro a mi esposo esperándome en el aeropuerto con una jaba, dentro había de todo: guantes, bufanda, pullover de lana, abrigos gordos y yo pensé que era exagerado porque no me parecía que hubiera tanto frío.  Me vestí con todas esas cosas y nos fuimos a coger el tren para Boloña y después a Rimini.

Edificios gubernamentales por la Plaza de la Revolución. Photo: Caridad

Tengo que precisar que aquí en invierno a las 4:00 de la tarde es ya de noche, llegamos a Boloña, me bajé del tren y pensé morir del frío que se mandaba, un frío así yo nunca pensé sentirlo, me entraba por el abrigo.

Después figúrate, las máquinas modernas, las calles limpias, los supermercados llenos de cosas que no tienes necesidad de cambiar de supermercado porque en uno encuentras de todo, las casas arregladas, los edificios pintados.  Pero en Italia no todo lo que brilla es oro, si tienes dinero vives bien si no te jodiste, si ganas poco sucede como en Cuba que no llegas a fin de mes.

HT: ¿Te sentiste acogida?  ¿Ya conocías el idioma o tuviste que aprenderlo?

G: La familia de mi esposo me acogió muy bien, la primera vez que regresé a Cuba nos acompañó mi cuñada, la más grande.  El idioma lo aprendí aquí, no es tan difícil, hay palabras que tienen el mismo significado y hasta se escriben igual.

HT: Has tenido mucha suerte.   Además de la familia de tu esposo que te acogió bien desde el principio, habrás tenido que adaptarte a otra sociedad, otras costumbres, otras leyes.  ¿Te fue fácil? ¿Sentiste xenofobia?

G: Mira Irina, la manera de pensar y de hacer de los italianos es muy parecida a la de los cubanos.  ¿Por qué tú crees que a los italianos les gusta tanto ir a Cuba? Porque en las formas de hacer los dos pueblos se parecen.   Nunca he tenido problemas de racismo,  nunca la policía me ha pedido un documento.   Los italianos son más racistas con los rumanos y con los negros.  Yo soy blanca, tengo una amiga cubana que es negrita y veo la diferencia cuando estamos juntas cómo me miran a mí y cómo la miran a ella.

HT: ¿Qué pasa cuando dices que eres cubana?

G: Cuando digo que soy cubana lo único que dicen es que Cuba es una lindísima isla.

HT: ¿Lindísima? De lejos es más fácil verla así ¿Qué haces allá, cómo vives?  ¿A qué lugares vas con frecuencia?

G: Trabajo junto a mi esposo, tenemos dos perfumerías, una cerca de la playa y otra en la parte vieja de la ciudad, más al centro.   A propósito, deséame suerte, pues la vamos a inaugurar a fin de mes.

Nos gusta pasear por las ciudades, visitar los museos, ir a los restaurantes.

De la ciudad donde vivo me gusta que como tú vivo frente a la playa, solo tengo que cruzar la calle, aunque no la disfruto para nada.  Aquí en verano se trabaja como mulos, todos los días, de lunes a domingo, desde la mañana hasta la noche porque como es turística ahora se aprovecha bien el verano.  Me gusta la libertad con que se vive, la vida es más fácil.

HT: ¿Cómo hablas de libertad y de vida más fácil si trabajas tanto?

G: Sin dinero no puedes hacer nada, el dinero no da la felicidad pero ayuda, así que tienes que trabajar.   Aquí se trabaja mucho en verano pero después en invierno puedes disfrutar de lo que ganaste con tu trabajo, no es lo mismo llorar delante de un refrigerador vacío que delante de uno lleno.

Balcón de La Habana. Foto: Caridad

HT: Aquí en Cuba también hay que trabajar, lo que pasa es que no logras llenar el refrigerador con el salario que ganas ¿Te demoraste en venir a Cuba de visita? ¿Cómo encontraste la Habana?

G: La última vez que fui fue en diciembre de 2007, espero ir en Diciembre de este año, me empieza a faltar el aire de Cuba.

La Habana la encontré muy cambiada sobre todo la Habana Vieja, el casco histórico está muy bien arreglado, pero si sales de allí la Habana Vieja está igualita, como cuando era chiquita: las mismas calles sucias, los mismos solares y los mismos edificios derrumbados.   Los arreglos están hechos para el turismo no para los cubanos de a pie.  Y después, la encontré muy cara, todo costaba más, tanto en las tiendas en divisa como en los mercados agropecuarios.

