Antes cambiaba de traje todas las tardes, ahora su escaparate está vacío

Vicente Morín Aguado

Señor a la antigua.  Foto: Juan Suárez
Señor a la antigua. Foto: Juan Suárez

HAVANA TIMES — Manuel se conserva fuerte, lúcido a sus 80 años, viste sencillo pero pulcro, habla sin gesticular, cierta altivez no le ha abandonado todavía. Recuerda con orgullo que “En el año 58 llegué a tener diez trajes hechos a la medida en mi escaparate. Las muchachas de la sociedad de la gente de color me decían “negro relambío” porque siempre fui orgulloso de mi porte y aspecto.”

HT: ¿Tenías un buen salario? Siempre escuché decir que los tipógrafos eran bien pagados, bueno, comparándolos con otros obreros:

Manuel: Fue difícil, comencé de aprendiz en el área de encuadernación, ganando siete pesos a la semana. Para comenzar no estaba mal, no olvides que entonces una Coca Cola valía 5 centavos. Con mucha paciencia fui superándome porque los viejos del oficio no querían enseñarme sus trucos. Finalmente llegué a operario cuando triunfó la Revolución.

HT: ¿Quedamos en conocer tus salarios a lo largo del tiempo?

Manuel: De acuerdo, de aprendiz pasé a operario encuadernador, hubo semanas de 60 pesos y más porque no había tiempo muerto en las tipografías, yo tenía dos y tres trabajos, además de las propinas y los encargos de última hora. Con la Revolución llegó el sueldo fijo de 230 pesos mensuales, era justo, se podía vivir bien, aunque el tiempo, sobre todo este “Período Especial” de nunca acabar arrasó con mi escaparate.

HT: ¿Ahora estás jubilado, faltan estos últimos datos?

Manuel: Me jubilé en el 2000 con 270 en la chequera, no me daba ni para la comida, por eso acepté una plaza de Sereno cerca de mi casa, se trata de la sede nacional de una organización importante, me pagan 300 al mes, además de otras ventajitas.

Tuvo mejores tiempos.  Foto: Juan Suarez
Tuvo mejores tiempos. Foto: Juan Suarez

HT: Reflexiono, Manuel recibe unos 570 pesos mensuales, vive solo, enviudó hace diez años y lo peor, no cuenta con el apoyo de sus hijos. ¿Es posible mantenerse con ese dinero?

Manuel: Para nada periodista. Me salvan las ventajas que acabo de mencionar. El apartamento me resulta inmenso, solitario, no tengo TV a colores en casa, tampoco refrigerador. Se rompieron y ahí están esperando reparaciones. Ahora un técnico te cobra 5 “fulas”- pesos convertibles o dólares- solamente por la visita. Después vendrá la verdadera noticia cuando te digan qué tiene el equipo y cuánto vale arreglarlo.

HT: ¿No has aclarado eso de las “ventajitas”?

Manuel: Cierto, se trata del trabajo actual. Estoy en una oficina con aire acondicionado, tengo un sofá tremendo para pasar la noche. Me dejan la comida, bastante buena, una merienda adicional, café y, lo mejor de todo, hay un refrigerador y un TV a colores de esos modernos. ¡Yo solito viendo la pelota, la novela o una buena película, con mi agua fría y de vez en cuando refresco! Ah, hasta hay teléfono por si acaso.

HT: ¿Pero tienes que estar allí todas las noches, no duermes entonces?

Manuel: Lo oficial es un día sí, uno no, aunque alterno con una señora que muchas veces se ausenta por los problemas de su familia, de enfermedad, entonces viene un cubre franco, un sereno alterno o, de vez en cuando, yo hago el turno, no me molesta y agrego unos pesos más a mi cuenta.

HT: ¿Milagro no te ha dado por algún negocito pequeño? No te ofendas, yo veo a muchas personas de tu edad buscando variantes, los periódicos, mensajeros a domicilio, hasta maní venden, lo importante es buscarse un extra honradamente.

Después de una vida de trabajo.  Foto: Juan  Suárez
Después de una vida de trabajo. Foto: Juan Suárez

Manuel: No es mi caso, se me cae la cara de vergüenza. Yo no sé vender ni el periódico. Siempre fui encuadernador en una tipografía, desde los 18 hasta los 65 años cuando me retiraron para dar paso a la juventud.

Es evidente que mi interlocutor conserva el orgullo de antaño, cuando cambiaba de traje cada tarde, rumbo a los bailes en la “sociedad de la gente de color” en su barrio de la Habana Vieja.

HT: ¿Sigues siendo un “negro relambío”? Manuel sonríe, no se molesta, más bien con cierto alarde, sano a mi entender, termina diciendo:

Manuel: ¡A mí que me quiten lo bailao! Era la juventud, la viví según pude, no me arrepiento, tuve unas cuantas aventuras porque sabía comportarme en sociedad, vestía bien, vaya, no me faltaron las muchachas. Luego me casé, me tranquilicé.