Me imagino que ahora cuando llegue estará más cambiada aun, y más cara.

HT: Muchos de los que se iban del país en la década del noventa decían que era por motivos económicos, sin embargo mencionabas que en tu decisión influyó la falta de libertad, ¿la encontraste allá?

G: Sí, eres libre de viajar donde te da la gana sin necesidad que un amigo o un familiar te tenga que hacer una carta de invitación.  Eres libre de pertenecer al partido político que quieras o no pertenecer a ninguno.  Eres libre de comprarte una máquina o una casa sin tener que dar cuentas a nadie o pedir el permiso.   Eres libre de decir que el gobierno italiano no te gusta e ir a protestar en la plaza.

HT: Según tu opinión ¿Qué cambios necesita Cuba para que la gente se sienta mejor?  ¿Crees que  las transformaciones que están ocurriendo en el sector económico mejorarán algo la situación del país? ¿Por qué?

G: El cambio más importante que necesita Cuba es el cambio de gobierno, basta con el mismo gobierno de 52 años, basta con los mismos ministros que están en el poder hace 52 años, tienen más de 70 años y todavía siguen ahí agarrándose al poder con uñas y dientes.  No dejan que se formen nuevos partidos jóvenes, no quieren hacer elecciones confrontándose con otros partidos, quieren seguir ahí, con el mismo partido totalitario, sin ellos nada, con ellos hasta la muerte.

HT: ¿Y qué tipo de gobierno propones?

G: Yo no propongo un tipo de gobierno único porque sino estamos siempre en las mismas.  Las elecciones tienen que ser como en casi todos los países: se presentan varios partidos políticos, de derecha, de centro derecha, de izquierda, centro izquierda, cada uno da a conocer sus propuestas al pueblo y después se hacen las elecciones.   Gobierna el país quien gana las elecciones con los votos más altos, el pueblo decide el partido que gobernará.

HT: ¿No te gustaría regresar a luchar por un cambio?

G: El día que el pueblo cubano, todos juntos, empiece a luchar por una Cuba mejor, yo estaré en la primera fila.

HT: Hay muchas formas de luchar, ahora mismo hay gente que no se conoce y están haciendo algo por mejorar el lugar donde viven, poco a poco se llega a la meta.

Y ahora para terminar, ¿Cómo llegaste a Havana Times?  He leído en tus comentarios que el sitio nuestro te gusta bastante, también sé que tienes la posibilidad de leer otros sitios sobre Cuba.  ¿Por qué consideras que es bueno?

G: Llegué a Havana Times por casualidad, las mejores cosas suceden por casualidad, estaba leyendo en internet noticias de Cuba cuando leo un artículo que se titulaba “mi prima ………” ( no me acuerdo bien el título ) y me gustó mucho, se podía hacer el enlace con el sitio y así fue que lo descubrí, los otros blog que leo son Generación Y, Sin EVAsión, Octavo cerco y otros más.

Leer sitios que hablan de Cuba, que cuentan lo que está pasando en la isla directamente escrito por los cubanos de a pie es lo máximo, es la Cuba real.   Lee lo que escriben en Cubadebate (sitio del gobierno) y vas a ver la diferencia, una Cuba perfecta, donde todo funciona bien; la Cuba de las mentiras.

HT: ¿Algo más que quieras decir a los cubanos que te lean?

G: Mando un grandísimo beso y un fuerte abrazo a todos los cubanos, los que viven en Cuba y los que viven fuera de ella y nos vemos en diciembre.

HT: Gracias por tus respuestas…  y suerte con la nueva perfumería.

4 thoughts on “Conociendo a La Giraldilla

  • Luismi es lo que yo llamo un poquito de sana envidia

  • jajajajaja es que tú quieres más a lagiraldilla que a mí jajajaja pero la giraldilla no te puede dar quieros como yo jajajaja, bueno a lo mejor sí, cuando vaya en diciembre jajajajajaj . la fama.. jajaaja naa.. prefiero la beatitud o una mujer inteligente pero ambas están dificilísimas jajajajaja, ahora no me llames misógino jajajaja.

  • Luismi, pero si erasmo ya te hizo una… como te gusta la fama…

  • Ñoooó! que envidia! irina tú no me has hecho a mí ninguna entrevista, tabién. Me voy a poner celoso. jajajaj

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