HT: ¿Y qué pasó con los trajes?

Manuel: Nada importante, por suerte en Cuba ya no se usan, bueno, a no ser para obras de teatro, artistas y, ahora me acuerdo, los masones. Vendí unos cuantos, junto a más de 20 corbatas. Lo malo es que no he podido estar al día con el vestir, es demasiado para un viejo solo, viviendo del salario y la jubilación. Mi escaparate está vacío.

Vicente Morín Aguado: [email protected]


29 thoughts on “Antes cambiaba de traje todas las tardes, ahora su escaparate está vacío

  • el 24 abril, 2015 a las 6:12 pm
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    Camarada Eduardo, no me sorprende la negacion a la que recurre con el proposito final de justificar un sistema tiranico en quiebra, niega Ud. lo dicho por Fidel Castro el dia 17 de mayo de 1979 en La Plata? responda pues si o no. Niega Ud. la historia del procer cubano Juan Gualberto Gomez, hijo de esclavos que compraron su libertad a la dueña del Ingenio “El Vellocino de Oro”? responda si o no. Si le resulta dificil responder porque de hacerlo quedaria Ud. como un perfecto ignorante, puede no hacerlo y evitarse el papelon.
    Pero si prefiere podemos hablar de otro topico, que le parece la alimentacion de los esclavos y para ello puede enterarse, por ejemplo, y supongo que no pondra en duda, como acostumbra, la monografia historica marxista mas importante escrita por un cubano desde Cuba, me refiero a El Ingenio, del sabio Manuel Moreno Fraginals, describe que los esclavos recibian 10 onzas diarias de carne de res, o tasajo, o bacalao, cinco platanos machos, o un porcion equivalente en name, yuca o harina de maiz y todo el guarapo que quisieran beber, y esto lo confirma la Dra. Hortensia Pichardo, en su libro Historia de Cuba, existe ademas una carta bien curiosa del Marques de Cardenas de Montehermoso (cuñado de Francisco de Arango y Parreño) al Santo Sinodo de La Habana, pidiendo que se les permitiera darle a la dotacion de esclavos carne o tasajo los viernes y restringir solo el bacalao a los viernes de cuaresma. Tambien lo pondra en duda camarada. Eso es parte de la historia de Cuba, solo tiene que investigar un poquito mas y reducir el tiempo que dedica a dar actos de repudio en la red.

  • el 24 abril, 2015 a las 12:48 pm
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    David Freeman,
    Para EDUARDO “ES EL COLMO” que le digas esas verdades. El, “NO LAS PUEDE CREER”, y si te tuviese enfrente su reacción fuese estilito Panamá, ya sabemos cómo reaccionan los buenos revolucionarios cuando sicologicamente los presionan.

  • el 24 abril, 2015 a las 12:31 pm
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    ¿Que es lo que no puede ser, qué es el colmo?… que no puede refutar la historia?.

    Lo que no puede ser, y lo que es el colmo de los colmos son las cosas que pasan en Cuba, por ejemplo que un Doctor tenga que vender chapas.

  • el 24 abril, 2015 a las 11:54 am
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    …..entonces la historia de cuba ha estado llena de errores….para que los independentistas lucharon contra españa si en cuba se vivia tan bien que hasta los esclavos ganaban un dolar y pico diarios ,podian liberar a sus hijos y mandarlos a estudiar a francia???….como fidel y sus 3 o 4 revoltosos pudieron engañar a unos cubanos que vivian tan bien que hasta un simple obrero ganaba 780 dolares semanales y se cambiaba de traje todos los dias o a esos guajiros que ganaban 450 dolares mensuales…me imagino que debe haber sido porque aunque eran libres y estaban podridos en dinero los cubanos querian votar mas seguido y batista no los dejaba…..debe haber sido eso ….

  • el 24 abril, 2015 a las 10:00 am
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    Camarada Eduardo: seguramente Ud. recuerda al insigne patriota cubano Juan Gualberto Gomez, cuya vida ha quedado recogida en las paginas de oro de nuestra historia;como seguramente conoce, sus padres era esclavos y compraron a la dueña del central azucarero donde pertenecian, el vientre de la madre de Juan Gualberto para que este naciera libre, como acontecio. Años despues, sus padres lo enviaron a estudiar a Paris, Francia, el oficio de Carrocero.Eso es parte de nuestra historia y ningun cubano puede ignorarla.
    Luego entonces, yo le pregunto bajo el castrismo que cubano, negro o blanco, ha podido enviar a un hijo a estudiar a Francia usando para ello sus propios recursos?, claro esta que exceptuando los hijos de los caporales, pues estos si han viajado y estudiado en universidades de diferentes sitios de orbe, pero, con los dineros de todos.

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